Paté de campaña

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Mariano Rajoy y las candidatas a la Comunidad y al Ayuntamiento de Madrid, Cristina Cifuentes (izda.) y Esperanza Aguirre, pasean en bici por Madrid Río tras reunirse ayer con profesionales del sector de la bicicleta. / Javier Lizón (Efe)

Un Citröen 2CV pintado con la bandera extremeña, en el que sonaba a todo trapo el rap de Monago, recibió a Mariano Rajoy en Don Benito (Badajoz), donde el presidente asistió a un almuerzo-mítin. “Hacemos Extremadura”, se leía en el lateral de un coche que era todo rhythm and poetry: “Creer en las personas más que en los partidos, y más en las ideas que en ideologías… Extremadura nuestra única doctrina”. Poco después Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre, enemigos íntimos, paseaban en bicicleta por Madrid Río, encorbatado él y endomingada ella. “El deporte es bueno para quien lo hace y para quien no”, dijo el presidente en uno de sus habituales alardes intelectuales. Mientras, Aguirre ha prometido un Madrid verde, con árboles en todas las calles con aceras de más de 2,5 metros de ancho. Y wifi gratis en toda la ciudad, y bajar los impuestos, y aumentar los recursos destinados a emergencias sociales y a las familias más vulnerables, y hacer de la ciudad un espacio libre, y... “Estará permitido todo aquello que no esté prohibido”, resume la mujer que aparcó en doble fila en Callao para sacar perras de un cajero.

En las elecciones municipales y autonómicas de 2011, el programa presentado por Esperanza Aguirre incluía promesas incumplidas de 2007. Desde poner en marcha tres nuevos hospitales hasta construir un aeródromo en el Sureste. El actual programa presentado por Esperanza Aguirre incluye, lógicamente, promesas incumplidas en 2007 y en 2011, como dotar a todas las escuelas infantiles municipales de un auxiliar de conversación nativo de lengua inglesa para que los niños vayan “haciendo oído”.

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El bilingüismo es una cosa, y la lengua bífida otra muy distinta. Aguirre ha iniciado una campaña de descrédito contra su principal rival político, Manuela Carmena, a la que primero acusó de ser juez del cuarto turno (no haber aprobado la plaza por oposición), y poco después de alzamiento de bienes.

Paté de campaña, mezcla tosca y poco procesada de carnazas, higadillos de pollo y magro de gorrino. Promesas eternamente rotas y amistades peligrosas. Estamos en campaña y asumimos que todo vale, incluso la maledicencia, el insulto y la promesa falsa. Viene siendo así año tras año, campaña tras campaña. Con el aliento oliendo a bilis tras calumniar a su adversaria y menospreciar a los sin techo, Aguirre se toma un chocolate con churros en San Ginés, baila un chotis en Las Vistillas, canta “Dónde vas con mantón de manila” en inglés y comparte Chester con el populacho. “El populismo no ha traído más que miseria y opresión”, asegura mientras pedalea con furia, abandona el pelotón del PP, adelanta a Rajoy y Cifuentes por la derecha, y entra vencedora en la meta, donde le esperan cientos de fotógrafos y periodistas que le ríen las gracias. “Méteme mano por donde quieras”, dice la chulapa ultraliberal en el vídeo promocional [ver abajo] que le ha grabado Pedro J...

El primer debate electoral de Telemadrid con los aspirantes a presidir la Comunidad no interesó a nadie: apenas 124.000 espectadores, un miserable 4,9% de cuota de pantalla. La primera razón es que Telemadrid no interesa a nadie. La segunda, que se trata de “Territorio Aguirre”. La pobre Cifuentes no pinta nada en una televisión diseñada para mayor gloria de la candidata municipal del PP. De hecho, es Aguirre quien ha diseñado e impuesto el formato del debate en la televisión madrileña: 15 encuentros cara a cara. ¿Sinvergonzonería? No, 35 años de experiencia.

El Español (YouTube)