El valor de la palabra

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La presidenta del Partido Popular de Madrid, Esperanza Aguirre, en una imagen de archivo. / Efe
La presidenta del Partido Popular de Madrid, Esperanza Aguirre, en una imagen de archivo. / Efe

El Papa Francisco asegura que, palabras textuales, “nadie ha hecho más que la iglesia en la lucha contra la pedofilia”. No contento con semejante boutade, ha completado la reflexión diciendo que se trata “probablemente de la única institución pública (la iglesia) que ha reaccionado con transparencia y responsabilidad”. Tras hacer estas declaraciones ningún rayo divino fulminó al santo padre. Habrá que darlas por buenas.

Las palabras de Francisco recuerdan, salvando las distancias, a aquellas otras de Esperanza Aguirre en las que aseguraba que ella misma había desenmascarado la trama de corrupción más importante de este país: “Yo destapé la Gürtel”, dijo sin despeinarse la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid [ver vídeo, abajo]. Y no cayó sobre su cabeza el madroño, ni fue devorada por el oso. Hubo que dar por buenas sus declaraciones.

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Parece evidente que no somos esclavos de nuestras palabras. Que somos unos hijos de perra que utilizamos el lenguaje de manera burda y poco estética, para negar la realidad, para manipular la verdad, para mentir como bellacos. Porque la mentira ya no es motivo de bochorno. La cantidad de información que recibimos por minuto es tan abrumadora, que los embustes apenas duran segundos. Luego pasan a dormitar el sueño de las verdades justas, allá en las entrañas de las hemerotecas.

El maltrato a la palabra y a su significado es constante, torticero, descorazonador. El problema es tanto de falta de vergüenza como de ausencia de imaginación: ahí tiene usted a Correa y sus secuaces, nada que ver con el PP, cuidado, bautizando como Distribuzione la carpeta que contenía el archivo con los datos sobre el reparto de 180.000 euros entre sus cinco colegas de la calle Génova. A saber: Álvarez Cascos, Bárcenas, Jesús Sepúlveda, Gerardo Galeote y Jesús Merino.

¿Distribuzione? Sí señor, Distribuzione. Y no lo digo yo, lo dice la Policía, la misma que considera demostrado que el PP valenciano pagaba a la trama Gürtel el 80% del coste de la organización de sus actos electorales en dinero negro. Ha leído bien: la policía considera demostrado, actos electorales, dinero negro, Partido Popular… Todo en la misma frase.

Y no pasa nada. Mariano Rajoy sigue siendo presidente del Gobierno. Y Esperanza Aguirre, cansada de que cada vez que sale un informe sobre el caso Gürtel “parezca que es algo nuevo”, se pone digna y solicita que se cierre el sumario. “Cinco años de instrucción son suficientes”, dice para restar importancia al tsunami de mierda que cubre cada día a su partido.

La palabra no vale nada. Y en su caso, menos.

Intervención de Esperanza Aguirre el 8-4-10 en la Asamblea de Madrid / Vídeo: rtve.es
8 Comments
  1. Mecacholo says

    Y los de atrás, aplaudiendo. ¡Qué wertgüenza!

  2. qq says

    La palabra solo tiene valor en función de quien la pronuncia. La de esta gente, está claro, no vale nada.

  3. luigi says

    Me voy por la tangente, lo sé. Pero es curioso el sentido del humor y la ironía que manejan los golfos o los que trabajan para los golfos. Veo en ello mucha vida inteligente.
    “Distribuzione”. La palabra en sí tiene el significado perfecto; fuera de ella no hay nada. Pero, por si quedaba alguna duda del significado intrínseco, se pone en italiano. Pero no en el bello idioma de Dante y Petrarca ni en el de su poesía inmortal. Más bien suena al idioma de las regiones de Calabria, Sicilia, Campania…

  4. Albert says

    En la cosa pública hay demasiada hipocresía, demasiados vendecrecepelos. Parafraseando a Krahe, hombre blanco habla con lengua de serpiente. Algunas víboras, caray qué manejo de la lengua bífida tienen, qué adaptación al medio.

  5. juanjo says

    ¿Qué se puede esperar de un sujeto tan fatuo,tan fatuo que hasta se cree infalible en matera de fe y costumbre, intérprete de la auténtica voluntad de Dios y elegido por una entidad tan abracadabrante como el espíritu santo, y que para más inri, en medio de tanta fatuidad, soberbia y engreimiento, hasta se permite la sinvergüencería de ir por la vida de persona humilde, pobre y recatada?
    ….
    LO que sucede es que en la Iglesia Católica todo es falsedad y mentira (¡y con qué cinismo mienten y fabulan!) y en cuanto a lo de la Espe, pues eso, que la Espe también es muy católica, tan católica que hasta es íntima del Rouco

  6. CHATA says

    La gente sigue creyendo en estas cosas, y mientras, yo me sigo desesperando.

  7. Y más says

    Sinvergonzonería, juanjo. 🙂

  8. juanjo says

    Gracias Y más

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