Susana Díaz y Ximo Puig estudian adelantar sus elecciones

  • El PSOE posee estudios demoscópicos que le indican un fuerte avance electoral, “no tanto por trasvase de voto todavía, sino por activación del voto abstencionista”
  • Las opiniones del presidente Puig y su entorno no están tan decantadas y menos ahora, que el PSPV se ha visto salpicado por un caso de presunta corrupción

La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, estudia con su gabinete el adelanto de las elecciones autonómicas andaluzas al próximo otoño, mientras que el valenciano, Ximo Puig, hace lo propio en su Comunidad Autónoma. En realidad, ambos presidentes son los únicos que, legalmente, podrían adelantar sus comicios, a estas alturas.

Según han asegurado fuentes socialistas a cuartopoder.es, la baronesa andaluza tiene bastante avanzada su decisión en favor del adelanto electoral, por varios motivos. En primer lugar, para aprovechar la coyuntura política y “el tirón electoral que provoca el cambio de Gobierno y la llegada de Pedro Sánchez a la Presidencia”, según asegura un dirigente socialista, al tanto de las cuitas de sus compañeros.

Según este mismo interlocutor, el PSOE posee estudios demoscópicos que le indican un fuerte avance electoral, “no tanto por trasvase de voto todavía, sino por activación del voto abstencionista”. Por otra parte, Díaz tiene muy en cuenta el calendario judicial y, en concreto, la sentencia del Caso EREs, que se espera hacia finales de este año y del que la presidenta quiere desvincularse. Adelantar los comicios le evitaría –según algunos de sus correligionarios-- tener que afrontar la campaña con posibles condenas y reproches penales difíciles de justificar ante el electorado. Por último, Díaz considera también que es el momento ideal de convocar las elecciones, puesto que el PP está en estado de shock todavía, buscando su nuevo líder, y un adelanto electoral podría pillar a su rival con el pie cambiado, para beneficio electoral del PSOE.

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En cuanto al argumento con el que la presidenta podría explicar su decisión de disolver el Parlamento y convocar elecciones está también previsto: la imposibilidad de aprobar los presupuestos de la Comunidad junto con Ciudadanos.

En el caso de la Comunidad Valenciana, las opiniones del presidente Puig y su entorno no están tan decantadas y menos ahora, que el PSPV se ha visto salpicado por un caso de presunta corrupción, la 'Operación Alquería', y han tenido que suspender de militancia al presidente de la Diputación de Valencia y alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez. En las próximas semanas, según evolucione el clima político y judicial y cuando tengan claro el impacto de este caso, que ha tocado el corazón del PSPV, tomarán una decisión sobre la posibilidad de adelantar o no las elecciones. De momento, ese compás de espera se puede mantener, pero no mucho tiempo más. Y el tirón que supone la llegada de Sánchez a la presidencia del Gobierno y su nuevo impulso político, puede durar o no… Son los riesgos que sopesan en el entorno de Puig.