Socavones olímpicos

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Ana_Botella_Madrid_2020
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ayer, día 4, en Buenos Aires, durante la rueda de prensa de la candidatura Madrid 2020. / David Fernández (Efe)

Paseaba por el centro de Madrid cuando me crucé con una marquesina blanca repleta de aros, curvas y tonalidades llamativas. Hipnotizado por el luminoso diseño, me acerqué para leer el texto central. “Unidos…”. Nada más comenzar la lectura sentí cómo me quedaba sin suelo bajo los pies: los adoquines estaban sueltos, desencajados, hundidos. En el socavón podía esconderse una liebre. Tropecé, me torcí el tobillo, caí de lado girando de forma antinatural el menisco y los ligamentos de la rodilla, y, tras golpearme la cabeza con una farola de hierro forjado, fui a parar al carril bus. La habilidad del conductor del Circular, que pisó el freno y giró el volante, salvó mi vida. Mientras los miembros del  Samur me colocaban un collarín y me llevaban a la ambulancia, tumbado en una camilla, pude terminar de leer la consigna callejera: “Unidos por un sueño”.

El viejo lema publicitario “Madrid me mata” había estado a punto de convertirse en una realidad. Desperté de la pesadilla empapado en sudor. Como duermo en un primer piso de una calle del centro de la ciudad no puedo abrir las ventanas por la noche: el ruido de las terrazas, los coches y los camiones de la basura es infernal. Me duché con agua helada, desayuné y bajé a comprar el periódico. En la marquesina del kiosko habían colocado el cartel de mi pesadilla: “Unidos por un sueño”.

La distancia entre el sueño y la pesadilla es muy corta. Una miaja. Madrid es una ciudad de pesadilla que, arruinada y abandonada, sueña con que los Juegos Olímpicos arreglen sus muchos y descomunales socavones.

Socavones que no solo padezco en sueños: el pasado mes de julio Madrid recibió un 10,7% menos de turistas que el mismo mes del año anterior, mientras que en el resto de España subió un 2,9%. ¿Las razones? Madrid está sucia, está rota, está abandonada, está desangelada, está en malas manos. Mi ciudad está en ruinas, y no interesa ni a los turistas. “Madrid ya no es destino”, titulaba el diario El País su suplemento del pasado domingo dedicado a la ciudad que pretende ser olímpica.

Madrid es, además, la ciudad más endeudada de España: el pasado mes de julio su Ayuntamiento solicitó al Gobierno un nuevo rescate de 350 millones de euros para recibos pendientes, aumentando así su endeudamiento por la quiebra y salvamento de empresas locales hasta los 844 millones. En resumen: el Ayuntamiento de Madrid cerró 2012 con una deuda de 7.430 millones de euros, un 17,4% más que el año anterior. 

Madrid no apuesta por la cultura. Sigue sin tener buenos recintos para escuchar música, se cierran bibliotecas y cines, se persigue el teatro… Ana Botella ha recortado servicios, ha aumentado los impuestos, ha limitado la recogida de basuras como forma de ahorro, ha intentado vender edificios municipales para obtener liquidez, ha reducido el dinero de reparaciones y limpiezas en las calles, ha subido el precio de las escuelas de música, ha olvidado la construcción de vivienda pública, ha intentado privatizar la gestión de polideportivos e incluso ha subido el precio por aparcar en la calle. El futuro de una ciudad no puede ser prometedor cuando se mete la tijera de forma brutal a la sanidad y educación públicas: mientras que el gasto en la escuela pública se recorta el triple que en la concertada, la justicia tiene que paralizar de nuevo la privatización de seis hospitales.

No quiero que Madrid consiga el próximo sábado los Juegos Olímpicos. La razón es muy sencilla: cuanto menos dinero público pase por las manos de Ana Botella será mejor para todos. Son unos gestores nefastos, pertenecen a un partido corrupto, y tienen unos intereses sociales, económicos y hasta morales muy diferentes a los que considero cabales. No creo que una alcaldesa que consiente que su ciudad se degrade al ritmo que lo está haciendo Madrid sea capaz de organizar nada, y mucho menos unas olimpiadas. ¡Viva Tokio! ¡Arriba Estambul!

7 Comments
  1. luigi says

    Amén.

  2. Mecacholo says

    Voy a permitirme robarte algunas palabras para despergigarlas por las Redes Sociales, Jefe. Chapó.

  3. qq says

    Los madrileños tenemos única y exclusivamente lo que nos merecemos. Desde la elección nefasta de Álvarez del Manzano, hemos ido poniendo al mando a alcaldes cada vez más inútiles, cada vez más megalómanos, cada vez más conservadores…. en resumen: cada vez peores. Esta pesadilla dura ya muchos años, y a la vista están los resultados: Madrid, del que decían, a modo de extraño piropo, que era un poblachón manchego, se ha convertido en una ciudad con lo peor de las ciudades, sin dejar atrás lo peor de los pueblos.

    Queda la duda, grandísima, de si unos Juegos Olímpicos servirán para sacarla de esta decadencia tristísima, o para acabar de hundirla definitivamente y convertirla en el Detroit europeo. Con semejantes gestores, es para estar casi seguro de lo segundo.

  4. Mecacholo says
  5. juanjo says

    Efectivamente, Madrid va de mal en peor, Pero no culpemos únicamente a la Botella, porque ahí están los Gonzálezs y los Fernando Lasketty y similares que siguiendo la línea Lamela y GÚedes están dispuestos a saquearnos todo lo público en aras de unos bastardos intereses que, como a señalados antecesores les dará buenos dividendos.
    ……….
    QUE LA CORRUPCIÓN NO SE QUEDA EN EL RAJOY Y EL BÁRCENAS, SINO QUE LLEGA A TODO EL PP.

    Pporque al fin de cuentas, ellos son como son.

  6. MasterOfP says

    Ok por el tema de la hipoteca, pero eso no debe afectar a las Olimpiadas.

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