2.000 psicólogos consideran que la sentencia de La Manada carece de “perspectiva de género”

1.869 profesionales de la psicología y la psiquiatría han elaborado y apoyado un comunicado relatando su análisis, desde el campo científico, de la sentencia de La Manada. Emiten a su vez su “profundo rechazo” a la sentencia, así como puntualizan algunas partes del proceso judicial y de las pruebas periciales que se han ido realizando a lo largo de la instrucción del caso.

Entre los casi dos millares de firmantes, afirman, se encuentran expertos en psicología del trauma de diversas formas de maltrato, abusos sexuales y agresiones sexuales, así como profesionales expertas en sexología, género y violencias machistas. Afirman que con este comunicado están “movidos por un deseo de colaborar con la Justicia como parte de una ciudadanía responsable y como profesionales especialistas en estas áreas”.

[DOCUMENTO: COMUNICADO ÍNTEGRO]

Ante el cuestionamiento, sobre todo por parte del voto popular que pedía la absolución de los condenados, de la víctima y de su actitud pasiva y falta de resistencia, los profesionales afirman que “según la Teoría Polivagal de Porges, ante una situación de amenaza de muerte, lesión grave o violencia sexual, es común una respuesta de inmovilización cuando no es posible huir ni escapar”. Y explican que, según la citada teoría “ésta es una forma rápida de reacción de nuestro sistema nervioso para tratar de sobrevivir y minimizar el impacto del suceso amenazante cuando, insistimos, no es posible huir ni escapar. Por tanto, en una situación así, no tiene sentido plantear la cuestión del consentimiento o la resistencia, ya que esta capacidad estará anulada dada la magnitud de la amenaza”.

En respuesta de nuevo al juez González, quien consideró en la emisión del voto particular que en algunos momentos del vídeo se apreciaba “respuesta sexual” en sus movimientos, los psicólogos y psiquiatras le responden. “Tampoco hay lugar para preguntarle a la víctima ni es determinante el hecho de que tuviera respuesta sexual, pues en esos momentos el organismo genera sustancias para producir una analgesia frente al dolor, estando disociada e inmovilizada”.

También responden a la intención de incluir como prueba por parte de las defensas un informe elaborado por un detective privado en el que afirmaban que la joven había vuelto a hacer su vida, con fotografías de sus rutinas, de sus redes sociales, etc. Los psicólogos se refieren a que “la recuperación a crisis de adversidad, conocida como resiliencia”. Consideran que, en este caso, “habría que apoyar la superación que la víctima ha podido llevar a cabo tras la experiencia traumática en lugar de criticarla o someterla a vigilancia”.

Rechazan en el comunicado el debate surgido en torno a la víctima. Consideran “sintomático de la sociedad en la que vivimos el excesivo peso que ha tomado el debate en torno a la víctima en lugar de en torno a medidas que puedan ayudarnos a conseguir una sociedad libre de violencias que vulneran los derechos humanos en general y los de la mujer en particular”.

“Creemos que la fantasía de que las mujeres necesitan ser insistidas y aceptan el sexo aunque “en principio no quieran”, arraigada en nuestra cultura, motiva gran parte de las preguntas de jueces y juezas en este tipo de procesos, cuestionando constantemente las reacciones de la víctima”.

Y finalizan con un alegato en favor de la sociedad igualitaria y la erradicación del machismo: “observamos la urgente necesidad de la prevención, incluyendo desde la infancia una educación sexual no patriarcal, con perspectiva de género, transversal y estructural, que favorezca el cumplimiento de los derechos y agencie a las mujeres, que no relacione la violencia como parte de la sexualidad, que permita lugares para repensar las masculinidades y para reconstruir el respeto hacia las mujeres, así como la promoción de las relaciones de buen trato”.

 

Publicidad