10 conclusiones personales sobre la Ley Sinde y su polémica

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Por resumir, por no aburrir y porque quizás el más aburrido soy yo mismo de tanto escribir sobre este tema, aquí van 10 conclusiones personales sobre la Ley Sinde.

El autor-creador es el único y legítimo dueño de su obra.

El autor creador tiene derecho a ganar dinero, y si es mucho, mejor.

El autor-creador tiene derecho a elegir de qué manera explota los derechos de su obra.

Nadie tiene derecho a difundir una obra sin el permiso de su autor-creador.

El que se lucra con la difusión sin permiso de obras que no le pertenecen está cometiendo un delito y debe ser perseguido por ello.

Los enlaces son la base de Internet, y su criminalización no es el camino para perseguir a los afectados por el punto 5º.

Gran parte de la culpa de lo que ha pasado es de la industria musical y cinematográfica, además de los gestores de sus derechos, empeñados en un modelo de negocio obsoleto.

El punto 7º no habilita a nadie para montar un lucrativo negocio en Internet basado en la difusión de obras que no son suyas.

Se hace necesario que los usuarios de internet estén representados por aquellos a quienes elijan, y no por quienes designen desde un ministerio o academia

10º El diálogo será la base para solucionar el problema.

Actualización del día 24 de Enero de 2011 a las 09:44h

Alex de la Iglesia, Presidente de la Academia del Cine,  que está demostrando una enorme capacidad de diálogo a través de las redes sociales, principalmente Twitter, contestaba hace unos minutos, precisamente a través de esa herramienta: "firmo inmediatamente. Yo no elijo a nadie, repito. Los que quisieron hablar, lo hicieron. Muy bueno."

Actualización del día 24 de Enero de 2011 a las 19:03h

El PSOE, a través de su Twitter, acaba de publicar este mismo decálogo con el mensaje "10 bases para el diálogo".



16 Comments
  1. Enrique Dans says

    No. Varios puntos son mentira, empezando por el 2º: el autor-creador no tiene «derecho a ganar dinero», ni mucho menos. Tiene «derecho a intentarlo», y punto. Nadie tiene «derecho a ganar dinero». Eso de «tengo derecho a ganar dinero» evoca subvenciones y basura variada, «dame dinero que he creado y es mi derecho», e independiza peligrosamente los ingresos del éxito en el mercado.

    Además, el punto 4º es inasumible. Pretender quitar por ley un derecho que la tecnología proporciona de calle es absurdo e inoperante. Puedo difundir una obra de mil maneras distintas, en muchos casos cobijado por el derecho de copia privada, y nadie me puede decir nada. Y aunque lo quieras perseguir, es imposible. Lo que hay que hacer es crear mejores modelos que disuadan de la obtención a través de los alternativos, jugar a favor del mercado,no en contra de los ciudadanos. Eso de «no tienes derecho a difundir una obra» suena a policías deteniendo a chavales por la cale para ver si en sus iPods llevan obras sobre las que no tienen derechos. Quita, quita.

    Del mismo modo, punto 3º: el autor-creador podrá elegir lo que quiera, pero si eso no satisface al mercado, el mercado se buscará la vida para obtener la obra. Es inevitable, es signo de los tiempos, y solo la oferta adecuada en los términos adecuados se ha mostrado capaz de detener esa vía. La persecución y el «no tienes derecho» no funciona ni funcionará nunca.

    Punto 8º: depende. Si el negocio consiste en difundir enlaces, SIN almacenar obras protegidas, ese negocio está añadiendo un valor – el de organizar la información – y tiene derecho a lucrarse con ello. Es como el puesto de palomitas que se pone en la entrada del cine: se lucra con la actividad del cine, sí, pero tiene derecho a añadir valor y cobrar por ello. Si además añade prestaciones que permiten a los usuarios comentar las obras, etc. en modo red social, el valor añadido es aún mayor. Si almacena obras ya no, porque en ese caso está distribuyendo sin autorización la obra de un tercero.

    Saludos!

  2. Esteban Mucientes (@mediotic) says

    Sinceramente, estoy bastante de acuerdo con todos los puntos. Básicamente la única puntualización ya la hizo @adelgado anoche en twitter y es el derecho a INTENTAR ganar dinero.
    Y toda esta discusión es futil. Estoy más que harto de este tema por lo cansino, porque hay gente que hace propuestas más encaminadas hacia el que los autores no tengan apenas derechos, cuando el debate es mucho más de fondo: la reforma del modelo de propiedad intelectual sin intermediarios (en estos casos las entidades de gestión), creando una tasa cultural sobre los soportes que contengan contenidos protegidos por propiedad intelectual (repito, soportes, es decir, sobre los discos, dvd, libros, etc) y que esa tasa sirva para la promoción cultural. Y comprender de una puñetera vez que tan loable es quien quiera ganar dinero con la cultura como quien quiera hacerla disponible para todos sin ganar un duro por ello.
    Vamos, que seguimos con las posiciones inmovilistas del todo o nada.
    Y, nada, eso también implica el «blah blah blah habla que no te escucho y además te baneo».
    Si ésa es la «cultura libre», sinceramente, paso.

  3. adolfo says

    No creo que el artículo de Ion diga «mentiras», quizás se puede opinar si dichas reflexiones son acertadas o no. Caso contrario se entra en una espiral de llamarse unos a otros mentirosos.
    En lo que sí hay coincidencia es que, respetando al creador y su creación y permitiéndole que pueda explotarla, debe acabarse con un modelo de gestión que además de obsoleto es injusto.
    La rebelión contra la «Ley Sinde» también ha demostrado que los personalismos sirven para poco, pero también debe estarse alerta que éstos no solo se encuentran en el lado de la industria

  4. Ion Antolin says

    Enrique, sobre el comentario tiene «derecho» a ganar dinero, creo que tienen el derecho a intentarlo y el derecho a ganarlo. Y como digo en el decálogo, si es mucho, mejor. Te diré además que no creo que nadie esté en disposición de decirle a otros como debe ganar su dinero. No comparto la expresión «que vivan de los conciertos». Me suena a un intervencionismo de otras épocas, y nada liberal.

    Sobre el punto 4º. La tecnología no otorga ningún derecho. En todo caso abre posibilidades. La copia privada en este país es un coladero para difundir sin control la obra de otros. Y eso es más cierto como que estamos teniendo esta conversaciones. No vendrán policías ni nada por el estilo, es una cuestión de pedagogía. Las cosas cuestan, hay un trabajo detrás, casi nada es gratis.

    Sobre el punto 3º. No ha sido el mercado el que se ha buscado la vida para obtener la obra. Han sido cuatro los que han montado un negocio para facilitar la obra a los que la buscaban en la Red. Entremos entonces al Prado, y repartamos su contenido, que es mucho.

    Sobre lo que dices del punto 8º, ya comento que no se puede criminalizar el enlace, pero no salgamos con argumentos de cierta ingenuidad para tapar otro coladero por el que muchos se están llenando los bolsillos de dinero. El enlace, si es con ánimo de lucro y a obras protegidas, debe ser un delito.

    Un abrazo Enrique. Vamos a ver qué pasa hoy en el Senado, pero creo que está todo bastante atado y bien atando…

  5. Ara Ferrero says

    Leo un poco tarde este post, gracias a un twitt de @Mernissi. Le felicito, y hago un matiz: también los autores tenemos derecho a estar representados por quienes elijamos (como nuestros sindicatos), y no por una Academia o una gestora de derechos de la cual también son socios nuestros patronos.

    Un abrazo.

  6. Homelandz says

    Yo voy contra el punto noveno. No hace falta elegir representantes, internet no funciona así; lo que hace falta es centralizar el debate, involucrar a gente de la industria como Álex de la Iglesia y dejar el diálogo y la articulación de propuestas en manos de una comunidad. Que lo hagamos todos en comunidad, igual que Linux se hace en comunidad, igual que el P2P se hace en comunidad.
    Un debate abierto a toda la comunidad internauta debería valer para:

    1.- Dar mayor profundidad al debate y aumentar el número y la calidad de las propuestas. Por supuesto la gente, como Enrique o como David, con la que ya ha hablado Álex tiene un profundísimo conocimiento sobre el tema… pero a menudo, y esto lo vemos muy claramente en los países con mayor cultura emprendedora como EEUU, las innovaciones radicales no son previstas por los gurús o los responsables de las grandes empresas sino por ciudadanos de a pie. Por ejemplo, a mi me llama la atención la rigidez de las carteleras. Sé que tecnológicamente sería posible proyectar cualquier contenido desde un repositorio HD remoto; sé también que gracias a la ubicuidad de dispositivos móviles que pueden ser vehículos de pago las carteleras podrían funcionar como una bolsa de contenidos donde los usuarios pujan por lo que quieren ver precomprándolo, cargo que sólo se materializaría si efectivamente su opción resulta elegida. Imagino que si algo así se llevase a cabo supondría una mayor afluencia de público a los cines y una vida comercial de las películas más larga; imagino que todos los 22 de Septiembre un grupo de fieles a Tolkien, desde el acérrimo al casual, se pasaría por el cine a ver ESDLA en pantalla grande; Katsumi1986, la friki del manga y el anime, podría quedar con 20 colegas del foro para “forzar” la emisión de Akira o Ghost in the shell; yo podría ver Star Wars en el cine a pesar de que se estrenó antes de que yo naciero; o Blade Runner; o Alien, etc. Y si topamos con que los que ostentan los derechos de esas películas no les gusta la idea, ¿por qué no innovamos nosotros? ¿por qué no lo hacemos con nuestras películas, con el cine español? No sé si esto ya se le había ocurrido a alguien, yo por lo menos no se lo he oído decir a nadie. Es por lo que sé, mi modesta aportación al debate. ¿Cuántas más no habrá por ahí? La materia gris de una comunidad interactuando resuleve mejor los problemas que un grupo de expertos, de la misma manera que nuestras decisiones individuales de consumo sirven mejor para regular la economía, fijando los precios, que las decisiones de un millar de burócratas.

    2.- Incluso si no sale ninguna propuesta viable, el mero hecho de que haya habido comunicación ya supone un giro copernicano. Estamos en una dinámica de confrontación, en parte, porque “nosotros” debatimos aquí, pero aquí nunca hay nadie “del otro lado”. Leemos sus entrevistas en los medios, a veces nos llaman piratas, ladrones, internautas míticos más satisfechos con su vida digital que con la real, incluso pendejos digitales… pero su forma de comunicar es siempre unidireccional. ¡Es tan “Siglo XX”! Cuando Álex se puso a debatir en Twitter (el equivalente en internet a los micrófonos de 59 segundos: ahí no da tiempo a explicar nada) o en Eskup, fue un soplo de aire fresco para muchos a los que nos interesa el tema y teníamos un apetito verdaderamente voraz por una conversación con alguien como él. No todos tenemos la relevancia de Enrique o de David Bravo, pero a muchos nos apasiona el tema y nos entristece no formar parte del proceso como ellos; esto es grande, somos muchos, llevamos años hablando del tema: leyendo Vender vino sin botellas, distribuyendo Copia este libro, viendo las conferencias de Jorge Cortell hace un millón de años, indignándonos cuando el PP aprobó el canon a CDs y DVDs, comentando en el blog de Enrique Dans… Si alguien desde el mundo de la industria abre esa puerta para que entremos TODOS la dinámica y la dialéctica de la confrontación se rompen. Aunque queden dinosaurios como Aldo Olcese presionando para que se persiga a los usuarios. Él puede seguir en su trinchera si quiere, yo pasaría a estar en el punto de encuentro, haciendo cola en el cine para ver la próxima de Álex.

  7. Homelandz says

    Pero sobretodo es que internet funciona así, elegir representantes es crear escasez donde no la hay. Ni nosotros tenemos que elegir a nadie para que nos represente (por cierto, nunca funcionaría, siempre se vería cuestionada su representatividad), ni los autores, como dice Ara, deben hacerlo. Lo que tenemos que hacer es involucrarnos todos, que la participación sea abierta. Opinar como hacemos aquí. Centralizar el debate en un único foro, articular las propuestas en un único wiki (por ejemplo).
    Si al final se llega a una solución aceptable para todos a través de reuniones entre Álex, Enrique, David y los demás estaré contento, pero también un poco frustrado porque hubiera sido más democrático y más transparente (por mucho que tuiteen las reuniones en vivo) hacerlo en un foro público donde cualquiera pueda participar. Repito: así funciona internet y ese el tipo de interacción que los creadores van a buscar de aquí a no mucho con su público. Transformemos esto en una oportunidad para que nuestras industrias de contenidos innoven y lideren, y hagámoslo entre todos.

  8. Carlos says

    «Mentira» queda muy feo, Enrique. Hay más gente que puede opinar y creo que en este caso, Ión parte de unas bases mucho más constructivas que tú.

  9. 7 says

    Una pequeña correción al punto 2º: El autor creador tiene derecho a PODER ganar dinero, y si es mucho, mejor.

  10. Madame Tafetán says

    Enrique: el que dice mentiras es un mentiroso, así que si adoptáramos la misma política que tienes tú con tu blog y tu twitter (los cuales confundes) te deberían banear aquí por faltarle al respeto a una persona que expone su punto de vista diferente al tuyo. De hecho, no aceptarlo constituye una grave prepotencia por tu parte.

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