La usura de los bancos

Benjamín Forcano *

Benjamín_FrocanoHabría que analizar por qué muchos todavía siguen creyendo que el  Gobierno del PP está en la buena dirección para resolver la crisis y que no hay más solución que la que él impone, obligado naturalmente por la troika europea. Los bancos crean dinero de la nada, pues se limitan a recoger nuestro dinero para dirigirlo a los mercados financieros, especular con ellos y obtener grandes beneficios. El dinero, del que disponen los bancos, no  es el que crea el Estado (entre el 5 % y el 10 %), sino el creado por los bancos privados. Del dinero, que nosotros les entregamos, las leyes les permiten dedicar a préstamos un 98%.

Va siendo voz común que crear dinero por los bancos es lo mismo que crear deuda. Hay grandes bancos que mantienen en sus cajas un 0,5 % de los depósitos y pueden llegar a crear  200 veces más dinero del que tienen en depósito. Hubo un tiempo en que los intereses por los préstamos era inmoral si se cobraban por encima de un determinado nivel. Era un delito. Hoy casi todos los gobiernos han eliminado esas figura delictiva, de modo que los bancos pueden cobrar intereses legales,  incluso por encima del 30%.

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Es puro engaño creer que la deuda crece porque las personas viven por encima de sus posibilidades, porque los gobiernos gastan demasiado y porque los servicios públicos son muy caros y no hay dinero para pagarlos. La verdad es que los Gobiernos se ven obligados a acudir a la financiación privada a costes muy elevados, de donde derivan enormes intereses con deudas impagables.

Los bancos de los países de Europa renunciaron en su momento a tener un  banco central y, entonces, cuando necesitan dinero, deben recurrir a la banca privada y en lugar de financiarse al 1% tienen que hacerlo al  4, 5, 6 o incluso al 15% o al 30% en algunas ocasiones. De este modo, los bancos privados recibieron  en concepto de intereses 286.238 millones de euros en 2011 y 5,4 billones desde 1995. Francia, desde 1980 al 2006 tuvo que pagar 1,1 billones de euros para hacer frente a la deuda de 229.000 millones existente en el 1980. España ha pagado ya, en concepto de intereses, tres veces la deuda que teníamos en 2000 (227.000 millones en total desde entonces) y, a pesar de eso, seguimos debiendo el doble de lo que debíamos ese año. Si un auténtico banco central hubiese financiado los déficits de España desde 1989 a 2011 al 1 %, la deuda sería ahora insignificante, del 14% y no de casi el 90%.

(*) Benajmín Forcano (Anento, Zaragoza, 1935). Sacerdote y teólogo claretiano. Entre sus numerosos ensayos destaca Nueva ética sexual (Ediciones Paulinas, 1981), por el que sufrió un largo proceso incoado por el entonces cardenal Ratzinger. Su última obra publicada es Sociedad actual. Democracias. Neoliberalismo, Cristianismo originario e histórico (Nueva Utopía, 2011).