Sánchez se lanza al 10N con la baza del Gobierno, el control del partido y la oposición fraccionada

  • La aparición de Más País introduce incertidumbre a la repetición electoral
  • A pesar del riesgo de abstención, el PSOE ostenta el gobierno y sigue liderando las encuestas ante una oposición debilitada
 

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Esta semana, el PSOE mete primera y aprieta el acelerador en la carretera hacia el 10 de noviembre. Comienza el lunes presentando el lema de la campaña electoral, respaldado por su Ejecutiva Federal, tras pasar el domingo por Catalunya. El martes, el secretario general, Pedro Sánchez, irá a Huesca y Zaragoza, el miércoles a Valencia y el jueves a Cáceres. No estamos aún en campaña, pero en la agenda del candidato socialista lo parece. Aunque la nueva convocatoria electoral es una maniobra arriesgada, nunca el PSOE de Pedro Sánchez ha tenido una oportunidad como la que le brindan los comicios, con Ciudadanos escorado en la derecha, Podemos desintegrándose y el PP menguado. Tiene las encuestas a su favor, la baza del gobierno y a la nueva política (Ciudadanos y Podemos) en momentos complicados.

"Yo soy el representante de la fuerza más votada". Así respondía el líder del PSOE, Pedro Sánchez, a un periodista que se interesaba por saber si pensaba dimitir en el caso de que, tras las elecciones del 10 de noviembre, no lograse repetir en Moncloa. Su reacción causó cierto revuelo. Solo habían pasado unas horas desde que se había consumado el fracaso de las negociaciones para formar gobierno.  Este domingo, Meritxell Batet ponía ante los asistentes a la Fiesta de la Rosa del PSC una evidencia: hace dos años, ninguno habría pensado que el PSOE afrontaría nuevas lecciones en su posición: unido, ganando elecciones y en el Gobierno.

Las incertidumbres de una nueva convocatoria electoral son palpables y van desde el riesgo de abstención en el electorado progresista hasta que la derecha consiga sumar y arrebatarle la Moncloa a los socialistas. Las encuestas disponibles hasta el momento no permiten medir el alcance del factor sorpresa de esta repetición electoral: la aparición de Más País, el partido de Errejón que aún no ha aclarado en qué circunscripciones concurrirá. Aún así, en un sondeo publicado este fin de semana por La Voz de Galicia, Más País, Unidas Podemos y PSOE llegarían a la mayoría absoluta, un escenario favorable para Sánchez, en el que un futuro gobierno no dependería de los independentistas. De hecho, Sánchez ha situado la cuestión catalana en el centro de su discurso, prometiendo "ley" y "diálogo" y sin descartar aplicar otro 155.

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Tras el fracaso de las negociaciones de julio, sus rivales políticos dibujaron un Pedro Sánchez con poca voluntad negociadora, secuestrado por los consejos de su asesor Iván Redondo e, incluso, osado, al arriesgarse a darle una nueva oportunidad a las derechas y la ultraderecha. Sin embargo, el riesgo está ligado al propio historial político del presidente, acostumbrado a encontrar incredulidad en sus acciones en propios y extraños. Muy pocos le tomaron en serio cuando anunció en 2016 que recorrería España en su coche para reconquistar la Secretaría General del PSOE. Entonces ganó la campaña junto a un puñado de fieles, un crowdfunding y las redes sociales.

Hoy tiene el control del partido, las encuestas a su favor, todo el aparato del Estado y en el horizonte, la oportunidad de conservar Moncloa e, incluso, de restaurar el cómodo y dañado bipartidismo que permitía que PP y PSOE pudieran acceder al Gobierno sin compartir sillones con otros partidos y con la nueva política debilitada.

El PSOE insiste en sus últimos mítines en que el PSOE tiene las "ideas,  los equipos y el proyecto". Estas tres características, que antes se presuponían a cualquier formación que se presentan a las elecciones, ya no son tan obvias. Estas son sus forzalezas para la campaña.

Un liderazgo interno fuerte

El propio carácter del presidente del Gobierno en funciones da pistas sobre su moderada aversión al riesgo: Sánchez se crece en las adversidades. Basta con echar un vistazo hacia el mencionadísimo 2016, año de repetición electoral, en el que el dirigente madrileño era por entonces el líder cuestionado de un partido roto, precisamente, por la decisión de abstenerse para facilitar la investidura de Mariano Rajoy. Además del desastre interno que precipitó su caída como dirigente, el centenario partido se veía acosado por las nueva política, ya fuera en las urnas por el pujante Podemos o después en las encuestas por Ciudadanos. De esas experiencias políticas, Sánchez sacó unas nuevas lecciones. Desde su entorno político han resaltado en varias ocasiones que esos duros momentos han ayudado a moldearle como líder.

Hoy la situación del PSOE es muy distinta. No existe cuestionamiento interno, como se ha visto en el Comité Federal de este fin de semana, más allá de opiniones puntuales. Sánchez ganó las primarias del PSOE con un resultado amplio, controla el partido y los barones territoriales reman a favor en pleno año electoral. Su gran rival interna, Susana Díaz, perdió la joya de la corona socialista: el gobierno de Andalucía. Para mayor contraste, meses antes Sánchez había logrado alcanzar el ejecutivo con otra pirueta arriesgada, una moción de censura que triunfó por primera vez en la historia de la democracia española.

El partido más votado se enfrenta a una oposición debilitada

Por tanto, que Sánchez resalte que lidera el partido más votado no es una obviedad. Si en 2016 firmó unos pésimos resultados, hoy ha logrado que el PSOE coja oxígeno hasta los 123 escaños. No da para un gobierno en solitario, pero sí para ser el único gran partido del Congreso en un contexto de fragmentación. Esta recuperación no parecía evidente ni cercana cuando en 2017 ganó las primarias de un partido roto y con el estigma de haber gestionado los primeros recortes de la crisis económica que comenzó en 2008.

Ahora, el PSOE dobla al principal partido de la oposición, el PP, que se quedó en menos de la mitad de escaños con 66 actas, gracias a la insólita división de la derecha española en tres partidos. Podemos, que llegó a planear el 'sorpasso' al PSOE se desintegra, y Ciudadanos se ha escorado a la derecha y ha liquidado su discurso anticorrupción gracias a sus pactos autonómicos con los de Pablo Casado. El PSOE tiene posibilidades de crecimiento electoral a su derecha y a su izquierda, pudiéndose extender hacia el centro que ha dejado libre Albert Rivera.

Aunque hay que esperar para medir la aparición de Más País, de Íñigo Errejón, en el tablero político, el PSOE cree que, sobre todo, restará voto a Podemos al ser un partido de su espectro político. Aún así, el perfil pactista de Errejón podría compensar el número de papeletas que pudieran robarle. El último CIS, realizado el 1 al 18 de septiembre de 2019, tampoco refleja el efecto de la nueva convocatoria de elecciones.

La experiencia de gobierno

Sánchez afronta la repetición electoral con un año de gobierno a sus espaldas, una ventaja que aprovechará frente a sus rivales políticos. Ninguno de los otros tres grandes líderes (Casado, Rivera e Iglesias) ha dirigido un Estado, aunque sus partidos tengan una amplia experiencia de gobierno, como en el caso del PP. Será un recurso que el PSOE utilizará en campaña. Para tiempos convulsos, insistirán en que conviene un gobierno fuerte, sin fisuras internas y con una gestión demostrable y que genere tranquilidad.

Además, al ser el partido de Gobierno el PSOE tiene todos los recursos del Estado a su favor, aunque cuenta con una merma que no tenía el pasado 28 de abril: el Ejecutivo está en funciones y, por tanto, con sus poderes limitados.

¿La oportunidad de la restauración bipartidista?

Sánchez ha decretado el fin de la etapa de los reproches, pero los dirigentes socialistas no ahorran adjetivos hacia la llamada nueva política. El catalán Miquel Iceta reivindicaba este domingo la diferencia del PSC con respecto a los partidos "montapollos", en referencia a Ciudadanos, y los "pagafantas", aquellos "que no se atreven a decir lo que piensan sobre el independentismo". Es decir, los 'comuns', aliados de Podemos.

Y es que  la incertidumbre de las elecciones brindan una oportunidad para que los dos grandes partidos (PP y PSOE) recuperen el voto pragmático para evitar un nuevo bloqueo. De hecho, el presidente del Senado, Manuel Cruz, ha reivindicado este domingo la política útil frente a la "izquierda del postureo permanente". Si hace tres años, Ciudadanos y Podemos amenazaban la hegemonía de los partidos tradicionales, hoy se ven en el ojo del huracán orgánico.

Queda más de un mes para descubrir si los ciudadanos creen que la crisis abierta en 2008 ha encontrado ya soluciones o merece la pena mantener abierta la pugna contra los dos grandes pilares del sistema. En el Congreso, los escaños cada vez se pintan de más colores. Hay crisol tanto en la izquierda como en la derecha.

El liderazgo socialdemócrata en Europa

Si se amplía el visor, también es un buen momento para el PSOE en uno de los ámbitos que más le interesa a Pedro Sánchez: la política internacional. Si en la anterior legislatura europea, el PSOE continuaba con la tendencia a la baja del resto de socialdemócratas europeos, los últimos comicios del Parlamento Europeo le hicieron ganar peso numérico dentro de su familia política.

Esto no quiere decir que la socialdemocracia española no obtenga derrotas, como la del reparto de puestos en la UE. La negociación se saldó con su candidato a presidente de la Comisión, Frans Timmermans, en una vicepresidencia y teniendo que conformarse con el ministro Josep Borrell como alto representante de la UE para la Política Exterior. Además, los socialistas españoles suelen presumir de que Sánchez es uno de los pocos líderes europeos que ha sido capaz de frenar a los populismos en su tierra.

1 Comment
  1. Florentino says

    … Sara meter la primera marcha, se hace solo para arrancar; algún punto menos y más clases te vendrían bien .
    Los pilares del régimen, NO están fuertes; tienen la imperiosa necesidad las tinieblas del poder de pagar sobresueldos a partidos y fomentar divisiones; las cloacas amiga existen, han existido y me temo que esperan otra orden de ir ¡¡ A por ellos !!. El PsoE, es un problema, desde hace mucho tiempo; ese que deja pasar como Rajoy haciendo de tancredo nacional. Para la clase social real. La «lista» están dentro del partido, con buenas puertas giratorias, últimamente Jordi Sevilla es el agraciado. En el recibo de la luz llevamos pagando vuestros sueldos, siendo ellos el pilar necesario para sujetar un régimen caduco, fracasado, hipotecador del verdadero poder. Sara, el poder dice la Constitución «reside en el pueblo». No entre Guatemala y Guatepeor… Y si nos falla la marca blanca de «C´S»… ¡ Siempre nos queda el País+Más, la SER, Atresmedia, la banca… Y sacamos al jefe del Estado «por la gracia de Dios !. Hasta el Tribunal supremo, señala donde puede enterrarse al dictador sublevado, en el Pardo… Ese Tribunal, puesto, e impuesto por los pilares del complot del 78, no piensan otros sitios, como están los otros dictadores y… ¿Como no se pregunta a los familiares de los asesinados, represaliados, mutilados, exiliados ?. Por qué este pilar «socialista obrero y mucho Español», no hace nada hasta que no se acercan elecciones ?. Es verdad, que hasta la moción de censura se la prepararon, indicando el camino, contactos… él se retiró del arco parlamentario, con el acuerdo del PP… Siempre la misma estrategia. La vulneración de derechos, libertades y el acuerdo en la cafetería: ¡ Allí, si reside la soberanía, Sara !.
    Es muy gratuito, decir que unos se están desgajando, sin mencionar quienes está detrás suministrando: Liquidez, bulos, divisiones, dinero… Abortando partidos como Equo, que los han integrado en el cenaGAL de la «Operación Chamartín» (Madrid Nuevo Norte), todo tan verde… ¡ Que los burros se lo comerán !… Y Seguirán votado al: Verdugo privado, tránsfuga, ególatra, chaquetero, esquirol… Que antes ya apoyaron en el Ayuntamiento el pelotazo y sueño de los buitres carroñeros disfrazados de demócratas de toda la vida.
    Que sin programa se ofrecen, para hacer lo mismo que pidan los de la: «Operación X»… Y lo que haga falta… ¡ Por qué no haya abstención, me sacrifico… Toma populismo reaccionario !. Sara, tu relato, será compensado… ¡ Hay muchas monedas, con la misma cara… Por la gracia de Dios !.

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