Aguirre y Espinar empatizan

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Nino Olmeda *

La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, este viernes, durante su comparecencia ante la comisión de investigación sobre la corrupción en la Comunidad. / Chema Moya (Efe)
La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, este viernes, durante su comparecencia ante la comisión de investigación sobre la corrupción en la Comunidad. / Chema Moya (Efe)

La comisión que investiga en el Parlamento autonómico situado en el corazón de Vallecas la corrupción política en la Comunidad de Madrid ha contado este viernes con la presencia mediática de la expresidenta autonómica Esperanza Aguirre. Había grandes expectativas alentadas por Podemos y por su diputado estrella, Ramón Espinar, que tenía intención de descubrir la corrupción del PP de Madrid y ligar todo lo hecho por los imputados en la "Operación Púnica" con la financiación ilegal de la derecha madrileña. Ahí estaba también Alejandro de Pedro, conocido como ‘el conseguidor’ de todos los golferíos que unen empresas con corruptos, esos que se llevan una buena tajada de las obras públicas gracias a personajes como Granados y Marjaliza.

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En la comisión estaban citados, además del ‘conseguidor’, Mar González, secretaria general de la empresa pública de informática ICM; Engracia Hidalgo, consejera de Hacienda en la actualidad y en la fecha de los dispendios, y Esperanza Aguirre, a la que esperaban decenas de periodistas atraídos no por ICM, que no interesa a nadie, sino por el gran choque Aguirre-Espinar.

De Pedro pasó de hablar mucho y con chicha y sólo dijo que nunca ha roto un plato,  que nunca paga comisiones, que sus empresas sienten devoción por la legalidad y que las cuentas de sus sociedades las firma él pero sin leerlas, como un hombre llano y confiado, como los simples de entendimiento... y de corazón. Mar González pasó sin pena ni gloria y Engracia Hidalgo, otro tanto de lo mismo.

Los cámaras de las teles esperaban atentos la llegada a la sala José Prat de la Asamblea de ‘la lideresa’, que se produjo a las 8,30 de la mañana, y se instaló en las dependencias de Grupo Popular hasta bajar a la comisión pasadas las 13.30.

Ayer, cuando se conoció que la policía registró la sede regional del PP y el despacho de su exgerente Beltrán Gutiérrez buscando pistas de la supuesta financiación ilegal del partido,  Aguirre temió un linchamiento por parte de la oposición en general y de Podemos en particular.

Pero nada de eso pasó. Lo que hubo desde el primer instante fue un claro y rotundo enamoramiento entre el joven podemita y la señora mayor de derechas. Interesado, sin duda. Surgió entre ambos una empatía desconocida entre dos personajes que se sienten poco cariño.

Teniendo en cuenta que la empatía puede ser descrita como un sentimiento que hace que alguien pueda sentir lo mismo que otra persona a pesar de no estar pasando por la misma situación, da la sensación que Aguirre y Espinar tenían poco que ganar y mucho que perder si la montaban, por lo que decidieron ser amables. Y es que del fuego solo salen llamas.

Si Espinar hubiese preguntado con mala leche a ‘la lideresa’ por qué mantuvo trabajando en el partido al exgerente después de que su nombre saliera entre los beneficiarios de las ‘tarjetas negras’ de Cajamadrid, con las que muchos se lo llevaron crudo comprando gratis hasta condones y los picardías subsiguientes para dar emoción al asunto, quizás la popular habría recordado a Espinar que su padre también se lo llevó calentito. Se podrían haber dicho de todo menos bonito y bonita, pero prefirieron empatizar y sentir el dolor del otro al recibir el mismo castigo.

Aguirre explicó que su exgerente era trabajador de Génova y que, olvidando la reforma laboral que permite despedir sin más razón que la ley del más fuerte, no lo puso de patitas en calle porque es duro dejar a alguien sin trabajo. Aguirre dijo que temía encontrase un ogro y se encontró con un Espinar “educado”,  que incluso reconoció que ella es “graciosa”. Al final, después de muchas horas de discursos y baile de marionetas, y de muchas cámaras, me di cuenta que de ICM, causa de la comparecencia, es de lo que menos se habló.

(*) Nino Olmeda es periodista.
2 Comments
  1. Piedra says

    Así que ese Espinar es hijo del exalcalde de Leganés y expresidente de la Asamblea de Madrid… Y que l’Aguarri lo sabe todo de todos menos de los sinverguenzas de su partido y les mete miedo a los podémicos. ¡Joer lo que hemos avanzado! Leguiña, Gasradón, l’Aguarri-Tamayoisaez… Menuda colección para una función de títeres con Granados de fragmentación. ¡Qué majetes!

  2. Juanjo says

    no olvidar que la Espe, amén del atropello a los servidores del orden público
    ….sacó grades rendimientos políticos y económicos del tamayazo
    ….. Cobró 370.000 €€ en 2014 por ejercer de cazatalentos. (que viendo lo visto, ¿que loco podría ofrecerle más de un cigarrillo por semejante tarea
    …. para mayores indicios, ¡qué casualidad!, como a su colega C. Fabra, y a otros diferentes chorizos, le tocó la lotería. Una señal inequívoca de que…,
    … A pesar de su repugnante declaración («He nombrado a más de 500 altos cargos y dos me han salido rana”) la verdad es que en semejante estercolero

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