La opaca y enrevesada relación de la Iglesia y el Ejército español

  • "Los alumnos militares y futuros suboficiales y oficiales no deberían recibir ni participar de ningún tipo de acto, influencia o evento religioso durante su formación"
  • "La participación de militares en las celebraciones religiosas de Semana Santa o eventos como la peregrinación a Lourdes continúa aun con los socialistas en el poder"
  • "Las Fuerzas Armadas gastaron más de 3 millones de euros en la Iglesia en 2016, Son cantidades, en algunos casos sin especificación, por lo que resultan opacas"

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Hace solo dos semanas, el pasado 16 de febrero, la asociación militar de ultraderecha AME (Asociación de Militares Españoles) publicaba en su página web un vídeo en el que se puede comprobar cómo militares y guardias civiles españoles desfilaban en la peregrinación militar a Lourdes. Con el agravante de ser estos militares alumnos provenientes de las academias de oficiales y suboficiales. Se trata de una peregrinación anual en la que se llegan a concentrar hasta 15.000 militares de ejércitos de todo el mundo.

Al ritmo de “La Banderita”, el pasodoble de Francisco Alonso estrenado en 1919, se puede ver a miembros de las academias militares de la Guardia Civil y los tres ejércitos, siendo un guardia civil el portador de una gran cruz tras la que desfilan los alumnos y futuros oficiales y suboficiales. Con todo, se trata de un vídeo más digno que el que hace solo unos años se hizo viral en las redes sociales por encontrarse los militares, guardias e incluso religiosos en un estado de exultante confraternización al ritmo de la conga.

Sin embargo, este vídeo genera una serie debates transcendentales y no pocos interrogantes.

¿Deben los alumnos militares recibir educación, asistencia o influencia religiosa en las academias militares?

Los alumnos militares y futuros suboficiales y oficiales no deberían recibir ni participar de ningún tipo de acto, influencia o evento religioso durante su formación, como tampoco deberían hacerlo durante su carrera militar. El artículo 16 de la Constitución Española garantiza la libertad ideológica y religiosa sin ninguna limitación y la prohibición de obligar a declarar la ideología, religión o creencias:

"Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias"

Ocurre que en el momento en el que se organiza un evento de esta naturaleza, se viola el mencionado artículo 16 ya que aquellos que no manifiesten deseo de acudir o que directamente se opongan a ello, estarán declarando de facto su ideología, religión y creencias, lo que puede situarles en la situación académica diferente a la de aquellos que sí acudan a la peregrinación.

Además, no es el único evento religioso de las academias militares, pues existen visitas religiosas. Por ejemplo, tras la entrega del sable en la Academia General Militar de Zaragoza se visita a la Virgen del Pilar.

¿Cuánto ha costado la peregrinación a Lourdes?

En el año 2017, la peregrinación costó 73.000 euros y en el año 2016 la cifra llegó a 56.000 euros, por lo que podemos estimar que en las últimas décadas se ha invertido entre dos y cuatro millones de euros, de hecho solo en los nueve años anteriores a 2017 se habían gastado 800.000 euros. La peregrinación se lleva realizando desde 1948, por lo que la cifra puede ser todavía mayor.

Además, el Arzobispado Castrense de España ha dejado de informar tras la polémica ‘conga’ de 2017 y desde 2018, cuando se especificaba que “se procura que asistan [los participantes] con un coste mínimo”, no aparece ninguna información sobre subvenciones o similar sobre este evento, tan solo una breve reseña en 2019 y un vídeo en el que se puede comprobar cómo unos guardias civiles le cantan una Salve Rociera a la Virgen de Lourdes.

¿Cuál es la relación actual entre la Iglesia y el Ejército español?

La relación actual de la Iglesia y el Ejército español es más que considerable. En marzo de 2018, el propio Ministerio de Defensa confirmaba en una nota que las Fuerzas Armadas españolas participarían solo en Semana Santa en más de 200 eventos. Además, mientras fue ministra de Defensa María Dolores de Cospedal se izaba la bandera a media asta en señal de luto durante la Semana Santa, aun cuando ello era contrario a la normativa existente. Situación que Margarita Robles restableció a la legalidad ya en 2019.

Sin embargo, la participación de los militares en las celebraciones religiosas de Semana Santa o eventos como la peregrinación a Lourdes continúa sin mayor dificultad aun con los socialistas en el poder. De hecho, el calendario de actos militares en los que participaron religiosos a lo largo de 2019 resulta casi interminable. Lo hace basándose en una resolución del Tribunal Constitucional, el cual en 2011 aseveró [sentencia 34/2011] que cuando una tradición religiosa se encuentra integrada en el conjunto del tejido social de un determinado colectivo, no cabe sostener que a través de ella los poderes públicos pretendan transmitir un respaldo o adherencia a postulados religiosos”.Además, se apoya en otra sentencia del mismo tribunal, de 1996, que declara que la asistencia actos religiosos debe ser voluntaria [sentencia 177/1996].

El problema surge por dos cuestiones, en primer lugar, porque la sentencia del año 2011 choca frontalmente con la aconfesionalidad del Estado y, en segundo lugar, porque la voluntariedad es un concepto teórico que al llevarlo a la práctica supone de facto la violación del artículo 16 de la propia Constitución Española.

¿Cuánto dinero destina al año el Ejército español a la Iglesia?

Sabemos que las Fuerzas Armadas gastaron más de tres millones de euros en la Iglesia en el año 2016, en asistencia religiosa católica, pues no se invirtió en ningún otro tipo de asistencia. Se trata, además, de cantidades que en algunos casos carecen de especificación, por lo que resultan cuanto menos opacas. La asignación llegó en 2018 a 4,2 millones de euros, cantidad con la que sufragaban hasta 80 sacerdotes católicos.

¿Ha cambiado en algún aspecto la relación entre la Iglesia y el Ejército español con la llegada del Partido Socialista al Gobierno?

Como hemos comentado, no parece haber cambiado en lo esencial la relación entre el Ejército y la Iglesia, más allá de lo estético y aquello que queda más visible, como es el caso del izado a media asta durante Semana Santa. Se cumple así la máxima que se ha mantenido durante más de cuatro décadas en la alternancia PP-PSOE: en asuntos de Estado no se producen cambios significativos. El Ejército y la Iglesia lo son.

3 Comments
  1. Miguel says

    Desde luego que el chanchullo de la llamada » transacción del 78″ no les pudo salir más redondo ; más que toda la producción de una fábrica de donuts. ¿Para cuando nos planteamos los españolit@s meterle mano a todo este desagüisado de nación que nos dejaron en nefasta herencia?

  2. Anónimo says

    La participación de funcionarios en actos religiosos debería estar prohibida y no conformarnos con que se algo «voluntario». Cuando no hay voluntarios para asistir al acto se designan «voluntarios forzosos». Cuando los que asisten lo hacen realmente de forma voluntaria se les suele dar alguna pequeña recompensa a cambio de su voluntariedad.

  3. Florentino says

    … Pensar que esto esta pasando en un País de Europa…. ¿ Aquí no hay 135 ?. Hombre, habrá algún ateo, agnóstico, Evangelista, Testigos de Jeoba… Este País necesita un cambio en profundidad, el franquismo no se puede homologar ¡ por dios, ni por la virgen !.
    Habrá que asentar la limpieza, y una vez conseguido tal menester; abrir un tiempo pre constitucional y realizar una armonización, social, pero sobretodo territorial, sin reparos en eliminar lo que no sea realizable… tejiendo en el federalismo una nueva alianza de mutuo acuerdo, que posibilite la empatía y no el enfrentamiento.
    Los anacronismos religiosos, son privativos de cada cual y no se pueden ni se deben extrapolar a todo el ejercito. El «nacional catolicismo», una afrenta para las personas no creyentes y los que creen deben de usar los espacios personales privativos de su moral. El Estado núnca debe de entrar en esos jardines… ¡ Por ética y derechos humanos !.

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