Sánchez agoniza ¡Viva Sánchez!

Pedro Sánchez, durante su comparecencia ante los medios en la sede de la madrileña calle de Ferraz, el pasado lunes. / Luca Piergiovanni (Efe)
Pedro Sánchez, durante su comparecencia ante los medios en la sede de la madrileña calle de Ferraz, el pasado lunes. / Luca Piergiovanni (Efe)

Algo habrá hecho bien Pedro Sánchez cuando el mismísimo dios del socialismo, Felipe González, ha bajado a la tierra y se ha reencarnado en el Señor X: “Nunca hemos tenido peores resultados en el País Vasco, a pesar de las cosas que hicimos… ta, ta, tá”. Algo habrá hecho bien Sánchez cuando Corcuera ha dejado por unos minutos el bar de la residencia, ha tirado por el water la medicación y se ha presentado en el plató de La Sexta para lanzar un derrote: “Me molesta que venga Iceta, un perdedor cum laudem (sic), y me diga lo que hay que hacer”. Algo habrá hecho bien Sánchez cuando toda la caspa del PSOE, toneladas de costras de piel muerta, cae sobre él con la fuerza despiadada de una avalancha en el K2. Cuando 17 judas le apuñalan por la espalda en un golpe de partido inédito en nuestro país. Algo habrá hecho bien Sánchez cuando quieren que abandone el liderazgo del Partido Socialista por negarse a pactar con el PP, un partido corrupto.

Algo habrá hecho bien Sánchez cuando todos los grandes medios de comunicación españoles quieren verlo muerto. Lea los editoriales de El País, admire las portadas de La Razón y ABC, escuche los sermones de García Ferreras, oiga las entrevistas de la Cadena Ser, vea los reportajes del duopolio televisivo… La idea de que el mejor Sánchez es el Sánchez muerto lleva semanas circulando como la pólvora por las redacciones más elegantes y pizpiretas de España. Todo mejorará en este país podrido cuando el cadáver del líder socialista (en el momento de escribir estas líneas) salga de Ferraz por la puerta de atrás. ¡Milagro! Brillará el sol y volarán las golondrinas. Las constantes vitales del PSOE, de nuevo en manos de los verdaderos dueños del negocio de la falsa izquierda, resucitarán. La salud de la democracia, que entonces ya no necesitará terceras elecciones, se reforzará. Y el retorno del bipartidismo, con Cospedal tendiendo la mano a García-Page, será una realidad.

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Con lo fotogénico que resulta, ¿por qué no gustará Sánchez a los grandes medios de comunicación? Quizá porque no tiene un Rubalcaba en el consejo editorial de El País. ¿Y por qué le odian tanto los barones? Tal vez porque no ríe las gracias de los abuelos del partido, esa senil banda de jubilados adictos al micro, la cámara y la puerta giratoria. ¿Y por qué se aferra a su puesto? Por el bien del partido: sabeN que Susana Díaz es capaz de hundir más, aún más, al PSOE.

Alguien podría pensar que cuando la prensa caviar, los socialistas champán y los corruptos 'populares' quieren quitarse del medio a Sánchez es que los votantes del PSOE deberían darle otra oportunidad. No puede ser tan malo. Un tipo que ha engañado a Felipe González, el gran trilero de la política española, merece un monumento en el hall de Ferraz. Un individuo que ha dicho a Mariano Rajoy que “no es decente” tiene que ser un crack. Un pájaro que ha sobrevivido semanas en un partido que es un nido de víboras, que primero firmó un pacto con Ciudadanos y ahora pretendía hacerlo con Podemos e independentistas, que ha reconocido que es “humilde, muy humilde”… tiene que ser el puto amo.

Sánchez agoniza ¡Viva Sánchez!