No den doctrina, por favor

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Javier Arenas y María Dolores de Cospedal, en animada charla al comienzo de la reunión de consejeros de Hacienda del PP, celebrada el pasado miércoles, día 10, en la sede del PP. / Juanjo Martín (Efe)

Javier Arenas, uno de esos políticos del Partido Popular a los que fracasar en sus ambiciones personales ha terminado por avinagrar el carácter, puso un día cara de culo y sentenció: “hay que ser muy miserable para no ver el papel clave de la monarquía”. Casi tan miserable como para utilizar ese tono, y pronunciar una frase categórica y rimbombante, desde las entrañas de un partido político con tres tesoreros imputados. Dar doctrina desde un partido podrido debería estar prohibido. Mientan, roben, engañen, manipulen… pero no den doctrina, por favor.

Adoctrinar es inculcar ideas o creencias sobre la manera de actuar o comportarse. Resulta tentador, lo reconozco, pero cuando trabajas en el PP es francamente repugnante: desde la corrupción, los medios de control social solo pueden estar basados en la coacción mafiosa. Quizá por eso las élites sociales españolas disfrutan tanto adoctrinando. Javier Arenas nos recuerda a los que no pensamos como él que no tenemos ninguna posibilidad: “La Monarquía ha representado la mejor España de los últimos 30 años y ahí vamos a estar con todas las consecuencias”. No dice que estemos confundidos, que no hemos entendido el papel de la monarquía, o que escuchemos con atención sus razones y propuestas. En sus palabras no hay espacio para la duda o el debate. Arenas simplemente dice que quienes no pensamos como él somos unos miserables, y se queda tan ancho.

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El Papa observa la camiseta de la selección española de fútbol que ayer le regaló Rajoy, en presencia de éste y de su mujer, Elvira Fernández. / Alessandro Tarantino (Efe)

Solo los curas adoctrinan mejor que las élites políticas. Quizá por eso Mariano Rajoy se acercó ayer al Vaticano para compartir 24 minutos con un maestro, el mismísimo Papa Francisco. ¿Quién dijo que éramos el culo de Europa, que España se estaba quedando a la cola, que nos tomaban por el pito del sereno? El primer presidente de un país europeo recibido por el santo padre no es otro que Rajoy. Para agradecerle el detalle nuestro presidente ha regalado al pontífice una camiseta de la selección española firmada por todos los jugadores. “Si lo hubiera sabido, le habría traído una camiseta de San Lorenzo”, respondió el argentino en lo que debió ser una conversación de elevadísimo nivel intelectual.

¿Hablarían Mariano y Francisco de los más de 94 millones de euros que destina el Estados español a pagar los profesores de religión católica? Yo creo que le habrán dedicado más tiempo a las quejas de Rouco Varela sobre lo que considera “insuficientes” medidas del Gobierno sobre el aborto o el matrimonio gay. En cualquier caso, lo único cierto es que la prensa permaneció encerrada durante la recepción, y que Rajoy se negó a hablar con los periodistas al final de la entrevista. ¿Declaraciones? Ni una. ¿Doctrina? Toda: "los escraches son nazismo", decía Cospedal mientras Rajoy callaba.