Nada nuevo bajo el horizonte de la movilidad madrileña

  • Opinión de María Acín, diputada de Más Madrid, sobre la designación de Ángel Garrido como nuevo consejero de Transportes, Movilidad e Infraestructuras

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María Acín es diputada de Más Madrid en la Asamblea de Madrid

Hace unos días, conocimos el nombre del nuevo consejero de Transportes, Movilidad e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid: Ángel Garrido, el expresidente de la Región tras la dimisión de Cristina Cifuentes y que saltó del Partido Popular a Ciudadanos, apenas unos días antes de las pasadas elecciones autonómicas. “Pelillos a la mar”, habrá pensado la alianza de las derechas madrileñas. Ya se sabe: mejor malo conocido -y que ha tenido acceso a demasiada información- que bueno por conocer. 

De nuevo, tenemos un consejero del ramo sin ninguna experiencia en la gestión de la movilidad. Ni por formación (es ingeniero de minas), ni por dedicación (lleva desde 1995 encadenando puestos en los municipios de Pinto y Madrid, así como en la Asamblea regional). Lo que sí tenemos es un consejero que no podrá decirle a los madrileños y madrileñas que no tiene ninguna responsabilidad en la gestión previa de los transportes e infraestructuras de la región. Porque durante su corta presidencia sí pasaron bastantes cosas significativas en el ámbito de la movilidad, de las que él ha sido el responsable directo:

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  • Su gobierno impugnó y creó una guerra artificial contra Madrid Central. Básicamente, el presidente Garrido tuvo la pretensión de intervenir el Gobierno municipal pero sin capacidad legal para ello, ya que hay una cosa recogida en la Constitución que se llama autonomía local. Judicializó Madrid Central, cuestionando una medida cuyo objetivo es la mejora de la salud de madrileños y madrileñas, obviando que esta medida es similar a otras 200 experiencias puestas en marcha por toda Europa y que ésta sirvió para que la Comisión Europea no sancionase a España ante el Tribunal de Justicia europeo por la calidad del aire.
  • Zanjó la huelga del sector del taxi de comienzos de año con un soberbio portazo. Tras semanas de huelga que coincidieron con el pasado FITUR, ante el que Garrido mostró una cara amable y dialogante, el Gobierno regional decidió no regular la convivencia entre el sector del taxi y las VTC. Bajo la falsa premisa de la libertad de elección, decidieron no abordar el debate ni la legislación que protegiesen al servicio público del taxi. El problema es que postergar esto le ha servido de poco: la disyuntiva sigue sobre su tejado. 
  • Llevó a Metro de Madrid a una situación insostenible. Aglomeraciones, retrasos y la crisis del amianto. A nada de ello se le ha dado respuesta de una forma rápida ni eficiente. Como leía el otro día en redes: Ojalá la consejería de Transportes dirigida por Ángel Garrido pueda mejorar el servicio que Metro de Madrid empeoró durante el gobierno dirigido por Ángel Garrido. 

Garrido llega a la Consejería con la hoja de ruta que Díaz Ayuso ha marcado:

  • La ampliación de la línea 3 de Metro de Madrid: que muchos veníamos reclamando hace tiempo, a la par que el Gobierno del Partido Popular negaba. Presentaban informes del Consorcio Regional de Transportes que desaconsejaban esta ampliación. Y ahora, ¿qué ha cambiado en apenas 5 meses? 
  • La gratuidad en los abonos transporte para los mayores de 65 años. De nuevo, como con la ampliación del Abono Joven hasta los 26 años que puso en marcha Cifuentes, esta decisión no viene acompañada de los informes que corresponden, ni de la cuantificación económica que tendrá para las arcas de la Consejería (el primer año del abono joven ampliado supuso un descenso en los ingresos de 15 millones de euros). Una medida simple y erróneamente populista que obvia la realidad de que lo hay que tener en cuenta para establecer posibles variaciones tarifarias es la situación económica, no la edad. Además de esto, es preocupante la explicación que dio Díaz Ayuso en el debate de su investidura: dado que las personas mayores de la Región habían dio piezas claves para las familias durante la crisis, había que recompensarlas con la gratuidad en el transporte. Claro que abuelos y abuelas, madres y padres, han sido un soporte para las familias durante los peores años de la crisis y claro que las administraciones han de protegerles, pero no con esto sino, por ejemplo, con el blindaje y la mejora de la sanidad pública, de los recursos asistenciales, de las residencias, pagando a tiempo las ayudas a la dependencia y estableciendo programas de acompañamiento ante la soledad no deseada. 
  • La implantación de un Plan Estratégico de Aparcamientos Disuasorios. Lo que no sabemos es si tendrá que ver algo con el Plan Aparca-T que el propio Garrido presentó en septiembre de 2018 y del que poco más supimos, dado que en toda la legislatura pasada la Comunidad de Madrid no construyó ni un solo aparcamiento disuasorio. 

En resumen, en una legislatura clave para la transformación de la movilidad como eje vertebrador de la transición ecológica que necesita nuestra región, tenemos al mando al inmovilismo. Ante ello, nos tendrán enfrente a todos los que queremos una Región más vivible, más amable, más limpia, moderna y con un papel fuerte en España y en Europa.

1 Comment
  1. florentino del Amo Antolin says

    … Y va Más Madrid y PsoE y en comandita les aprueban el sueño dorado desde el franquismo… » Operación Chamartín «. Con un cambio de nombre «Madrid Nuevo Norte» y todos juntos (con aquellos que estás despotricando). La coherencia, es la base por la cual se debe de valorar al político. ¡ Con vuestra ayuda amiga !.

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