Periodismo gubernamental

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Esteban González Pons, durante la conferencia que pronunció en la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) el pasado 29 de noviembre. / Fernando Alvarado (Efe)

González Pons, vicesecretario de comunicación del Partido Popular, ha dicho que Rajoy, cuando gobierne, quiere ayudar a la prensa. ¿Haciendo declaraciones con contenido de manera habitual? No, no. ¿Permitiendo preguntas en las ruedas de prensa? Tampoco. ¿Ofreciendo transparencia absoluta en las cuentas de su partido? ¿Consintiendo que las cadenas de televisión graben sus mítines? ¿Acabando con el amiguismo y las relaciones enfermizas entre políticos y periodistas? De ninguna manera. Rajoy, Pons y compañía quieren “ayudar a la prensa a encontrar su evolución hacia un nuevo modelo de negocio”. La puntilla. ¡Pobre modelo de negocio el de la prensa si tiene que ser un gobierno quien ayude a redefinirlo!

Amigo de las frases tan grandilocuentes como necias (“los españoles no son tan estúpidos como para votar al PSOE”), Pons asegura que “no hay democracia posible sin prensa reflexiva, no mera información, y es esta prensa escrita la que genera opinión publicada y por lo tanto opinión pública”. ¿Ha entendido usted la frase? No importa. Pons quiere dárselas de demócrata, primero, y lanzar después un mensaje a esas grandes empresas de comunicación consumidas por sus ambiciones y su mala gestión. “El sector de la prensa crea puestos de trabajo, riqueza y defiende la marca de España y sus idiomas, y sin contar con él no hay futuro. Ocuparse del futuro de la prensa es igual que hacerlo del futuro del Parlamento, o del Consejo General del Poder Judicial”, sentencia Pons, el hombre que ha dicho que los blogs, como este que está usted leyendo, son solo “para periodistas e intelectuales”.

El PP quiere comprar a los grandes medios. Pretende que con fondos públicos, con su dinero y con el mío, se financie la ludopatía de los dueños de PRISA, se compense la ineficacia y la ambición empresarial de Pedro J Ramírez, se paguen los favores recibidos de La Razón, ABC y La Gaceta, o se mantenga con vida el capricho mediático de Roures. El dinero de todos, ese que no llega para la educación o la sanidad, empleado en reflotar periódicos que se han arruinado comprando televisiones, emisoras de radio o editoriales que no han sabido gestionar.

Quizá “el nuevo modelo de negocio” del que habla Pons pase por la muerte definitiva de los actuales medios de comunicación. Tal vez la defunción y entierro de la prensa que conocemos, la de los grandes, torpes y anticuados periódicos, dé paso a una nueva generación de empresas y de periodistas.

En un país realmente democrático, donde la prensa fuese independiente y libre, los medios de comunicación deberían mandar a Pons, Rajoy y compañía a hacer puñetas. No queremos sus ayudas. No queremos sus consejos. No podemos ser amigos. Nuestro papel es vigilarles: somos su pesadilla.

14 Comments
  1. Mecacholo says

    El futuro que auguras para le prensa es como el que auguro para nuestra sociedad: quizás sea necesario que todo se vaya al garete para que todo empiece a arreglarse. Y todo, porque en nuestros genes nos falta la «R» de responsabilidad.

  2. Carlos G. says

    La Constitución: papel mojado. La prensa libre: papel mojado. Los derechos civiles: papel mojado. La democracia: un rollo de papel higiénico inutilizable porque está mojado.

    http://t3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQ-1O73ku7YbdYvMi4QjFIqFdayLrqsVX0f9t2VXMDMu3HglpAUBw

  3. Selito says

    Lo ue comenta Meca es lo que pienso desde hace tiempo: desgraciadamente, el ser humano a menudo necesita chocarse contra el muro muchas veces antes de darse cuenta que duele y este gobierno espero sea el choque final que necesitamos para darnos cuenta por donde NO VAN los tiros. Será duro, pero necesario.

    PD: Periodista no soy. ¿Quiere decir que soy «intelectual»? Jo, gracias Don Félix, no se qué decir…. 🙂

  4. jose says

    Si no fuese por alguna prensa libre a nuestro alcance en Internet, tendríamos que volver a conectar con radio Pirenaica como en los viejos tiempos de la oprobiosa. La PPería mediática no necesita cambiar; era, es, y seguirá siendo infumable.

  5. maria says

    Efectivamente, Albéniz. Igual es la puntilla para la prensa!!!

  6. Alucino says

    «Quizá “el nuevo modelo de negocio” del que habla Pons pase por la muerte definitiva de los actuales medios de comunicación. Tal vez la defunción y entierro de la prensa que conocemos, la de los grandes, torpes y anticuados periódicos, dé paso a una nueva generación de empresas y de periodistas.

    En un país realmente democrático, donde la prensa fuese independiente y libre, los medios de comunicación deberían mandar a Pons, Rajoy y compañía a hacer puñetas. No queremos sus ayudas. No queremos sus consejos. No podemos ser amigos. Nuestro papel es vigilarles: somos su pesadilla.»
    Totalmente de acuerdo con los dos párrafos anteriores: menos mal que queda algún periodista de verdad en este arrastrado país nuestro, y no solo los ‘empleadillos’ arrastrados de las relaciones y sus jefes mantenidos por el Gran Poder.

  7. Albert- says

    ¡Ah! ¿Pero la prensa todavía está viva para que necesite puntilla alguna?
    Pons lo único que hace es llamar la atención al que quiera mantener su correspondiente aporte publicitario gubernamental para los chiringuitos mediáticos que se comporten acorde a «los nuevos tiempos».

  8. Markieemm says

    Ahora, como en Cataluña con el papel higiénico de los colegios, nos quiere dar el individuo Pons los papeles mojados de los periódicos con cuentagotas, reserva y miramientos.
    Desde el momento en que la Prensa esté subvencionada por los buitres (perdón, gaviotas), adiós a su independencia y libertad.
    Este Pons, con su pinta de niño pijo de barrio bueno, que parece no haber dado nunca un disgusto en casa, salvo su periodo socialista (pecado de juventud), según le confesó a una periodista del Intermedio de la Sexta, a este niño-grande le debieron de dar una pedrada en el recreo del cole y desde entonces todavía está así.

  9. Mik2 says

    Hombre, para una vez que considero que Albéniz tiene razón en algo, no me voy encima a poner pejigueras… pero no deja de resultarme chocante esta encendida (¿ y voluntaria?… no sé, no sé) defensa de la lbertad de mercado, de la independiencia de los medios de información y del principio libertario (en el sentido anglosajón del término, por supuesto) de que cuanto menos se meta el estado en la vida de las personas y de la actividad empresarial, tanto mejor. De todas maneras, si resulta que ahora Albéniz se nos ha vuelto un amante de las libertades, pues bienvenido sea, oiga.

  10. serisyu/@Lolvia_14 says

    Somos much@s, millones, los que necesitamos de vuestra independencia del poder gubernamental. Si permitís caminar bajo su yugo, la democracia habrá acabado.
    Sé que son tiempos muy duros, para vosotros, como para tantos otr@s, que sus convicciones claras, les hacen levantar la cabeza y sacar afuera su firmeza independiente, aunque paséis por momentos de abatimiento, viendo vuestra lucha sin garantías.
    Unamos fuerzas. NO permitamos que callen la Voz del Pueblo.

  11. jose says

    ¿Podrá utilizar la PPería mediática la palabra RECORTE, o también tiene prohibido su uso como le sucede a la PPería política?

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