El Parlamento de Navarra revisará la legislación de violencia de género para permitir perros de protección

  • El uso de perros de protección para víctimas de violencia machista ya está legislado en otras zonas como Murcia o Zaragoza
  • Silvia ha hecho referencia a la "realidad agridulce" que vive ahora: "dulce, porque sigo viva, puedo decir que soy una superviviente que ha peleado por salir de una situación de violencia machista", pero "agria porque 18 años más tarde me veo en una situación de desprotección

Silvia Pascual tenía una petición sencilla para el Parlamento de Navarra. Silvia es superviviente de violencia machista y quiere que su perra, Sugi, sea su protección las 24 horas del día. En la mañana del martes ha podido hacer esta petición de manera pública, frente a representantes de todos los grupos políticos en el Parlamento de Navarra. Estos, a su vez y con unanimidad, se han comprometido a revisar la ley 20/2015 que regula la protección y las medidas a adoptar con las víctimas de violencia machista en la Comunidad Foral.

El uso de perros de protección para víctimas de violencia machista ya está legislado en otras zonas como Murcia o Zaragoza. Allí, las mujeres supervivientes pueden hacer uso de perros debidamente adiestrados que les sirven como perro asistencial y de protección. En Navarra es una realidad aún sin explorar. Silvia relató su experiencia para cuartopoder.es, cuando hace unas semanas denunció que en 18 años no había podido salir sola con sus hijos, ni había podido disfrutar en soledad de “una tarde de compras en un centro comercial”.

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En la comparecencia en el Parlamento, Silvia ha hecho referencia a la “realidad agridulce” que vive ahora: “dulce, porque sigo viva, puedo decir que soy una superviviente que ha peleado por salir de una situación de violencia machista”, pero “agria porque 18 años más tarde me veo en una situación de desprotección que tiene una fácil solución”, ha interpelado a los grupos parlamentarios que estaban presentes en la sala. “Puedo decir, junto con mi pareja, Karlos, que hemos estado casi dos años sin pegar ojo porque la pulsera que mi expareja y agresor tiene que portar cada vez que sale de prisión no para de pitar. En dos años la ha roto en 14 ocasiones. Catorce ocasiones, repito”, ha relatado.

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La Ley 20/2015 de protección a víctimas de violencia machista es una “buena legislación pero en la que se observan algunas lagunas”, han convenido varias parlamentarias presentes. Por parte de Geroa Bai, partido que preside la comunidad, han mostrado “la disposición a valorar y cambiar el articulado de la ley navarra para encajarlo a la necesidad de estas mujeres”, en palabras de la parlamentaria Virginia Alemán.

Por parte de todos los grupos parlamentarios ha surgido un compromiso claro de revisar la puesta en marcha y funcionamiento de la legislación de violencia machista en la comunidad. Para ello, el PSN propone “la creación de grupos de trabajo y a partir de ellos realizar modificaciones legislativas”. Han alertado a su vez de la respuesta reciente a una pregunta parlamentaria realizada por el grupo socialista en el Parlamento de Navarra sobre el funcionamiento de la brigada asistencial de la Policía Foral de Navarra.

Al finalizar la sesión, Silvia ha declarado que se encuentra “feliz y aliviada” porque se ha dado un paso más en “esta lucha”. Al teléfono, pendiente del resultado de la sesión, se encontraba su marido, Karlos, que ha seguido la jornada en diferido, desde la calle junto a Sugi, la perra de protección de Silvia que la esperaba a la salida del edificio.

Silvia, tras la entrevista con cuartopoder.es./ AIC

Una legislación con “lagunas” en su aplicación

La brigada asistencial, preparada para trabajar con víctimas de violencia machista, no trabaja las 24 horas del día, los siete días de la semana. Silvia, superviviente de violencia de género, también lo denunció en conversación con cuartopoder.es, haciendo hincapié en que fueron varias las ocasiones en que la derivaron a otras comisarías para interponer la denuncia porque la brigada policial destinada a casos como el suyo tiene unos horarios determinados y en la zona donde ella reside ha llegado a haber “solo un agente” destinado.

Sobre las brigadas, PSN ha solicitado esa información y ha corroborado que su trabajo se realiza dentro de unos horarios, sin asistencia permanente. En los momentos en que la brigada no está de servicio, actúa un “servicio para víctimas en general que, dicen, tratan de empatizar”, pero reconocen que existe “un déficit” de atención en este sentido y por ello consideran “fundamental revisar la ley”.

Por su parte, Ana San Martín, de UPN, ha reconocido la necesidad así como “la existencia de una ley viva que, como tal, puede ser revisada. Es una ley buena pero con fallos en su coordinación”, ha reconocido la parlamentaria. A las voces del compromiso en cambiar la realidad de los perros de protección en Navarra a raíz del caso de Silvia Pascual también se han sumado los grupos parlamentarios de EH Bildu y Podemos-Ahal Dugu Orain Bai que han indicado la necesidad de “evaluar la ley, conservar lo que es bueno y atender lo que hay que mejorar”.