Marca Rajoy

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Captura de la web del diario 'El País' en la que aparece la foto de Rajoy con el diario deportivo 'Marca' en la mano, firmada por Claudio Álvarez. / elpais.com

El PP es un partido lleno de sorpresas. Y no se lo digo porque uno de sus miembros más destacados, y con más contradicciones personales, se convierta en el mayor meapilas y defienda apasionadamente a los que llama, con voz de monaguillo, “concebidos y no nacidos”. No. Es un partido lleno de sorpresas porque su líder, Mariano Rajoy, salió de la Convención Nacional de su partido con el diario Marca a modo de bandera. No con The Economist, Financial Times o NYT. O con Cinco Días o Expansión. No. Con el Marca, toda una declaración de principios, detalle que indica cuáles son las prioridades informativas de nuestro líder, cuales sus exigencias intelectuales.

En la convención nacional del PP Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, habló de dos cosas: de lo bien que marcha la macro economía y de lo mal que marcha micro Rubalcaba. Ni palabra del aborto. Ni pío de la corrupción. Ni nombrar a su ex tesorero, pese a que el día en que se inauguró la convención se cumplía un año de la publicación en El País de los papeles de Bárcenas.

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Nos hemos acostumbrado a tener un presidente del Gobierno opaco. Lo cual resulta, democráticamente hablando, de una tristeza insoportable. Rajoy odia la transparencia, ha consentido purgas en TVE, amaña las ruedas de prensa y las entrevistas con medios de comunicación cómplices, y acosa a los diarios que revelan sus miserias. Rajoy solo habló de macro economía (“Al final los españoles nos hemos rescatado solos”) y de micro Rubalcaba (“Tú, o te callas o reconoces el mérito de la gente”), y cuando abandonó la convención de su partido, rostro sonriente, lo hizo con el Marca en la mano. Marca Rajoy.

Tras la superbowl popular Rajoy entró en el coche oficial, se acomodó sobre el suave cuero, y desplegó el diario deportivo con la seguridad y la confianza del que ha hecho bien su trabajo. “El PP o la nada”, había dicho minutos antes Cospedal de manera tranquilizadora. Tranquilizadora para Rajoy. La frase se instaló en el cerebro del presidente, y siguió sonando como un apaciguador mantra cuando el coche ya estaba rodando. Ayudó al presidente a alejarse de la realidad, “el PP o nada”, y le permitió relajarse y sumergirse en aquello que de verdad le importa: “El Real Madrid desperdició en San Mamés una victoria que tenía agarrada con un gol de Jesé en el minutos 65…”.

P. D.

Cuando termino de escribir este post, el juez Ruz ha recibido un informe de la policía que señala al ex ministro Francisco Álvarez Cascos como receptor de comisiones de Gürtel. ¿Ve usted como este PP es un partido lleno de sorpresas? Pero tranquilo, que la noticia no saldrá mañana en el Marca...