La política vuelve a ser cosa de ricos

María Dolores de Cospedal, a su llegada al último pleno de 2012 de las Cortes de Castilla-La Mancha, el pasado mes de diciembre. / Efe

Dolores de Cospedal, presidenta de Castilla-La Mancha y secretaria general del Partido Popular, tuvo en 2011 unos ingresos de 158.388 euros, según presentó en su declaración de bienes en el parlamento castallanomanchego. ¿Mucha pasta? No se crea, lo normal. Tenga usted en cuenta que esta mujer trabaja de sol a sol, en muchos sitios, y tiene numerosos sueldos: cobra del PP, del Senado, trienios como abogada del Estado, como presidenta…

Con tanto pluriempleo imaginen el lío de nóminas, de horarios y de papeleos… es normal que Cospedal olvidase incluir en su última declaración los 7.000 euros que cobró como diputada regional. Ya sé que 7.000 euros son una minucia cuando estamos hablando de 158.388 euros netos. Pero me gustaría recordar esta cifra, la de un despiste u olvido, por coincidir en el tiempo con la decisión de la propia Cospedal de dejar sin sueldo, desde este mismo mes de enero, a 42 de los 49 diputados de Castilla-La Mancha.

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Con el nueo sistema retributivo, indemnización más dietas por comisiones y plenos, la mayoría de diputados se verán obligados a volver a sus trabajos. Y a dedicarle, por tanto, menos tiempo a la política. Es decir, a los ciudadanos. Tendrán que compaginar sus curros normales, por mera cuestión de supervivencia, con las responsabilidades políticas. Maestros, médicos y tenderos tendrán que dar clases, y atender a pacientes y clientes, mientras piensan en la gestión de los bienes públicos, la organización del sistema educativo o las colas en sanidad.

¿Todos los diputados tendrán que pluriemplearse, que volver a sus trabajos, para poder vivir? No, hombre, todos no. Solo aquellos que no tengan posibles o que no sepan buscarse la vida. Un buen ejemplo de superviviente con recursos es Carlos Velázquez, que se ha quedado sin remuneración como parlamentario del PP castellanomanchego pero inmediatamente se ha puesto un sueldo de 40.000 euros como alcalde que es de Seseña. Grandes males, grandes remedios.

La política, más vale que se vaya usted acostumbrando, vuelve a ser cosa de ricos, que a fin de cuentas son los únicos que en un futuro inmediato van a poder estudiar. Y por tanto, a estar preparados como dios manda. ¿Preparados? Cuidado porque el más preparado de todos es Felipe, el hijo de Juan Carlos, el cuñado de Urdangarín, el futuro líder de este país. Y no lo digo yo, que lo dice su padre: “Es una bendición del cielo”.