Es nuestro momento

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Ernesto Alba *

Ernesto Alba. IUEn la última asamblea de IU, celebrada en junio de 2016, no sólo se eligió al compañero Alberto Garzón como coordinador federal sino que también se aprobó una estrategia y un proyecto político para los próximos años. En concreto, aprobamos que IU debe de ser parte impulsora de un nuevo movimiento político y social en nuestro país. Un nuevo sujeto que sea capaz de hacer frente a los poderes económicos, políticos y financieros que tanto se resisten a renunciar a sus privilegios, obtenidos estos a costa de los derechos y libertades de los sectores populares.

Con este objetivo, en IU estamos volcando nuestras fuerzas en el conflicto social, pues entendemos que este espacio es el generador de conciencia de clase que nos permite ir acumulando fuerzas para construir un verdadero contrapoder al actualmente establecido. Por eso hemos puesto en marcha una campaña de precariedad, llamada “Que no nos jodan la vida”, con el objetivo de contribuir a organizar la movilización y ser parte protagonista de ella. Tal y como hemos demostrado en los distintos conflictos laborales y sociales actuales (Aena, Contact Center, Cies, pobreza energética…). Asimismo, en todos estos meses nos hemos dotado de dos importantes herramientas: un plan estratégico, en el que definimos los principales acuerdos, y un plan de acción, en el que describimos acciones concretas.

En un momento de auge de la extrema derecha en Europa y de un pacto entre élites en nuestro país, tenemos claro que ni podemos estar navegando en un mundo de significantes vacíos, incapaz de definir un proyecto político, ni podemos asentarnos en un pragmatismo mal entendido que nos lleva a ceder en todas nuestras posiciones a cambio de mínimos.

Efectivamente, vivimos un momento crucial en el que está en juego el futuro de las próximas generaciones. Por un lado, la extrema derecha está ganando espacios en Europa, a partir de proyectos clasistas y xenófobos que dicen ofrecer cierta seguridad a sectores nativos desprotegidos, con lo que ha conseguido atraer a parte de la clase trabajadora y de las llamadas clases medias, en suma, a las víctimas de la globalización y la crisis. Por otro lado, en nuestro país estamos asistiendo a una operación del poder económico y político para la restauración del régimen. Desde la reforma de la constitución con el articulo 135 hasta el golpe oligárquico dentro del PSOE que tenía como objetivo evitar cualquier tipo de alternativa política al neoliberalismo que se pudiera haber desarrollado tras los resultados del 26J en nuestro país.

Estos fenómenos no son ajenos al hecho de que durante los últimos años se ha puesto en marcha un proceso constituyente dirigido por actores reaccionarios y para quienes su único objetivo es mantener los privilegios del poder económico. Un proceso que está empeorando las condiciones de vida de la mayoría social, a causa de las reformas laborales, financieras, fiscales y de otro tipo que tienen como objetivo elevar los beneficios de una minoría económica y social. Es en este momento en el que desde IU tomamos partido abogando por una alternativa: la ruptura democrática.

Nada volverá a ser igual en nuestro país y en nuestras sociedades. Habrá inevitablemente un proceso constituyente, cambios en nuestra vida política y social. Pero desde IU queremos dar la vuelta al proceso constituyente que está en marcha, para que no esté dirigido por las élites sino por las clases populares. Que no sea opaco y antidemocrático, sino que sea abierto, transparente y con todas las cartas encima de la mesa. Un proceso en el que los sectores populares y más castigados por la crisis podamos opinar y ser partícipes, pudiendo poner así nuestros intereses de clase frente a los intereses de los poderes financieros que tanto daño nos han generado en estos años. Hay que recordar que más de 3,5 millones de personas viven en nuestro país con un salario por debajo de los 300 euros, pues la crisis y las distintas reformas laborales entre otras reformas, han significado un deterioro en la defensa de nuestros derechos.

En este marco, desde IU entendemos la necesidad de recuperar nuestra soberanía como pueblo. Ser capaces de tomar decisiones por nosotros y nosotras mismas. Y para ello no planteamos exclusivamente una recuperación de la soberanía económica, sino también la necesidad de recuperar la soberanía como “pueblo”, es decir, la necesidad de articular una sociedad organizada, consciente de nuestros problemas, de nuestras necesidades, de nuestras propias demandas que nos permitan recuperar la capacidad de decidir frente a los organismos internacionales y los gobiernos que nos venden.

Ese proceso de construcción de soberanía popular debería estar articulado por la construcción de “dispositivos de contrapoder” desde abajo, nuevas instituciones sociales que sean capaces de tomar la iniciativa de forma organizada y que sean capaces de generar espacios de organización popular que nos permitan impulsar la conciencia colectiva necesaria para abrir en nuestro país un proceso constituyente.

En ese proceso es importante el “aquí” y “ahora”, recuperar derechos desde las nuevas prácticas sociales y formas organizativas. Las Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) o la Red de Solidaridad Popular (RSP) han sido espacios nuevos de articulación que han permitido desarrollar una conciencia subjetiva que han dado herramientas para impulsar procesos de organización popular cuestionando lo establecido. En esa dirección para IU es muy importante la campaña de precariedad que hemos lanzado, pues hacemos un llamamiento a nuestra militancia a intervenir en la realidad concreta de nuestros barrios con otros actores y con los que poder organizarnos generando pequeños espacios de contrapoder.

En este sentido es imprescindible recuperar la “dimensión del presente”, es decir, necesitamos objetivos concretos para ahora mismo. Por un lado, teniendo presente la diversidad alternativa y de izquierdas de este país tenemos que ponernos de acuerdo en la necesidad de un espacio unitario. Por otro lado, tenemos que marcar objetivos concretos que nos permitan victorias concretas en el presente. Victorias que nos hagan ver un presente diferente, alternativo y digno para todas y todos.

Ante esta situación, desde IU apostamos por la construcción de un nuevo sujeto político que defienda la ruptura democrática. Para ello comenzamos este 2017 con la voluntad de mantener encuentros con distintas organizaciones, movimientos sociales, sindicatos, espacios de confluencias establecidos, organizaciones culturales, y tantos otros. Lo haremos desde todas nuestras asambleas locales, federaciones, áreas de elaboración colectiva, ayuntamientos, etc.… El objetivo es empezar a intercambiar planteamientos que nos permitan ir forjando alianzas con las que construir un verdadero bloque a las políticas neoliberales.

Desde IU entendemos que la construcción de ese espacio rupturista debe caracterizarse por ser un espacio democrático y participativo que se construya desde abajo y que respete la diversidad tanto de los actores organizados como de los no organizados. Necesitamos una confluencia que multiplique la capacidad que tenemos para organizar el conflicto social, politizar a la gente, auto-organizarnos como clase, ilusionar e incorporar a nuevos actores a nuestra estrategia de construcción de poder popular. En suma, tenemos la necesidad de ir elaborando agendas comunes de movilización, de un programa común y una estrategia compartida.

IU es una organización viva, con nuestras luces y con nuestras sombras. Somos conscientes de ello y así lo hemos manifestado en nuestra XI Asamblea. De la misma manera que hemos cometido errores, también hay que decir que con mucha dignidad nos hemos mantenido firmes en momentos cruciales de nuestra historia defendiendo un modelo de sociedad justa e igualitaria. Así lo hicimos frente a la actual arquitectura europea, por ejemplo. Nuestra propuesta no tiene intención alguna de ser el eje de nada, pero si aspiramos humildemente a contribuir a la necesidad actual de construir un espacio unitario capaz de ilusionar y llenar de esperanza los barrios y plazas de nuestro país. Se trata de hacer frente con las mejores garantías a los que durante tanto tiempo nos han engañado y saqueado nuestros derechos.

En IU hemos dado un paso al frente. Toca mover ficha frente a los poderosos y para ello es imprescindible la participación de todos y todas; de quienes hemos sido capaces de construir espacios de manera diferente durante estos años. No son momentos para la escolástica o el debate abstracto sino que es el momento de organizarnos desde cada barrio de nuestro país tanto frente a la nueva ola neoliberal que se nos viene encima como ante los movimientos ultraderechistas que están creciendo en Europa. Es el momento de la voluntad política, del generar optimismo y alternativa como pueblo. Es el momento de presentar un proyecto alternativo de país construido entre todas y todos porque es la única manera de parar las amenazas del futuro. Lo demás son sólo palabras.

(*) Ernesto Alba es responsable de Acción Política de IU.
4 Comments
  1. Etxea says

    ¿Qué significa ruptura democrática? Yo solo pido humildemente una respuesta…¿Salir de la UE o no?

  2. juanjo says

    cuando se acaba el turrón, se acaba el turrón.
    …. y o se compra más (si hay dinero) o nos quedamos sin turrón.

  3. RICARDO says

    Comentas el auge de la extrema derecha, por que sera…. como decía la bombi. Como se ve en podemos y la izquierda siempre ha sido así, que todos quieren mandar. cuando cogen banquillo, nadie renuncia a los privilegios implantados en el sistema. Si proponemos un salario mínimo de mil €, ¿por que estos cargos públicos no renuncia a los 3000, 5000 y 10000 € que están ganando muchos? si empezamos por nosotros: la gente empezará a creernos. Un saludo de un militante de IU.

  4. Paco Cherp says

    De momento el unico proceso constituyente de ruptura democratica y republicano que hay en marcha es el de Cataluña, y no parece que IU este por la labor de apoyarlo… Al parecer la izquierda española ( ese oximoron) no aspira mas que a gobernar, algun dia, con el PSOE postfranquista de la Gusana Diaz. Las declaraciones de intenciones estan bien, pero una coda es predicar y otra dar trigo. Que tiene guasa que sea mas desobediente con el regimen y hable mas de republica la derecha catalana que la supuesta izquierda española (ese oximoron). La marea del cambio no viene por la Puerta del Sol.

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