FP y LFP

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Juan Eduardo Esnáider. / Captura de vídeo de YouTube

El fútbol es cosa de hombres. De machos de verdad, de esos de pelo en pecho y regüeldo siempre a punto, de insulto racista y de frase sexista, de cubata de Larios y puritos Reig, de escupitajo en la acera y tarde de toros, de esos que se han hecho a sí mismos y han pasado de las calles a los andamios. De tíos con dos cojones, para que usted me entienda. El fútbol no es cosa de maricas ni de estudiantes. Por si no nos habíamos dado cuenta Juan Eduardo Esnáider, ex futbolista y entrenador del Real Zaragoza B, nos lo ha recordado prohibiendo a uno de sus jugadores presentarse a las Pruebas de Acceso a la Universidad (Selectividad). “Eres futbolista. Tienes contrato profesional. Los estudios son incompatibles con el fútbol. Lo que hay que hacer cuando terminas de entrenar es descansar, no estudiar”, habría dicho el entrenador con buen criterio. Y es que los chavales tienen que pensar en su futuro: mientras nos consume el paro, amenaza la pobreza, nos roban lo público y el gasto en educación cae por primera vez en 30 años, el Atlético de Madrid se ha gastado 40 millones de euros en el delantero colombiano Falcao, el Madrid 30 en el portugués Coentrao, y el Barcelona 29 en Cesc.

Esnáider recibirá sin duda los encendidos aplausos de políticos como Esperanza Aguirre o María Dolores de Cospedal. Ambas quieren crear una clase superior de estudiantes, la élite, y mantenerla alejada del resto, zoquetes y futbolistas. “A aquellos alumnos que de verdad quieren sacrificarse y aprender habrá que reorientarlos hacia una enseñanza de calidad, y a aquellos que estén más en la pasividad del día a día, hay que orientarlos a otros módulos más adecuados a la FP y a la realidad laborar más inmediata”, dice Marcial Marín, consejero de Cospedal. Ignoró a qué se refiere Marín cuando habla de “la pasividad del día a día”, pero reconozco que su política de “higiene escolar” es atractiva: necesitamos líderes, pero también albañiles. ¿Por qué no formar a los chavales desde pequeños a nuestro antojo, es decir, según las  necesidades de los mercados? ¿Para qué ofrecer las mismas oportunidades a todos, si muchos mendrugos las van a desperdiciar? Algunos han nacido para ministros, otros para torneros, así que cuanto antes lo sepamos, mejor.

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Los estudiosos, a la excelencia. Los rezagados, a la FP (Formación Profesional). O el que pueda, a su versión más rentable: la LFP (Liga Fútbol Profesional).

7 Comments
  1. cerca del mediterraneo says

    Que felices ( y clasistas) son Espe-rancia y Caspa-dal haciendo lo imposible para aumentar (aun mas) las desigualdades. ¿Acabaremos desempolvando la Cuchilla Nacional?

    cercadelmediterraneo.wordpress.com

  2. Selito says

    Pues curioso, porque precisamente del Zaragoza precedía una de los casos de futbolista con carrera más conocidos de nuestro jurgol patrio, aquel pequeñín, rubito y extremo (izquierdo, creo) que luego jugó en el Madrid y que no recuerdo su nombre, ayuda pido.
    Este es un caso de gilipollas claro, que decíamos ayer.
    Clasismo y educación siempre han existido, a las primeras universidades medievales no iban precisamente los hijos del porquero y en paises como los estates es uno de los pilares de su educación. Hay a quien le gusta ese modelo y el razonamiento detrás en si no es malo, «maximizar recursos humanos». El problema con el clasismo es que siempre se maximiza pal que tiene una pápa con más minolles en la bolsa y más coleguitas en el consejo directivo del centro de enseñanza de turno…. aunque el niño sea lo más flojo, inutil y gilipollas posible.

  3. Selito says

    ¡Pardeza!, me he acordao mientras le daba al botón

  4. elnene says

    Lo de formar a los chavales según el antojo de los mercados es algo que ya se está aplicando en las universidades con el plan de Bolonia; produciendo licenciados en tres años como churros, eliminando asignaturas *innecesarias* de los planes de estudios, para tratar de ahorrar en la formación. Pero como siempre pasa con estas medidas liberales de pacotilla, es «pan para hoy y hambre para mañana», pues lo que se ha ahorrado en la (mal)formación se pagará con creces debido a la carencia de conocimientos.

    Por cierto, también hubo un defensa del Sevilla muy leñero, de cuyo nombre no me acuerdo, que estudió medicina y cuando se retiró del furbo ejerció de dostol.

  5. iosu says

    Alfaro creo que era el «médico» del Sevilla. Una vez tuvo el buen criterio de sacarle la lengua (no la suya propia de sí mismo) a un jugador que estaba medio inconsciente tendido en el campo.

    Falcao y Cesc me parecen un regalo comparados con el chupabanquillo del Zaragoza cuando estaba en 2ª.

  6. remoloncete says

    En Alemania tienen ingenieros de carrera para disciplinas que aquí nos ventilamos con un simple FP. Y ni siquiera tenemos la FP desarrollada suficientemente. Futuro negro para el país.

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