Santiago Segura no se moja

Santiago Segura durante la presentación ante los medios de 'Torrente 5'. / Efe
Santiago Segura durante la presentación ante los medios de ‘Torrente 5’. / Efe

Vivimos tiempos duros. Crisis económica, corrupción desbocada, descrédito político, desengaño social… Justo ahora es cuando necesitamos no ya líderes, que también, sino algo tan fundamental como voces críticas que compensen la propaganda gubernamental, que se enfrenten al poder, que demuestren que no todo está perdido. Necesitamos saber que no estamos solos. Que hay otros que piensan como nosotros, y que lo hacen desde los medios de comunicación. Es un placer escuchar a gente que podría estar callada, pero que tiene voz y decide comprometerse: actores, humoristas, escritores, deportistas… Gente que influye en otra gente y que, sin pensar en los problemas que pueda causarle su decisión, se moja. Y dice lo que piensa. Por los demás. Por la verdad. Por el futuro. Por los sin voz.

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Me decepcionó profundamente Santiago Segura en la parada que su gira promocional de “Torrente 5” realizó en “La Sexta Noche” (La Sexta). Sentado frente al presentador, con el título de su película en la camiseta y un rótulo que decía “El Santiago Segura más político”, el actor y director fue preguntado por su opinión sobre la actualidad [min. 21:37 del vídeo]. Respondió con este largo y espeso monólogo:

“España es un país, como te diría, muy crispado, o sea que al final si abres la boca te la parten. Yo quiero, o sea, limitarme. Tengo opiniones clarísimas sobre todo, pero creo que ya hay otra gente que le pagan por opinar. O sea, yo lo de república o monarquía… En la entrevista me dijo mójate, ¿república o monarquía? Le digo: mira, es que no quiero mojarme. Pa que quiero mojarme si estoy muy seco. O sea que la república tiene sus ventajas, la monarquía siempre me ha antipatizado que sea una cosa hereditaria, y me suena como algo antiguo, pero por otro lado la monarquía también son como relaciones públicas caros, muy caros, pero son muy pintorescos, y de repente van a Estados Unidos y les gusta ver al rey y hablar con él, que puede ser un buen embajador de lo que es un país. Es que imagínate que el presidente de la república fuese Rajoy, pues no se si preferiría eso a que fuese Felipe nuestro monarca. No lo tengo claro, tendría que estudiarlo. Lo de Cataluña, menudo berenjenal. O sea, yo lo que dije es que me gustaría que a Cataluña le fuese bien, porque Cataluña lo que quiere es lo que el resto de nosotros, que sus hijos cuando vayan a estudiar puedan estudiar en el idioma que quieran, que les den unos estudios, vamos, que tengan buena educación, si el abuelete se pone malo que la sanidad pública le cure, ser felices. Decía, si a mi me ponen en un referéndum quiere usted ser gobernado por incompetentes y por corruptos, qué vas a decir tú en el referéndum, no somos gilipollas, no, pues ya está. Cataluña independiente… pues me parece estupendo, pero luego ¿qué? No se si lo tienen claro. Yo no lo tengo claro, y por eso necesito documentarme. Hablar sin documentarse es patético. Y por eso, como siempre me preguntan, mira que me cuesta morderme la lengua para no decir decir nada, para no cagarla. Porque a mi no me gusta, o sea, lo veo muchas veces en televisión, algunos de los contertulios están muy documentados pero otros no. Habría que cogerle así de la pechera y decirle, a ver, pruebas…”.

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Vivimos tiempos difíciles, insisto. Por eso es un placer ver cómo determinados personajes populares que, por diferentes circunstancias, tienen acceso a los medios de comunicación, utilizan ese privilegio no sólo para difundir sus estrategias publicitarias, para algo más que para vender su imagen o sus productos. Podríamos hablar de responsabilidad social. Gente que se moja, que arriesga y denuncia, que tiene criterio y opinión… sin ser necesariamente líderes de opinión. Siendo solo actores, deportistas o cantantes. Héroes modernos que bajan del Olimpo, sienten y entienden los problemas de la sociedad, y actúan como personas, no como estrellas: sacrifican parte de su comodidad, de su estatus, por los demás. Por aquellos que no tienen acceso a los medios, a los altavoces. Los personajes populares, famosos, no tienen obligación de opinar, de comprometerse, de mojarse. Pero se agradece.

David Álvarez García (YouTube).

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