La lista más votada no es siempre la ganadora

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Germán Gómez Orfanel

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Aguirre, candidata de la lista más votada en la ciudad de Madrid, en una foto del pasado 27 de mayo. / E. Naranjo (Efe)

A la vista de los resultados de las elecciones municipales y autonómicas del 24 de mayo, es probable que los dirigentes del PP hayan lamentado no haber hecho realidad las reformas electorales que venían estudiando y proponiendo desde hace bastante tiempo.

Conscientes e ilustrados por las oportunas encuestas, eran sabedores de que en escenarios muy  relevantes continuarían siendo la oferta electoral con más votos, y por tanto en su opinión y de acuerdo con sus intereses, los ganadores, aunque en mayoritaria minoría, y los legitimados para gobernar, frente a una eventual coalición de secundarios perdedores que eso sí, puestos de acuerdo, podrían” asombrosa e injustamente”, desplazarlos del poder municipal y autonómico. La mayoría absoluta se suele considerar como el talismán que otorga sensaciones de omnipotencia y tranquilidad, aunque es menos fácil mantenerla cuando descansa en más de una fuerza política.

Los sistemas electorales sirven para convertir los votos en escaños o puestos en los órganos representativos y sus funciones básicas como suele ser común repetir, son pués  las de generar representatividad,  mayor en tanto en cuanto se reproduzca lo mas posible la voluntad expresada por los ciudadanos, un efecto espejo asociado con la proporcionalidad, y las de generar gobierno, es decir estabilidad, aunque sea a costa de corregir la dimensión representativa, mediante instrumentos como el número y reparto de puestos en las circunscripciones y sobre todo las barreras electorales, asumibles si no superan el 3%, discutibles con el 5% y abusivas como el 10% de Turquía, que afortunadamente no ha servido para evitar que el partido Democrático de los Pueblos (HDP) de la minoría kurda haya logrado hace pocos días 80 escaños.

Respecto a la elección de alcaldes en España, la legislación electoral establece que pueden ser candidatos los concejales electos que encabecen las correspondientes listas y quien obtenga la mayoría absoluta de los votos de los concejales será proclamado alcalde, pero si nadie obtiene dicha mayoría, lo será el concejal que encabece la lista que haya obtenido mayor número de votos populares en el correspondiente municipio (Artículo 196 de la LOREG).

Pero la ingeniería electoral puede hacer muchas más cosas, como otorgar la mayoría absoluta a quien no la haya obtenido, convirtiéndose la ficción en realidad. En tal sentido marchaban los proyectos bastante ambiguos y poco desarrollados del Partido Popular en el ámbito municipal, y que presentados como ejemplo de  regeneracíon democrática proponían la elección directa del alcalde, aunque más bien lo que incorporaban era la designación automática como alcalde del candidato que encabezara la lista más votada.

En 2010 el PP propuso como requisito que el candidato obtuviese al menos el 40% de los votos y una ventaja de siete puntos respecto al segundo. Por otra parte a la lista que superase tales requisitos se le otorgaría además la mitad mas uno de los concejales, es decir la mayoría absoluta, quedando blindada respecto a posibles mociones de censura. Ello supondría una desparlamentarización de la asamblea municipal. Se fortalece la posición del alcalde y la gobernabilidad pero se distorsiona la representatividad de los ganadores. Se disfrutaría de la mayoría absoluta con un porcentaje de votos que superara el 40% o incluso menos si se redujese tal exigencia, mientras que el resto de las opciones representadas con un porcentaje mayor, serían consideradas como minoritarias.Se pretende atribuir una mayor legitimidad a la lista que obtenga mas apoyo, siendo frecuente utilizar el viejo truco ideológico de vincular la parte con el todo y para identificarla con los intereses generales de España ( Rajoy), Andalucía ( Susana Díaz) o el correspondiente Municipio, mientras que los otros grupos minoritarios serían expresión de intereses particulares prestos al chantaje, y a las negociaciones ocultas que quedarían frustradas con el otorgamiento artificial de la mayoría absoluta, al más votado.

La posición del PP supone un rechazo de los posibles gobiernos de coalición y de los pactos postelectorales. Olvidando que en junio de 1989, la entonces Alianza Popular antecesora  del Partido Popular, negoció con el CDS una moción de censura contra el alcalde Juan Barranco del PSOE , cabeza de la lista más votada en las elecciones de 1987, sustituyéndole Rodriguez  Sahagún apoyado en un pacto de coalición (AP-CDS).

Hay que recordar también que la elección directa de alcaldes había sido propuesta por el PSOE en 1998 e incorporada al programa electoral de Zapatero en 2004, si bien basada en un sistema de doble vuelta, en el que a falta de una mayoría suficiente en la primera, pasarían a una segunda los cabezas de lista que hubiesen obtenido más del 15% de los votos en la anterior.

Ante el incremento de la fragmentación social y política, las propuestas del PP para las elecciones municipales, podrían extenderse eventualmente en el futuro a las autonómicas e incluso a las parlamentarias.

En Grecia por ejemplo, con una Asamblea integrada por 300 escaños, el partido más votado obtiene un regalo consistente en 50 escaños. En las últimas elecciones parlamentarias de enero de 2015 a Syriza con el 36.3% de los votos se le adjudicaron 149 (99 mas los cincuenta aludidos), negociando posteriormente con el partido ultranacionalista de los Griegos Independientes (13 escaños)

Italia supone sin duda un modelo muy significativo. A comienzos de pasado mes de mayo la Camera dei Diputati aprobó una reforma electoral conocida como Italicum y propuesta por el primer ministro Renzi y que entrará en vigor en julio de 2016. El modelo es bastante complejo y se caracteriza, en síntesis, por otorgar un premio de mayoría (de 340 escaños de un total de 630), a la lista mas votada que obtenga al menos un 37% de los votos válidos. Si nadie obtiene tal porcentaje se establece una segunda vuelta (ballottaggio) en la que participan las dos listas mas votadas. Por otro lado las barreras electorales son bastante altas ( 8% para las listas individuales, y 12%, la suma de votos de las listas presentadas en coalición, si bien a la lista individual dentro de una coalición le basta el 4.5%).

En la historia política italiana destacaría un ejemplo aberrante, la  Ley Acerbo redactada por Giacomo Acerbo y promulgada el 18 de noviembre de 1923, se presenta junto con la ley alemana de Plenos Poderes de 24 de marzo de 1933, como ejemplos estelares de “suicidios parlamentarios”. Al establecer una prima de mayoría de dos tercios de los escaños para la lista más votada que superara el 25%, permitió que Il Listone Mussolini afianzara su poder (355  escaños  sobre 535) en las elecciones del 6 de abril de 1924.

Es posible que las primas de mayoría se implanten en España. Personalmente no me motivan y distorsionan la representatividad, dificultando una eventual sustitución de los que gobiernan. Solo en casos extremos de falta de voluntad de negociación política y sobre todo de bloqueo de las instituciones como por ejemplo, después de una segunda convocatoria electoral que no resolviese nada, aceptaría una prima de mayoría a quien obtuviese un porcentaje elevado de votos.

Gobernar es necesario para mantener la democracia. Las experiencias de los fascismos, aprovechando el vacío de poder para establecer su dominación, son prueba de ello. Incluso no faltan quienes actualmente seguirían suscribiendo el viejo lema de la Liga Hanseática: Navigare necesse est, vivere non est necesse

1 Comment
  1. RAMON MORENO PALAU says

    EL PP ha tenido falta de reflejos y ahora paga las consecuencias,debido a su extremismo ideologico y a su prepotencia,el PP ES dificil que encuentre aliados electorales y sus acuerdos pasados con los nacionalistas vascocatalanes se vivieron como la extración de una muela careada sin anestesia,gracias a que el IBEX 35 ha echado el resto,el PP se ha encontrado con un amiguito que esta dispuesto a ir con el cogidito del brazo,eso si,aparentando una «falsa moderación» para no provocar tanto miedo al electorado moderado que paulatinamente se ha alejado de un partido cada vez mas de extrema derecha ultraneoliberal,ante su descalabro,la retorica mas casposa del PP mas retrogrado se ha abierto camino-«populismos»»radicales de izquierda»»comunistas» etc etc-a ello han contribuido las declaraciones de turbios empresarios de pasado franquista como JUAN MIGUEL VILLAR MIR o exministras de trayectoria politica bastante indigna-esa ridicula ANA PALACIOS,que parece sacada de la noche de los tiempos de una pelicula de terror de la Universal de los años treinta-lo cierto es que por mucho que al PP le reviente y las llame «coaliciones de perdedores» la gente esta harta de MRB Y SUS SICARIOS y prefiere coaliciones o acuerdos entre cuatro o seis partidos con tal de perder de vista a esta autentica mafia sin escrupulos que ha demostrado ser el PARTIDO POPULAR

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