Resacas

El juzgado de Primera Instancia ha desestimado íntegramente la demanda que interpuso Hermann Tertsch en 2009 contra el Gran Wyoming por vulneración de su honor al emitir unos vídeo-montajes humorísticos en “El intermedio(La Sexta). Tertsch solicitó una indemnización de más de 200.000 euros por la agresión moral, “al hacerle pasar por un asesino”. El juez ha dicho que la libertad de expresión ampara la crítica: “El Intermedio es un programa de actualidad pero no un programa informativo... Cuando el espectador se sienta ante su televisor para ver El intermedio y al Gran Wyoming lo hace para reírse, para escuchar sus chistes y para ver los montajes de los vídeos que se proyectan, que cualquier telespectador medio es consciente de que estamos ante montajes realizados para entretener. No los confunde nunca con la realidad”.

La peor resaca de Hermann Tertsch: ha perdido la demanda y tendrá que pagar las costas. ¡Pobre Hermann, apaleado físicamente, humillado moralmente, avergonzado  judicialmente y esquilmado económicamente! ¡Pobres tertulianos de Intereconomía, que en su momento apoyaron a muerte al pendenciero periodista! ¡Y pobre César Vidal, que en un momento televisivo inolvidable entrevistó al renqueante Tertsch en el lecho del dolor! Las cosas no pueden terminar así, con la victoria de un titiritero de mote esperpéntico y sesgada ideología política sobre un periodista independiente y libre de ilustre nombre. Quizá se pudiera organizar una colecta para que los telespectadores apoyasen a Tertsch pagando las costas. Y las copas de la posterior fiesta, que tendría lugar en algún piano bar de dudosa reputación.

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Corren tiempos achuchados... Intereconomía, la cadena de televisión ultraderechista, ha pedido ayuda (económica) a sus seguidores para sobrevivir: “La solidaridad, la defensa de la vida y la libertad: estos son los valores que en el Grupo Intereconomía estamos orgullosos de defender. Sin ustedes, sin su apoyo y su colaboración, no podríamos seguir adelante. Porque son ustedes los que nos dan el impulso necesario para avanzar y crecer como lo estamos haciendo”. Tele K, la cadena de televisión local de Vallecas (Madrid), ha pedido ayuda (económica) a sus seguidores para sobrevivir: “La mala noticia es que la situación es insostenible desde el punto de vista económico. La buena es que tenemos la solución, que pasa por recurrir a los usuarios de Tele K”. En medio de esta crisis, que afecta tanto a cadenas comerciales con publicidad (Intereconomía) como a cadenas “de proximidad” sin publicidad (Tele K), surge Antena 3 y negocia con Unidad Editorial la compra de los cuatro canales de Veo 7 que casi arruinan a la empresa editora de El Mundo.

Si Antena 3 termina comprando ese paquete de cuatro canales (múltiplex) de Unidad Editorial, y finalmente se fusiona con La Sexta, el panorama audiovisual español sería francamente miserable. La pantalla quedaría en manos de dos grandes grupos mediáticos (Telecinco-Cuatro y Antena 3-La Sexta), en lo que supondría un recorte dramático de pluralidad. Y no olvide que el Gobierno se basó precisamente en la pluralidad para ampliar el número de canales…

La agrupación de medios empobrece la información y recorta las libertades democráticas. El trapicheo de canales de televisión jamás debería producirse, puesto que se trata de concesiones del Estado. Si a una empresa ha dejado de interesarle la tele que le concedieron, o no puede mantenerla, o no le resulta rentable, no debe preocuparse: solo tiene que devolverla. El Estado buscará operadores dispuestos a emprender una nueva aventura.