El espíritu de Conde

mario_conde_detenido
El expresidente de Banesto, Mario Conde, abandona su domicilio detenido por la guardia civil. / J. J. Guillen (Efe)

En el programa matinal de Antena 3 ‘Espejo Público’ informan de la detención de Mario Conde y parte de su familia. La presentadora del mismo, Susana Griso, analiza al personaje: “Era un modelo social. Algunos jóvenes decían: Yo me voy a comprar la gomina en la misma tienda que Mario Conde a ver si soy como él”. Y para ilustrar el tema emiten  imágenes de entrevistas que ella misma realizó a Conde en esa cadena. Entonces, pese a que ya se conocían sus antecedentes penales, no le trataba como a un delincuente, sino como a un señor, un tipo interesante, un personaje, un triunfador venido a menos.

Publicidad

Para Antena 3 y sus colaboradores, Mario Conde es hoy un sinvergüenza. “Tenía su patrimonio íntegro”, avanza un tertuliano. “Su perfil delincuencial es obvio”, afirma de manera un tanto rebuscada uno de los presentadores. Un gran tipo, todo un honoris causa, que de repente ha caído en desgracia, pensaría uno viendo la entrevista de Griso con Conde. «Un personaje fascinante», confirma una señora. Y es que Conde quizá se fue durante un tiempo, pero su espíritu siempre ha permanecido vivo entre nosotros. Hoy sabemos que fue un pionero.

Todo el mundo sabía que Conde era un chorizo. Si quiere usted, de guante blanco. Un chorizo adorable, elegante, chistoso, engominado y bien relacionado que nunca ha dejado de ser rico; que no abandonó en ningún momento un tren de vida elevado (excepto cuando estuvo entre rejas), y que jamás pensó en devolver el dinero. Mario Conde ha sido siempre un mafioso: son famosas su relaciones con periodistas, y con un determinado director de periódico, con el que trapicheaba con informes secretos sobre grandes personajes conseguidos de manera sucia. A ese manejo de información algunos le llamaban chantaje, otros, exclusivas.

Accionista de El Mundo, ejemplo para miles de españoles ambiciosos, Mario Conde no solo metió la zarpa en la caja de su banco. También la metió en los medios de comunicación, donde tras pasar por chirona fue acogido con los brazos abiertos y se cansó de dar doctrina. E incluso pretendió meterla hasta el fondo, la zarpa, en política: Ansón confirmó en una ocasión que Conde quiso ser presidente del Gobierno. Una idea que en un momento concreto pudo resultar descabellada, pero que analizándola desde la perspectiva actual, -recuerde que Rajoy sigue en Moncloa-, no lo parece tanto.

Pero lo importante no es todo esto. Lo importante es lo ejemplar de la detención. Es decir, lo inflexible que está siendo este Gobierno con los banqueros podridos, con los delincuentes económicos, con los políticos ladrones, con los blanqueadores de dinero y los defraudadores a Hacienda, ¿no es así? Durísimos. Con los corruptos en general. Con un sistema de saqueo masivo, con un modelo económico podrido. Si hay nuevas elecciones, no lo dude: piense en Mario Conde y vote Partido Popular.

P.D.: Por cierto… José Manuel Soria, flamante ministro de Industria, Energía y Turismo de Mariano Rajoy, aparece en los llamados Papeles de Panamá: figuró junto a su hermano como administrador de la sociedad offshore UK Lines Limited, registrada en Bahamas.