Una negociación de gobierno contra reloj

  • Algunos nombres de Unidas Podemos están bien posicionados para formar parte del futuro Consejo de Ministros si hubiera acuerdo

El paso dado el pasado viernes por Pablo Iglesias, apartándose personalmente ante el veto que le había impuesto Pedro Sánchez como posible integrante de un futuro gobierno de coalición, ha sido valorado positivamente y reconocido por las distintas fuerzas parlamentarias que aspiran a que la próxima semana se consiga conformar gobierno. Propios y ajenos han reconocido en el líder de Podemos valentía, agudeza política y honestidad al facilitar, de esta manera, un posible acuerdo para conformar un gobierno progresista.

Las conversaciones discretas entre PSOE y Unidas Podemos tienen lugar este fin de semana. La semana pasada, después de que el lunes, en una entrevista en la Cadena SER, Sánchez diera por rotas las negociaciones con el grupo confederal, el jueves, en otra entrevista en La Sexta, abría la posibilidad a un gobierno de coalición siempre y cuando no estuviera Iglesias sentado en el Consejo de Ministros.

Las dudas sobre si se llegará a un acuerdo satisfactorio que evite repetir el debate de investidura hasta el mes de septiembre están sobre la mesa. Fuentes de Unidas Podemos consultadas por cuartopoder.es aseguran que uno de los escollos más importantes es "que se ha perdido un tiempo valioso por parte de Sánchez". Aún así, tal y como aseguraba Yolanda Díaz, portavoz de Galicia En Común en este periódico, "si se quiere, se puede". Desde el PSOE, fuentes del grupo parlamentario aseguran que hay tiempo. Con la vista puesta más en el jueves como límite que en la votación de este martes, los equipos buscan acordar un programa de gobierno y un equipo que, desde el Ejecutivo, lo haga cumplir.

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El número de ministerios que, de llegar a buen puerto el acuerdo, ocuparían propuestas de Unidas Podemos es, sin duda, uno de los principales motivos de conflicto. Desde Unidas Podemos consideran que menos de cuatro no representaría la proporcionalidad reflejada en las urnas. El PSOE regatea. Carteras sociales o de ámbito cultural, fuera de los llamados ministerios de estado, son los destinos más probables para Unidas Podemos en caso de acuerdo. Desde el grupo confederal, también se pretende alguna vicepresidencia.

Una vez conocido el número y qué carteras podrían ocupar candidatos de Unidas Podemos, Iglesias tendrá que proponer nombres. Sánchez se mostró abierto a "escuchar" y "decidir", después, los componentes de su futuro ejecutivo. El presidente en funciones quiere tener la última palabra sobre la composición del Consejo de Ministros. El componente de género y las trayectorias políticas y profesionales de los ministrables también juegan un papel primordial.

Así, han sonado nombres de la dirección de Podemos. Entre ellos, la número dos, Irene Montero, y también Pablo Echenique. De los diputados de Podemos en el Congreso, Héctor Illueca, es otro de los nombres que se han escuchado, así como la jueza Vicky Rosell. Por parte de IU, Alberto Garzón podría desempeñar alguna cartera económica. De Galicia En Común, la portavoz Yolanda Díaz está, también, bien posicionada.

Iglesias podría tener en mente algunos ministrables de fuera de la estructura del partido y el grupo parlamentario. Intelectuales, gente del mundo universitario, referentes en ámbitos profesionales. Es el momento de las quinielas, pero antes, según hacen hincapié desde las distintas fuentes consultadas, está el "para qué". El programa. También el PSOE priorizó el programa en el comunicado difundido el pasado viernes, una vez se conoció que Iglesias se echaba a un lado. Mañana, en los discursos del debate de investidura, se podrá despejar alguna pista.