La inacción del Gobierno lastra el avance de España en desarrollo

Objetivos de Desarrollo Sostenible
Arrabales de la ciudad china de Xiamen con el skyline de la urbe al fondo. / Pixabay

Desde que en 2015 se aprobaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible han pasado casi dos años y España aún no ha decidido qué órgano va a coordinar a nivel nacional la implantación de esta agenda. El ejecutivo de Mariano Rajoy lleva todo este tiempo escudándose en la inusual coyuntura  que le llevó a gobernar en funciones durante parte de 2016 para justificar la casi nula aplicación a nivel nacional de este marco internacional.

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Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son las metas que se ha marcado la comunidad internacional para que en 2030 se haya conseguido, entre otras cosas, poner fin al hambre, reducir la desigualdad entre países, gestionar sosteniblemente los recursos naturales o erradicar la pobreza extrema. Se trata de un marco único para avanzar hacia un desarrollo mundial sostenible y justo, que se acordó tras duras negociaciones en Naciones Unidas.

España se ha clasificado este año en el puesto 25 del ránking anual que mide el grado de cumplimiento de los países con los ODS, avanzando cinco puestos respecto al año anterior, pero en la parte media-baja entre los países europeos. Cuenta con una puntuación bastante alejada de los nórdicos, que lideran el índice, y está justo por detrás de Eslovaquia y Croacia.

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El ránking también incluye un sistema de cuatro colores –verde, amarillo naranja y rojo, de mejor a peor nivel de cumplimiento– para calificar objetivo por objetivo cómo actúa cada país. España ha perdido este año el único verde que poseía, el del indicador de igualdad de género, y se ha llevado seis rojos en los de trabajo decente, industria e innovación, producción y consumo responsables, clima, vida submarina y ecosistemas terrestres.

“Hemos pasado del puesto 30 al puesto 25 en un año. Objetivamente hay una mejora, pero hay seis suspensos”, señala Miguel Ángel Moratinos, actual presidente de la Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS), que es parte de la iniciativa Sustainable Development Solutions Network lanzada por Naciones Unidas y que elabora este ránking cada año.

“Hay sectores de la Administración central que trabajan con convicción, como el Ministerio de Asuntos Exteriores, pero no es suficiente. Hay que hacer que Presidencia y el resto del de ministerios del Gobierno se involucren más”, ha añadido el exministro socialista de Asuntos Exteriores, que ha pedido que toda la acción exterior de España esté guiada por este marco sostenible.

Los nuevos y más ambiciosos objetivos de la Agenda 2030 suponen la continuación del esfuerzo realizado para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, con los que se consiguió reducir a la mitad la proporción de personas que pasan hambre en el mundo. Para cumplir con éxito estas metas y debido a su complejidad, Naciones Unidas ha advertido que es necesario que se involucre a todos los actores gubernamentales, privados y de la sociedad civil, pero parece que en España este mensaje no ha calado al más alto nivel institucional.

La agenda 2030 en el Congreso

De hecho, ante la falta de acción del Gobierno, el grupo parlamentario socialista y los diputados del PDeCat han registrado iniciativas en los últimos meses para averiguar en qué se está trabajando y cuáles son los planes del Ejecutivo en este sentido, además de intentar meter presión para que desde la Administración central se empiece a liderar de forma decidida su implantación.

“En España la situación de interinidad política no permitió el pasado año decidir una estructura de implementación de la Agenda 2030 y ponerla en vigor”, fue la respuesta que recibió el portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano, tras haber registrado una pregunta al Gobierno sobre el asunto. “Su implementación es una responsabilidad de todo el Gobierno y en estos momentos se están valorando opciones para implementar dichos mecanismos”

El Ejecutivo tampoco dio detalles a Campuzano sobre cómo integrará la Agenda 2030 en el próximo Plan Director de la Cooperación Española, que también llega con retraso y del que no se esperan noticias hasta al menos el próximo otoño, ni sobre cuál será el esfuerzo presupuestario que está dispuesto a hacer. Tan solo indicó que  “hay que tener en cuenta que esta última (Agenda 2030) contempla un amplio marco plurianual de 15 años”, añadiendo que “a través de los presupuestos nacionales habrá que ir habilitando la financiación de la Agenda sobre las disponibilidades de cada año”.

Ciudadanos ha ido un poco más allá y ha presentado una Proposición no de Ley para impulsar desde el Congreso la creación de estructuras interministeriales que coordinen la alineación de España con los ODS y en la que se pide que sea el Ministerio de la Presidencia el que se encargue de esta tarea, pero aún falta por ver qué recorrido parlamentario completa esta iniciativa.

Un ejemplo de esta coordinación desde Presidencia a nivel autonómico es el País Vasco, que ha decidido supervisar desde este órgano toda la alineación de su programa de gobierno con los ODS, según ha explicado la directora de Relaciones Exteriores del Ejecutivo vasco, Leyre Madariaga, durante la presentación que ha hecho REDS del ranking. A nivel internacional, Alemania también coordina desde la Cancillería de Angela Merkel la puesta en marcha de esta agenda.

REDS avisa que aprobar o avanzar posiciones en el ránking no significa alcanzar las objetivos que el mundo se ha dado para un avance sostenible de todo el planeta y que a España aún le queda mucho por decidir en este ámbito.

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