Los mantras

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Jorge Moruno *

Jorge_Moruno¿Cómo es posible que las políticas aplicadas, a pesar de haberse demostrado reiteradamente injustas e ineficaces, sigan presentándose como medidas 'serias' y 'responsables'? Margaret Thatcher, quien dejó un país con menos ingresos pero igual porcentaje de gasto del que se encontró cuando llegó al gobierno −tras desmontar las condiciones laborales y la ola de privatizaciones−, nos da una pista; “la economía es el método, el objetivo es cambiar el alma”. La crisis ha permitido que los mismos actores que nos condujeron a ella salgan reforzados y sus beneficios aumenten. Las lógicas que han disparado la espiral de la deuda en las últimas décadas se presentan como defensoras de la 'austeridad' contra el gasto. El mundo al revés. PP, PSOE y C`s comparten una misma estrategia usando tácticas distintas, al tiempo que las propuestas para salir del bucle del empobrecimiento, la austeridad y la desigualdad son duramente cuestionadas.

Gasto y austeridad

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España tiene un problema de ingresos, no de gastos: somos de los países que menos ingresamos en relación a nuestra riqueza. Ingresamos por debajo de la media de la UE, 8 puntos (87.000 millones) y gastamos por debajo de la media de la UE: hay que ingresar más y gastar mejor.

España tiene un problema de despilfarro, pero no en los sectores donde se recorta (sanidad, educación), lo tiene en energía. Tenemos una gran dependencia energética: importamos el 75% de la energía que consumimos, eso cuesta 40.000 millones de euros al año. Hay que reducir la dependencia con un plan de transición energética y, además, cubrir parte del gasto energético con las renovables. Este plan se ha puesto en práctica en Alemania, moviendo 100.000 millones de euros privados rehabilitando edificios. En España crearía 300.000 empleos.

Esto permite absorber a parte de la fuerza de trabajo de la construcción expulsada del mercado de trabajo, al mismo tiempo que se apuesta por un tejido industrial más sostenible y con empleos de mayor valor añadido, ayudando a que mucha gente que se ha ido a otros países pueda volver. Un plan de transición energética que se autofinancia con la reforma del sector eléctrico: crea empleo de calidad y mejora el tejido productivo, reduce la dependencia energética, gasta menos, ahorra en la factura de la luz y mejora nuestra balanza comercial. Esa es la austeridad que debemos defender.

Salarios

Cuando se dice que hay que subir el SMI se pregunta, ¿eso no desincentiva la contratación? No hay un solo dato que lo demuestre, al contrario, pero esa pregunta se repite mucho más que otra más pertinente, como podría ser, ¿No cree que tras años bajando salarios, abaratando el despido, subvencionado la contratación y erosionando derechos, se ha demostrado fallida esa política, cuando además genera déficit en la seguridad social debido a las bajas cotizaciones?

Los países con mayor SMI son países menos desiguales (Holanda, Bélgica, Francia) y en los países que no tienen un SMI (Noruega, Suecia), se establecen convenios colectivos con gran presencia sindical. En Dinamarca el sueldo mínimo sectorial negociado viene a ser de unos 2.000 euros. Los salarios bajos generan desigualdad, aumentan el porcentaje de trabajadores pobres y ahogan a las pymes y autónomos que dependen de la demanda interna. Recordemos que la encuesta del INE sobre Costes laborales muestra que solo el 5% de los empresarios alude a los altos costes laborales como la razón por la cual no contrata, mientras que el 93% lo achaca a que “no le hace falta” contratar a nadie.

Empleo

Dejemos de mirar tanto el dedo del tipo de contrato y observemos a la luna de la modernización económica, salgamos del dogma que nos ha traído al desastre. No tropecemos de nuevo con la misma piedra. El tipo de contrato no crea empleo pero sí influye en la calidad del mismo. Las reformas laborales del PSOE en 2010, la del PP en 2012 y el contrato único de Ciudadanos apuestan por el mismo modelo: abaratar costes de despido y acabar con la dualidad laboral igualando por abajo, en lugar de acabar con la temporalidad aplicando voluntad política contra el fraude de ley. En lugar del tipo de contrato, teniendo en cuenta que el mercado laboral es de los más desregularizados de Europa, hay que mirar a la modernización económica y la productividad para hablar de empleo. Es necesario derogar las reformas laborales y acabar con los recortes y la austeridad económica, es fundamental ralentizar el pago del déficit para impulsar la economía. Ingresar más y estimular la economía en sectores de alto valor añadido para modificar el tejido productivo de nuestro país.

En España tenemos poca gente trabajando a tiempo parcial (mujeres en su mayoría), el 15%, pero el 57% querría trabajar a tiempo completo. En Holanda el 50% trabaja a tiempo parcial y el 96% quiere seguir con una jornada parcial. Un país avanza cuando distribuye el trabajo socialmente necesario y la riqueza socialmente producida: mayor inversión en maquinaria, I+D+I y tecnología, mayor formación, cambio de modelo productivo, trabajar menos horas, cobrar más, distribuir democráticamente la productividad, esto es, el tiempo liberado de trabajar.

¿Conclusión? vivir más tiempo libre y vivirlo mejor. Esto, junto con las políticas de conciliación y reducción de la jornada laboral, es condición necesaria para revertir la nefasta última posición europea en natalidad, ya que, según el INE, para los próximos 15 años nacerán en España todavía menos niños que ahora, un 28% exactamente.  Mejorar el sistema productivo y la distribución de la riqueza precisa de cambiar el chip mental, salir del mantra: el problema no es si los derechos puedan fomentar la vagancia o desincentiven el empleo precario, el problema es que trabajamos muchas horas, en trabajos malos y se gana poco. Salgamos del paro y la precariedad por la puerta grande y de manera inteligente, de lo contrario será cierta la predicción de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, cuando vaticina que a pesar de salir de la crisis, casi la mitad de la población en España se encontrará en riesgo de exclusión social.

(*) Jorge Moruno es sociólogo, escritor y responsable de Argumentario y Discurso de Podemos.
2 Comments
  1. Nina says

    Estupendo art. La economía al servicio del pueblo, es lo único cierto. No nacemos esclavos y no podemos permitir que nos convierta en ellos. Nacemos para ser felices en la medida de lo posible y vivir con calidez y tranquilos, aporta un grado de felicidad importante.

  2. Pink Flower says

    Muy certero análisis Señor Moruno. Pero a los hechos me remito. Ese modelo que su partido propone ya ha sido aplicado en algunos paises. Uno de ellos Venezuela y mire el resultado. Más desigualdad, más pobreza, más tiranía….
    A otro perro con ese hueso.
    Le saluda muy cordialmente.
    Pink

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