PPropaganda

5
Julio Somoano, en una imagen de archivo. / Efe

Hace algunos años recibí una llamada de Fran Llorente en la que se mostraba en desacuerdo con un post. Lo recuerdo perfectamente porque cuando cogí el teléfono estaba entrando en el veterinario: un coche había atropellado a mi perro. Una situación tensa. El director de informativos de TVE pidió disculpas, y llamó más tarde para decir que no compartía, creo recordar, la crítica que había hecho al tratamiento dado en los telediarios a la visita del Papa a España. No sé quién tenía razón, porque lo importante no era eso, sino la sorpresa que me causó hablar con un hombre tranquilo. Llorente hizo gala de virtudes nada habituales entre ejecutivos de televisión que se sienten maltratados por la crítica: una exquisita educación y una gran capacidad de diálogo. No quería imponer sus ideas. Era un tipo con el que se podía hablar.

Hay cosas, muchas, de los informativos de TVE que parecen mejorables. Esos deportes nefastos, esa cultura pinturera y superficial, esos detalles de televisión de provincias, como las entrevistas callejeras… Pero lo que no podemos negar es que, con Llorente al frente, los ciudadanos hemos disfrutado durante ocho años de unos informativos dignos. No nos ruborizábamos viendo un Telediario, no teníamos la sensación de tirar el dinero manteniendo una televisión pública, no nos sentíamos engañados.

Publicidad

Llorente lo tuvo muy fácil. O muy difícil, según se mire. Le precedió en el cargo Alfredo Urdaci, quizá el director de informativos más desvergonzado, tendencioso y manipulador en la historia de la televisión pública. Puede parecer que era imposible hacerlo peor, y sencillo hacerlo mejor. Pero lo cierto es que sobre ese puesto, director de informativos de TVE, siempre ronda la jauría de políticos y periodistas de partido más rastrera e impresentable. Es difícil no dejarse llevar, no ceder a las presiones, no desfallecer. Llorente hizo un trabajo mejorable, pero mucho más que aceptable, por momentos excelente, y consiguió lo que parecía imposible: cinco años de liderazgo de audiencia con unos informativos equilibrados e independientes.

Un trabajo duro y laborioso que Mariano Rajoy acaba de tirar por el desagüe. Podría parecer pronto para opinar, pero no lo es: Julio Somoano, nuevo director de informativos, es un hombre de partido. Uno de esos periodistas de pega, a nómina de una formación política, esclavo de una ideas, afín a un programa. Una garantía de manipulación. ¿Cómo podemos saberlo? Leyendo la tesis de fin de curso de un máster de la Universidad Autónoma de Barcelona que escribió en 2005, titulada “Estrategia de comunicación para el triunfo del Partido Popular en las próximas elecciones generales”. Dice cosas como ésta: “Si el PP quiere volver a ganar las generales necesita ampliar la base de votantes, y eso solo se amplía moderando el mensaje”.

“Me dejaré la piel por una TVE con una información objetiva, plural y de calidad”, dice Julio Somoano en Twitter. Ahí queda la frase, para la historia. Y para las hemerotecas. Con su nombramiento, Mariano Rajoy se quita definitivamente la máscara: quiere para los informativos de TVE el modelo de Telemadrid. PPropaganda.

5 Comments
  1. Mclane says

    Gracias por el post, aunque viniendo de donde viene algo sospechaba, seguro que hace sonreír al mismísimo Goebels

  2. Chinto says

    Con este niñato al frente, regresará seguro, el NODO. Por mí que los zurzan.yo no veo la 1ª.

  3. Zaratustra says

    Embruteceos, sed beodos

  4. Monica says

    Preparémonos para lo que está por venir!!!

Leave A Reply

Your email address will not be published.