CUARTOPODER | Publicado: - Actualizado: 14/5/2017 18:10

Carlos Fernández Liria *

Carlos_Fernández_LiriaEn una de sus recientes publicaciones, el filósofo italiano Domenico Losurdo decía lo siguiente: “El funcionario público es objeto de celebración por parte de Hegel, en tanto que intérprete del universal, dado que no está movido por intereses particulares como el poder o la riqueza”. Qué tiempos aquellos, tan distintos a los actuales…

Ante el anuncio del Gobierno de ofertar 250.000 plazas de empleo público, algunos empiezan ya a pensar cómo se podrían repartir mejor el botín. Así, por ejemplo, un artículo de El País alerta sobre lo ineficaz e injusto del sistema de oposiciones.  Entre las grandes ideas alternativas, llegan a proponerse el test psicotécnico, entrevistas conductuales, inventarios de personalidad, pruebas de liderazgo, y, en fin, lo habitual en la jerga del fichaje empresarial basura. De lo único que no se habla en el artículo es de la brutal escasez de plazas que ha convertido el sistema oposiciones en una tomadura de pelo (decenas de miles de personas que compiten por una docena de plazas, es obviamente un espectáculo demente). Habría mucho que comentar sobre este tipo de disparates,  pero me temo que en todo esto hay algo de más calado. En verdad, la lógica  empresarial no sólo objeta el sistema de acceso, sino el tipo de puesto al  que se accede. De lo contrario sería absurdo (rayando en una especie de darwinismo social racista) hacer a una persona nada menos que propietaria de una función estatal en virtud de su alto coeficiente intelectual. Pero es que, en verdad, lo que no encaja en la moderna mentalidad empresarial no es ya el sistema de oposiciones, sino la idea misma de funcionario.  La idea de que los funcionarios -jueces, administrativos, profesores o bomberos- son un ejército de parásitos y gandules, un peso muerto en una sociedad de emprendedores con iniciativa y capacidad de liderazgo, lleva calando muy hondo en nuestro país, sobre todo desde que empezó la crisis económica.

Esta mentalidad podría resumirse en una entrevista ya casi viral que circula por Youtube, en la que el actor Antonio Banderas compara el modelo estadounidense de vida con el europeo y, sobre todo, con el español. Estas son sus palabras: “En Estados Unidos tenemos el mercado más duro del mundo, porque hay mucha competitividad. Cuesta mucho salir adelante, hay que trabajar duro. Pero el trabajo se premia, y una vez que lo has conseguido, se te reconoce para toda la vida. La lección más importante que he aprendido en Hollywood es que las cosas se pueden conseguir, que no hay sueños imposibles. Si yo lo he conseguido, cualquiera lo puede conseguir. Se trata de soñar muy fuerte, y, por supuesto, de tener capacidad de sacrificio, empeñarte y trabajar, y fracasar y volverte a empeñar, y levantarte, y caer y volverte a levantar. No hay fracasos totales. Este es el espíritu americano: te caes y te vuelves a levantar, te vuelves a caer y te vuelves a levantar, luchando duro por un sueño”. En su opinión, el modelo español es muy distinto: “según unas encuestas en Andalucía, el 75% de los jóvenes querrían ser funcionarios. La proporción es la inversa en EEUU: ahí no quieren estar en una oficina a las órdenes de un jefe. Quieren tener una idea, juntarse con otros para sacarla adelante, pelear por tu idea y realizarla. Con un 75% de gente que quiere ser funcionario, no se hace país. Se hace país con gente que se la juega”.

Estas declaraciones son repugnantes, pero fueron muy aplaudidas. Representan un insulto para el noventa por ciento de nuestra juventud, que, en realidad, no tiene nada que jugarse en esa selva de los heróicos emprendedores, porque sencillamente no tiene nada de nada. Pero la cosa funciona, porque la imagen del funcionario ha sido tan denostada que es de sentido común que no hay nada más despreciable que aspirar a llevar esa vida propia de haraganes. Por mi parte, creo que la batalla está perdida. Ya no hay manera de contrarrestar toda esta basura, pero al menos me gustaría señalar algo sobre las  consecuencias de lo que nos hemos jugado y perdido. Es otra forma de medir la altura de miras en la que estamos instalados. Entre Antonio Banderas y el pensamiento de la Ilustración, elegimos al primero, a despecho de Montesquieu, de Kant, o de Hegel. Cuando Antonio Banderas habla de “hacer país” no dice qué tipo de país tiene en la cabeza, a excepción de que tendrá pocos funcionarios.

Pero no hay más remedio que pensar en ello, en el tipo de “país” por el que estamos apostando. Cuando se discute sobre si los funcionarios son más o menos vagos o incompetentes, se olvida que son el pilar de la separación de poderes, es decir,  de lo que llamamos  orden constitucional o estado de derecho. Y que si los funcionarios son vagos, hay que poner remedio a que sean vagos no a que sean funcionarios, porque si haces esto último sencillamente te cargas el estado de derecho. Acabo de publicar, junto con otros dos profesores un libro sobre este tema, en lo que atañe al mundo de la enseñanza. Como dice la frase sobre Hegel antes citada, el funcionariado es la única garantía que tenemos en nuestras sociedades de conservar una instancia libre de las presiones gubernamentales y empresariales. No se acaba de comprender que si los funcionarios acceden a su puesto por oposición (ante un tribunal que tiene que operar públicamente, con las puertas abiertas al control de la ciudadanía) es porque los funcionarios no son trabajadores, sino propietarios, propietarios de su función, de modo que no dependen de la lógica del mercado laboral. Esta es la condición para que ciertas funciones demasiado vitales desde el punto de vista civil queden a salvo de cualquier chantaje o presión privada. Y por lo mismo, a salvo de cualquier chantaje o presión gubernamental. Los funcionarios no son trabajadores que pueden ser despedidos o perjudicados a conveniencia según la legislatura que haya tocado en suerte. Los funcionarios no son asalariados gubernamentales, sino propietarios protegidos por la Constitución frente a cualquier presión del gobierno. Es por este motivo por el que nunca hay que descuidar el sistema de oposiciones, por aparatoso que resulte, sino siempre luchar por perfeccionarlo, hacerlo más sensato (nadie duda de que el actual sistema de acceso al poder judicial es injusto, discriminatorio y disparatado), y sobre todo, blindar su carácter público (al contrario de lo que se hace, por ejemplo, en las oposiciones de enseñanza de Madrid, donde ya ni siquiera se han leído públicamente los exámenes).

En el mundo de la enseñanza, por ejemplo, la condición de funcionario permite blindar eso que se llama “libertad de cátedra”. Del mismo modo que, en el mundo de la justicia,  se blinda  nada menos que la independencia del poder judicial. Blindarla frente a cualquier presión laboral (o comulgas con la ideología de quien te contrata o eres despedido, como ocurre con los periodistas y en general en cualquier trabajo para la empresa privada) y, también, protegerla frente a cualquier presión gubernamental. Sin la base del funcionariado, los gobiernos podrían imponer su propia ideología durante todo el tiempo que durara la legislatura. Y por supuesto que lo intentan y, con distintas argucias, a veces lo consiguen. Pero siempre con un muro de contención importante: todo un ejército de funcionarios que son, en principio, inmunes a la presión gubernamental. Para decirlo de una vez: el funcionariado está ahí para impedir, precisamente, que la escuela o los tribunales se conviertan en un brazo gubernamental.

Lo mismo ocurre respecto a las presiones, chantajes o sobornos privados. Los jueces tienen que ser propietarios de su función  porque de lo contrario podrían ser amenazados con el despido por dictar sentencias no rentables política o económicamente. Por supuesto, no es que la condición de funcionario  garantice que se sea inmune a la corrupción o la prevaricación interesada, pero es una de las pocas cosas que se han inventado para ayudar a ello, en ese sistema de pesos y contrapesos que es el Estado moderno. Lo mismo ocurre en el mundo de la enseñanza. O en el de la medicina. Una cosa es que un médico se deje corromper por  los laboratorios farmacéuticos y otra muy distinta es que los médicos sean contratados o despedidos según las conveniencias mercantiles de esos grandes emporios.  Una cosa es que algunos corruptos hagan negocio de la medicina y otra que la medicina misma se convierta en un negocio. Lo mismo pasa con la justicia, la enseñanza, los bomberos o los administrativos.  El funcionario es el guardián del espacio público y, por lo tanto, de la libertad de la república. Si este mundo, atravesado de salvajes intereses privados que discurren a veces en paraísos fiscales y legales inalcanzables para la ciudadanía, tiene alguna posibilidad para conservar algunas dosis de independencia humana libre y desinteresada (o interesada en cosas tales como la Verdad o la Justicia), ello es gracias a una arquitectura institucional vertebrada por el funcionariado. Antonio Banderas -en representación de un sentir muy popularizado- se rasga las vestiduras ante un país lleno de aspirantes a funcionarios. A otros nos pasa al revés, lo que nos vemos venir es un país sin funcionarios, y por lo tanto, sin libertad de cátedra, sin independencia del poder judicial, sin separación de poderes, sin bomberos desinteresados, sin médicos que no sea mercaderes del negocio de la salud. Es la selva que tenemos por delante, habitada por emprendedores entrenados por terapias de autoayuda y gimnasios para la supervivencia, sin derechos, ni sindicatos ni tribunales ni escuelas, donde las empresas tienden cada vez mas a formar a sus propios trabajadores (a condición de que trabajen gratis para ellas durante largos períodos de tiempo), la judicatura tiende a sustituirse por la mediación de conflictos gestionada por empresas privadas e incluso la policía tiende a sustituirse por guardias de seguridad a las órdenes del mejor postor. Según retrocede el funcionariado, se extingue la ciudadanía y se sustituye por el cliente, el consumidor y el emprendedor.

En el campo de la enseñanza este desastre ha penetrado ya muy profundamente; en la Universidad, por la mercantilización  impuesta por el proceso de Bolonia, y en la enseñanza secundaria, ante todo y más que nada, a raíz de la falta de plazas que sustituyó a los propiamente funcionarios por un ejército de interinos que alquilaban su plaza sin derechos ni estabilidad de ningún tipo, sometidos, además, a la maldición de Sísifo que les hace vivir en un examen permanente. Ahora bien, la estrategia difamatoria es implacable: una vez que se ha deteriorado el armazón funcionarial de la enseñanza hasta dejarla en quiebra, es fácil demostrar lo ineficiente que es el funcionariado. Se trata de la consigna neoliberal con la que se están desmantelando todas las instituciones republicanas del estado de derecho.

(*) Carlos Fernández Liria. Profesor de Filosofía de la UCM. Su última obra publicad es Escuela o Barbarie. Entre el neoliberalismo salvaje y el delirio de la izquierda’ (Akal, 2017).

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  • Feinmann

    A mi lo que me llama la atención es que a un actor se le escuche en temas que no son de su oficio. Zapatero, a tus zapatos.

  • Feinmann

    Un ejemplo de esto es las carencias del pensamiento del actor. Si cualquiera puede tener éxito como él ¿como es que hay miles y miles de actores fracasados? Aparte de la ignorancia de que disfruta: EEUU tiene mas funcionarios que España. O la de creer que su microcosmos es el Cosmos, y que no hay realidad mas allá de donde el ve. Pues si, mas allá del horizonte también hay mundo, que transcurre aunque no lo veamos.

  • Latuluma

    No soy funcionario, pero si gran defensor de ellos….Enhorabuena por el articulo.

  • florentino

    Carlos, una reflexión es la que tenemos nosotros por hacer. Un excelente comentario. Los funcionarios en su gran mayoría funcionan!!. La espina principal en la educación, son los docentes. Teniendo de apoyo al resto de la comunidad educativa. Interinos.. Consortes, alquileres, etc han vaciado los proyectos educativos de la mínima ética curricular. Cuando decimos República, estamos apoyando todos dos veces lo Público!!. Los neoliberales horadan lo público.. Lo dejan caer.. ( sabiendo que funciona ).. Para privatizar después. El ramal de ferrocarril que da dinero, se privatiza.. El deficitario.. Público!!. Y, los que votamos en las nubes!!. En defensa de lo de todos.. gracias, Carlos!!.

  • Frisco

    Por favor, no mezclen funciones como si fuesen todas iguales. El funcionario administrativo, que es el que denosta propiamente la gente, lo denosta no sin razón. Efectivamente, más acá del neoliberalismo, desde antes de que se inventase este término, la administración en casi toda Europa impone una carrera de obstáculos a cualquier emprendedor. Una carrera de obstáculos que no garantiza nada bueno para nadie. Impone lentitud; lentitud deliberada. Impone gasto. Y entre el funcionario administrativo y los legisladores imponen una burocracia carísima y completamente nociva. Esto sin entrar en cómo se resuelven determinadas oposiciones. En cómo partidos y grupos de particulares acaban imponiendo resultados en las mismas. Es una risa oponer a Hegel con Banderas. Chiste de funcionario. Hegel, espíritu lúcido pero también sistemático, defendía la apisonadora de la Historia y del Estado. ¿Saben sobre quien camina esa apisonadora? ¿A quien aplasta? Estado y Capital son las dos cabezas del mismo monstruo que se alimenta de la vida de la gente.

  • frances

    En país con un 20% de paro, y con un porcentaje mayoritario de trabajadores en precario.. se haga un alegato de lo necesarios que son los funcionarios y sus privilegios… no creo que cuele….

    La gente ve, que en este país hay un ejército de privilegiados que viven a cuerpo de rey.. mientras los demás mal viven y encima mantienen a los privilegiados.. y hacernos creer que son parte del olimpo democrático.. no se… creo que no cuela…

    Cansado de acudir a un funcionario, y se ría a la cara de tu desgracia laboral… y disfrute y haga bromas sobre ello… todo en para mayor gloria del Dios funcionario… en fin.. no quiero seguir…. la basura para mi entender no es lo que la gente piensa de ellos, si no que en realidad son la basura de la sociedad… privilegios en un país de pobres… y por último.. creo que el único funcionario que debería estar blindado es el juez por la responsabilidad que tiene.. los demás como todos los trabajadores… todos iguales.. Saludos..

  • EUDO

    Este es un país de funcionarios metidos a políticos y de políticos metidos a funcionarios.
    Para que más comentarios.
    Vean el historial de nuestros políticos.

  • encovert

    Se le olvida al señor Fernández Liria que en la administración publica no se puede discriminar por razón de género, opción sexual, raza,etc. En la empresa privada sí, por supuesto, faltaría más. En la administración pública las plantillas reflejan los mismos porcentajes que la población: las mujeres suelen ser la mitad. En el caso de la Agencia Tributaria, por ejemplo, también se alcanza la paridad en los altos cargos directivos. En la empresa privada , en cambio, esto no ocurre. Lógicamente, privado viene de “privar”, es decir, excluir .

  • Frisco

    Decir que el funcionario público no está movido por interese particulares es una falsedad total. El funcionario público es funcionario en primerísimo lugar para salvar su culo. Y normalmente vive su situación de dos maneras distintas: con alivio por la seguridad que tiene y con fastidio y hasta resentimiento por la condena que tiene. De los partidos o movimientos que el principal de su respaldo electoral es el funcionariado no se puede esperar de bueno: ni la eliminación de la burocracia, ni la exigencia de responsabilidad cívica de la administración frente al administrado.

  • Feinmann

    @EUDO ¿un pais de funcionarios metidos a políticos? la inmensa mayoría de los funcionarios no son políticos. Luego esa generalización que haces es falsa. ¿de políticos metidos a funcionarios? pues de eso habrá que culpar a los políticos, no a los funcionarios.

  • Feinmann

    @Frisco, los funcionarios son de carne y hueso, tienen las mismas debilidades del resto de los mortales. Los funcionarios no están movidos por INTERESES PARTIDISTAS. El que lo haga puede ser expulsado del funcionariado pues una infracción muy grave es el no mantener la neutralidad política. La primera víctima de la excesiva carga burocrática son los propios funcionarios. La exigencia de responsabilidad la tienen que pasar los votantes a los políticos en el momento de las elecciones. Si votan a partidos que burocratizan todo, es culpa de los votantes.

  • Feinmann

    @frances, lo siento, pero 6000 años de historia nos demuestran que no ha habido ni una sola civilización avanzada sin funcionarios. Esto es un hecho, no una opinión.
    Los derechos que tienen los funcionarios pero que tu no, no son privilegios, son derechos. Lo que deberías hacer es luchar por alcanzar los mismos derechos, porque el igualar a la baja no me parece la opción más inteligente. Claro que siempre queda el dicho “mal de muchos, consuelo de …”
    ¿un ejército? ¿cuantos sanitarios crees que necesitará un país con 47M de personas? ¿4, tal vez 5? Pues unos cuantos cientos de miles, si. ¿y cuántos profesores? Pues unos cuantos cientos de miles, si. Pese a todo, seguimos teniendo una tasa de funcionarios que es de las más bajas de la UE.
    ¿viven a cuerpo de rey? Eso es que no sabes lo que es vivir a cuerpo de rey..
    ¿Los demas malviven? Pues depende quien, cada año aumentan el número de millonarios en España, y esos seguro que no son funcionarios.
    ¿son parte del Olimpo? Pues no, porque hay otros que viven bastante mejor, pero están entre los más inteligente del país, y lo demuestran en el PISA de adultos. Solo los directivos demuestran tener más habilidades cognitivas que los funcionarios. Los funcionarios son titulados superiores en un 66% mientras que los empleados privados lo son en un 38%. Y si, el saber se paga.
    Tu experiencia personal es insignificante, apenas eres 1 de lo 47M de habitantes de España. Ese funcionario también es insignificante, es solo 1 de los 2,5M de funcionarios. No, no sigas, ni tienes formación, ni información, ni la disciplina mental para pensar correctamente.

  • Pavlichenko

    Gracias por el artículo. En mi opinión, le falta una perspectiva, abundar desde cómo determinados sectores de la izquierda se ha contribuido a demonizar el aparato funcionarial bajo la lógica de estar al servicio de la institución (y por tanto, del poder) y no del “pueblo”. De ser fuente y referente de la “burocracia”, enemigos para contribuir a generar “movimiento”. En algunas reuniones del 15M se hablaba de la burocracia con más resentimiento que cuando se hablaba del capital. Para hacérnoslo mirar.

  • Frisco

    @Feinmann Tú me contestas como dando por hecho que hablo por hablar. No, he tenido la oportunidad de conocer y conozco a funcionarios/as tremendamente eficientes y exquisitamente atentos con quienes les pagan (los administrados). También los he conocido que afean y presionan a compañeros que atiendan con diligencia a quienes les pagan. Pero la mayoría, por la propia condición, y precisamente porque sois de carne y hueso, no puede moverse fuera de la función atribuida ni fuera de las reglas de juego impuestas y eso lleva, se quiera o no, a multiplicar el defecto. Porque la burocracia vive de sí misma. Está obligada a demostrar su necesidad y por lo tanto a imponerse. Esta es una ley lógica que funciona por encima de las voluntades y las sensibilidades. Cualquier organismo -salvo alguna excepción que confirme la regla- tiene por objetivo principal su propia sobrevivencia y crecimiento. Le pasa a los partidos y le pasa a los funcionarios administrativos y, menos pero también, a los demás funcionarios y a cualquier grupo gremial o no organizado.

  • Frisco

    @Freinmann, sobre tu respuesta a Frances. La Historia es la historia de una infamia. La historia del poder patriarcal. Antes de estos funestos 6000 años, que desde luego no han conseguido acabar con todo lo bueno que la gente tenía, hubo ¿400 mil? ¿500 mil? años sin Historia. En los que la gente vivió y sobrevivió sin necesidad de funcionarios. Civilización avanzada dices ¿La que creó los campos de concentración? ¿La que bombardeó Hiroshima y Nagasaki? ¿La que liquidó a los opositores o los mandó a Siberia? ¿La que esclavizó a medio mundo y crucificaba a los disidentes? ¿La que sirve servilmente al crecimiento del Capital? ¿La que enmerda la vida de las gentes para maximizar sus ganancias? Para todo esto sí que hacen falta funcionarios.

  • frances

    @Feinmann La historia de los funcionarios tiene mas sombras que luces… en todas las dictaduras desde las mas salvajes a las blandas (llamadas democráticas) siempre hay un verdugo y una victima, los funcionarios siempre son la pesadilla del ciudadano que lo ha sufrido su arrogancia y crueldad…
    Un ejemplo los funcionarios del imperio romano crucificaron a Jesús… osea de raza le viene al galgo…
    Coincido con usted no creo que se deba ir a la baja sobre derechos laborales, pero me reconocerá que es raro que los servidores vivan mejor que sus amos…
    Sobre el nivel intelectual, que decirle eso suena arrogancia.. menudos desastres y daño han causado a la población su burrocracia…
    Aman la burocracia y viven de ella.. solo parasitan el sistema y viven como los nobles de antes… el 80% se dedican a la política y solo generan leyes para beneficiarse ellos y perjudicar la resto… en fin son el cáncer de la sociedad….
    Sobre los médicos y maestros que decirle seguro que hay gente sana… pero conozco médicos , que viven de dos sueldos.. la privada y la pública… viven en torres con piscina y gimnasio privado son como los marqueses de antaño… con su deportivos y privilegios….
    El otro día vi, una calle a un inspector de zona de la enseñanza.. y me quede asombrado.. encima se creen superiores … en fin les tengo la misma empatía que ellos han tenido con la población española en estos diez años largos de crisis… indiferencia y desprecio por la gente que dicen servir.. eso si viajando por todo el mundo y presumiendo de su status.. Saludos.

  • Jaime

    El problema es que cada vez hay más gente viviendo de salarios públicos que no son funcionarios, sino enchufados de toda laya: asesores, empresas públicas, contratados laborales indefinidos (los ayuntamientos son espcialmente proclives a enchufar a los suyos), en fin, que la figura del funcionarios de carrera, que ha opositado, se lo ha currado, ha demostrado preparación, recursos intelectuales… se halla en fase de extinción, aunque cada vez haya más gente aferrada a las ubres de lo público.

  • Feinmann

    @frances, reducir la historia a las dictaduras es mucho reducir. Ha habido mas cosas que dictaduras. Reducir los funcionarios a los verdugos es mucho reducir, aunque haya verdugos, la mayoria de los funcionarios no lo son. Y las victimas no son siempre victimas, muchos ajusticiados lo son con razón. Has debido taner mala suerte, yo nunca me he encontrado funcionarios arrogantes, si que he visto ciudadanos ignorantes que valoraban los conocimientos del funcionario como arrogancia, y que si no les daban lo que pedían calificaban al funcionario como cruel, aunqe lo que pidiesen no fuese justo.
    Funcionarios del imperio romano eran los que crucificaron a Jesus, como igualmente lo eran los que crearon los acueductos, las fuentes publicas, los baños y termas, etc. Te recomiendo que veas en Youtube La vida de Brian – ¿Qué han hecho los romanos por nosotros?. La caida del imperio romano supuso una caida de la civilización, que tardó 1000 años en recuperarse. Te recomiendo que veas el video Faith un numbers.
    ¿son amos los jornaleros de los médicos? ¿son amos los camareros de los profesores? ¿eres amo? Entonces tu lo que quieres no es funcionarios, sino lacayos, y no te los puedes permitir, así que no deberias tener sanidad, ni educación, ni justicia, ni nada de lo que te proporcionan los funcionarios, porque no puedes tener ningún servicio de nadie que cobre mas que tu. Por cierto, ¿le dices al fontanero que tiene que cobrar menos que tu para hacerte un servicio?
    El nivel intelectual es el que es, y si te parece mal la inteligencia prueba con la ignorancia…
    Los funcionarios hacen lo que se les dice, y para ellos la burocracia, pues los ciudadanos podemos buscar quien nos ayude para resolverla, pero ellos no, tienen que sacarla por sus propios medios. ¿El 80% se dedican a la política? ¿se te ha ocurrido echar cuentas? Con 2.5M de funcionarios el 80% sería 2M de políticos ¿tenemos 2M de políticos? Eso muestra tu inteligencia. ¿Son el cancer? Cada vez que se arma una gorda, se piensa en los funcionarios para resolverlo. ¿Quien tuvo que resolver lo del ébola? ¿a quien llaman cada vez que hay una crisis gorda? A funcionarios.
    Las experiencias personales son irrelevantes ¿conoces suficientes médicos como para que sea una muestra significativa de la totalidad de los médicos? Porque yo conozco un médico privado que no opera por menos de 30.000 €. Y hace varias intervenciones diarias.
    Tu empatia es irrelevante, apenas eres 1 entre 47M de personas. Busca el artículo “Menos mal que tenemos empleados públicos”. 10 de los 15 sectores más valorados por la población son sectores funcionariales.
    No se creen superiores, son superiores, a ti por lo menos, y en mucho. Traspiras ignorancia.

  • Feinmann

    @Frisco, vaya, una feminista ignorante ¿que raro? ¡como todas! El patriarcado os ha salvado del frente, mientras los hombres iban a morir al frente, os ha salvado de los peligros, mientras los hombres iban a enfrentar el peligro. Antes de esos 6000 años el ser humano estaba totalmente expuesto a las inclemencias de la naturaleza. Si no se podia cazar y recolectar, se pasaba hambre, y si se acababa la comida, se moría. Ha sido esa evolución la que ha permitido que seamos 7000 millones de personas, ni de casualidad podria haber ocurrido esto sin civilización. Te quejas de la civilización pero ¿te vas donde no la hay? ¡hipocrita!. La civilización que creo los campos de concentración, creo tambien los hospitales, la que bombardeo Hiroshima y Nagasaki es la misma que ha creado curas contra el cancer. La que liquidó opositores en siberia es la misma que ahora te permite usar ordenadores para soltar aquí tus tonterías. La que exclavizó a medio mundo es la que creó los derechos humanos, la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano. La que enmierda la vida de las gentes es la que te permite usar las mierdas que tanto codicias. Sin esos funcionarios no tendrias servicio medicos, no sabrias leer ni escribir, no tendrias policias que se llevasen a tu marido por una falsa acusación tuya, no tendrias ayuda a las maltratadas, …

  • Feinmann

    @Frisco, pues si, hablas por hablar. Es irrelevante los funcionarios que tu quieras conocer, porque te faltarán por conocer miles y miles de funcionarios mas. ¿vas a juzgar a todos por los pocos que conoces? ¿tratan los funcionarios a quienes les pagan? ¡y también a quienes no pagan! ¿cuando te han pedido a ti que acrediten estar al día de tus impuestos para prestarte servicios?
    ¿la burocracia vive de si misma? ¡vaya chorrada! Todo organismo que crece necesita un sistema de administración, y esto vale igual para las empresas que para las administraciones. Cuando un autonomo monta su empresa, lo controla todo de cabeza, si la cosa crece, ya necesita una libreta, si crece mas necesita contratar personal administrativo, y mas cuanto mas crezca. ¿Te crees que las grandes empresas tienen personal administrativo por las ganas de tenerlo? No, porque surge como necesidad del crecimiento. En biología ocurre igual, un ser unicelular no necesita sistema nervioso, pero cuando hay sistemas multicelulares, desarrollan un sistema nervioso, porque es necesario, y según se va desarrollando mas el ser, mas sistema nervioso necesita.
    Hablas de una “ley lógica” cuya única misión es apoyar tu endeble argumento. ¿es verdad, porque tu lo vales? ¡chorradas! La única verdad contrastada empiricamente es que no ha habido civilización avanzada sin funcionarios. Cuando Gengis Khan conquistó el imperio chino se encontró con un problema ¡tenia que gobernarlo! Pero para eso los soldados no valen, le hicieron falta funcionarios y ¿que hizo? Echar mano de los funcionarios imperiales chinos.

  • Izaskun

    ¿Y por qué el sistema americano es mejor? ¿Acaso son más felices? ¿Por qué no dan conferencias todos los que trabajan en servicios o viven en barrios marginales? Es fácil hablar desde el éxito y dar consejos como si todos tuvieran las mismas condiciones y oportunidades.

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