Los periodistas toman la calle

Miembros de la plataforma #periodismorealya, el viernes, en la Puerta del Sol. / Carmen Arango 

Con las alforjas cargadas de ilusión y voluntad un grupo de jóvenes periodistas ha salido a la palestra pública para reivindicar la vuelta a un periodismo que recupere sus valores y que se aleje de los parámetros que hoy marcan la senda por la que discurre una profesión que busca su papel en un contexto cambiante y radicalmente diferente a lo que se ha conocido en años anteriores. La iniciativa, bautizada como “periodismorealya”, que es también el “hashtag” o etiqueta con la que se están canalizando los mensajes en Twitter, ha logrado recabar en tan solo unos días el apoyo de numerosos periodistas que comparten la filosofía de este movimiento que ha quedado plasmada en un manifiesto de diez puntos, entre los que destaca un rechazo rotundo a los despidos masivos, a los contratos basura o a la contratación de becarios de 35 años.

La hartura y la necesidad de que cambien las cosas en el ámbito periodístico ha llevado a un grupo de profesionales a salir a la calle y protestar contra determinadas decisiones empresariales que están empobreciendo el periodismo y que están convirtiendo a quienes lo ejercen en productores al peso de información de mala calidad, manipulada y, en muchos casos, barnizada de una tendencia cada vez más extendida como es la espectacularización. Su carta de presentación tuvo lugar el pasado viernes, justo en uno de los momentos más calientes de las movilizaciones ciudadanas que siguen tomando las plazas españolas –sobre todo, la acampada en Sol-, con una concentración en la madrileña Calle Mayor a la que acudieron algunos periodistas a quienes se había convocado, no con mucho tiempo de antelación, vía móviles y redes sociales.

Publicidad

Pero, sin duda, la convocatoria más numerosa fue la que se celebró el sábado en la Plaza de Ópera y a la que asistieron los promotores de “Periodismorealya”, pero también otros profesionales, muy jóvenes en su mayoría, que en estos momentos están promoviendo su lucha por otros cauces y que han tomado como denominación “Periodismoéticoya”. Esta cita no solo congregó a decenas de periodistas, sino que acaparó con creces la conversación en Twitter durante las dos horas y medias que se prolongó. Hubo debate y reclamaciones varias relacionadas con los medios y el tratamiento de la información, pero también se tocaron otros temas como la necesaria aprobación de una Ley de Transparencia Informativa en este país, uno de los pocos en Europa que carece de ella.

Estas dos iniciativas, con diferencias pero también similitudes –y objetivos comunes-, han puesto en pie de guerra a un colectivo muchas veces maltratado y que se enfrenta a un futuro nada fácil, no tanto por la crisis que afecta a las empresas informativas, sino a la crisis de modelo que deben afrontar éstas. Las dificultades económicas que vivimos no han hecho más que aflorar unas deficiencias del sistema periodístico tradicional que tendrá que ajustar su maquinaria si quiere sobrevivir. Que en este escenario surjan los movimientos citados no es solo una buena noticia para la profesión, sino un soplo de aire fresco para hacer frente a los retos que va a protagonizar en años venideros. Y si además tienen continuidad, que más se puede pedir. De momento, hay ya planificada una asamblea para este viernes, día 27, en las que se volverán a retomar temas de debate iniciados en las convocatorias del pasado fin de semana. Mientras, la actividad de estas dos plataformas sigue su cauce en internet, con especial atención, en el caso de “Periodismorealya”, a su página creada en Facebook, que ya registra casi 1.000 seguidores.

Más allá de balances repentinos y juicios de valor cortoplacistas, lo que demuestran estos dos ejemplos es que aún existen profesionales que desean cambiar las cosas y que no escatimarán esfuerzos para lograrlo. Movilizarse siempre es positivo si la causa es justa y necesaria. Y este es el caso.

(*) Bárbara Yuste es periodista.