Felipe VI o el caos

5
Un miembro del Grupo de Operaciones Especiales (GEO) vigila desde la azotea del Congreso.
Un miembro del Grupo de Operaciones Especiales (GEO) vigila desde la azotea del Congreso. / Paco Campos (Efe)

Mientras usted lee este post 120 tiradores de élite se encuentran apostados, empuñando rifles de precisión, en las azoteas de las calles de madrid. Pertenecen a los GEO. Ya sabe, el Grupo Especial de Operaciones, especialistas del gatillo que presumen de poner la bala donde ponen el ojo: aseguran hacer blanco a más de un kilómetros de distancia. ¿Vuelve ETA a las andadas? ¿Nos invade definitivamente el moro? No, tranquilos. Se corona un rey, y los escopeteros simplemente “velan por su seguridad durante la ceremonia de proclamación”.

Publicidad

Políticos, empresarios y medios de comunicación se esfuerzan en transmitir un mensaje: Felipe VI o el caos. Por eso, para evitar la anarquía, el saqueo de tiendas, la quema de iglesias y la violación de ancianas, Madrid es hoy una ciudad blindada. Por tierra, mar, aire e incluso por el subsuelo. El tráfico aéreo está cerrado. El Ministerio de Interior ha elevado la alerta anti terrorista del nivel 2 al nivel 3, ni más ni menos. Más de 25 perros policía, unidades caninas, olfatean desde las seis de la mañana la zona del recorrido real, buscando explosivos y quién sabe si alguna china perdida.

La alcaldesa Ana Botella ha pedido a los madrileños “patriotismo” en un bando demencial, de esos que forjan republicanos: “Os animo a testimoniar en nombre de toda España nuestro pleno respaldo a nuestros nuevos reyes con vuestra presencia en todas las calles y plazas, que serán testigos de los actos de la proclamación, así como a adornar vuestros balcones con la enseña nacional, para ofrecer, con esta sencilla prueba de patriotismo, nuestra plena confianza en el porvenir de nuestra nación en esa jornada memorable”. Como guinda a su parrafada, por cierto muy mal escrita, Botella ha repartido 120.000 banderas de España entre los vecinos. Espontaneidad y austeridad. Banderas que no tenían que ser devueltas, y hubiesen servido para seguir haciendo patria si La Roja hubiese pasado de ronda ¡No olvide que han sido pagadas con dinero de los ciudadanos! Incluso de los republicanos…

Mientras escribo este texto me llega una alerta telefónica. Es un informe que acaba de publicar la Fundación Bancaja y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) sobre “Pobreza en un periodo de crisis económica”. Y es que el 22% de la población española es pobre.  Me gustaría comentar este tema, pero no lo voy a hacer. Sería demagógico y populista, ¿verdad? Recuerde que el problema de la desigualdad no entra nunca en la agenda política. Además, resultaría miserable por mi parte quitar protagonismo a la corona en su gran día con cuatro datos que no van a ningún sitio. Que si las diferencias entre comunidades en el nivel de pobreza se han duplicado durante la crisis, que si el porcentaje de pobres ha subido un 16,2% entre 2007 y 2012, que si el paro de larga duraciónha crecido un 565%, que si en los últimos tres años los servicios sociales han perdido 56.700 puestos de trabajo....

Minucias. Hoy es el gran día de la Monarquía. Salvas militares a cascoporro. Ondearán banderas rojigualdas a cientos y de proporciones descomunales. El himno será interpretados por la Guardia Real. Vivas al rey y a España. La policía impedirá la exhibición de banderas u otros símbolos republicanos en las proximidades del recorrido: consideran que es una provocación hacia las personas que asistan al desfile. Felipe VI y Letizia recorrerán el centro de Madrid en un Roll Royce cubierto. ¿Tirarán caramelos al populacho, como sus colegas magos? Juan Carlos verá la ceremonia por televisión tras conocer que será nombrado capitán general en la reserva, es decir, que a sus 76 no podrá ser movilizado pero nunca será jubilado. Siempre tendrá un plato de rancho en un cuartel. La Fundación Francisco Franco le despidió en Twitter"Último día de reinado de Juan Carlos de Borbón, sucesor de Franco". Ana Botella, mientras, a lo suyo: “El pueblo de Madrid, en su condición de 'muy antigua, noble y coronada' Villa y Corte, ha forjado estrechos vínculos con la corona”.

Todo parecía indicar que la proclamación de Felipe VI daría repelús. Hoy sabemos que también da miedo, con todos esos chuchos olisqueadores, y esos policías de élite, y esos helicópteros, y esos francotiradores letales, sueltos por la calles de Madrid. Pero es por nuestro bien. El riesgo de caos, de destrucción del sistema, de desgobierno y vandalismo, en caso de que algo falle, de que el pueblo no responda con suficiente sumisión, de que los súbditos no muevan como es debido las banderitas al paso del Rolls, es alto, altísimo.

5 Comments
  1. Luis says

    Es curioso que el legado de Franco siga plenamente vigente en la actualidad. En Felipe VI, sucesor del sucesor de Franco y… en el Rolls del Rey, comprado por Franco en 1952:

    http://www.eldiario.es/politica/Rolls-Royce-Phantom-IV-Franco_0_272622854.html

  2. Selito says

    Venga, va, el clásico:

    ‘¡El caos, el caos!’

    Con lo sencillo que hubiera sido, y con qué buen pie hubiera entrado, si el bando hubiera añadido que todos somos subditos, incluso a los que no nos queda otra y que cada cual, con respeto, que no con sumisión, se manifieste como le vanga en gana, ya sea con trapo de dos o de tres colores….

Leave A Reply

Your email address will not be published.