Jubilaciones anticipadas

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Rajoy, el pasado martes en el Congreso, donde dijo a los periodistas estar encantado con los datos de la EPA. / Juan Carlos Hidalgo (Efe)
Rajoy, el pasado martes en el Congreso, donde dijo a los periodistas estar "muy contento" con los datos de la EPA. / Juan Carlos Hidalgo (Efe)

Un periodista de más de 50 años, como el que escribe este post, es un periodista acabado. Lo sugiere Juan Luis Cebrián, inmerso en profundos cambios en El País para, entre otras cosas, "afrontar mejor el desafío generacional y rejuvenecer la redacción". Y lo digo yo, convencido de que jamás volveré a tener la oportunidad de firmar un contrato digno en un medio de comunicación grande. El nuevo periodismo no es profesión para viejos. Y menos en la actual España, donde con 50 años eres, laboralmente hablando, una antigualla inservible.

Un periodista no es diferente de un fontanero, una maestra, una auxiliar de clínica o un chapista. Actualmente, en este país todos estos profesionales veteranos tienen el mismo reto: sobrevivir. Es decir, adaptarse a las nuevas reglas, asumir los nuevos códigos laborales. Es muy sencillo: en el mejor de los casos, trabajará más y cobrará menos, y en peores condiciones. Pero no se preocupe, porque lo normal es que no tenga trabajo: en el primer trimestre de 2014 España sigue destruyendo empleo. La reciente Encuesta de Población Activa (EPA) asegura que cada día se pierden en nuestro país 2.000 puestos de trabajo. El número de parados de larga duración en España es del 61% del total. Y un último dato escalofriante: los hogares con todos sus miembros en paro se acercan a los dos millones.

¿Esta es la recuperación de que habla constantemente el gobierno de Mariano Rajoy? No hay oportunidades. Y para los mayores menos: con la crisis, los desempleados con más de 50 años se han multiplicado por cuatro. Aunque bien es cierto que a los chavales tampoco les va mejor, con un 55,48% de paro juvenil. La reforma laboral ha consistido en rebajar salarios y crear empleos precarios de baja calidad. El periodismo no es una excepción...

El nuevo periodismo se adapta de maravilla a las medidas tomadas por Rajoy y sus secuaces para salir de la crisis. Fuera viejos. La experiencia ya no es un grado, es un estorbo. ¡Los muy sinvergüenzas quieren conservar sus antiguos contratos, sus irresponsables sueldos!  Fósiles abandonados a su suerte, sin apenas posibilidades de engancharse al mercado laboral, condenados a retroceder al siglo XVIII de Samuel Johnson"La piedad es el único alivio propio y adecuado para el hombre que envejece".

4 Comments
  1. Domingo says

    Esto se veia venir. ¿Por que no habeis hecho nada los que tenias voz y tribuna?.

  2. Mario says

    ¡Eso mismo digo yo! Como los ‘periodistas’ de Telemadrid o C. valenciana…

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