Cómo demostrar la futilidad de la ‘ley Sinde’ en una hora

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El abogado David Bravo durante una conferencia. / Wicho (Flickr)

El abogado David Bravo, azote del actual modelo de propiedad intelectual, se plantó en una sala llena de miembros de la industria del cine y les demostró en la hora que duró la conferencia la inutilidad de la llamada ley Sinde que, dicen, viene a salvarles de internet. La norma, que empezará a aplicarse en las próximas semanas, pretende cerrar en no más de un mes aquellas páginas que contengan enlaces a material sujeto a derechos de autor, como películas, música o videojuegos. A Bravo le bastaron solo unos minutos para crear, con la ayuda de centenares de internautas, 20 páginas con enlaces.

El letrado lo anunció en su cuenta de Twitter, seguida por 125.000 personas. "El hashtag para seguir el experimento será #TablaSinde y hasta las 16:00 horas no podré explicar de qué se tratará para no desnaturalizarlo", decía en un misterioso mensaje. Antes de entrar al III Foro Digital Audiovisual celebrado en el Festival de Cine de San Sebastián, Bravo se explicaba: "Quiero demostrar como se crea una página de enlaces en una hora", decía. Y así fue, mientras el resto de oradores hablaba, él creó una hoja de cálculo en Google Docs (una especie de Office pero online) con cuatro columnas, título, enlace, idioma y calidad. El resto del trabajo lo hicieron los internautas, por momentos hubo más de 1.000 rellenando casillas con películas de todos los tiempos. El aluvión fue tal que Google Docs estuvo unos instantes inaccesible. En vez de una página se crearon 20 hojas de cálculo diferentes, con una media de 300 títulos cada una.

"Pedí por Twitter que me ayudaran a hacer la página en el tiempo que durase la conferencia", explica Bravo. El hashtag, la etiqueta que permite crear y seguir conversaciones espontáneas en Twitter, #TablaSinde se convirtió en tema del momento (trending topic) no sólo en España, sino en la red mundial de Twitter.

Con el experimento, realizado en territorio enemigo, sólo pretendía mostrar a la gente del cine que la norma que venía a salvarles, como han justificado muchos la ley Sinde, va a ser completamente inútil. "Es una burla de los derechos humanos pero es que, para aquellos que esto no les importe demasiado, tampoco sirve para nada", aseguró en su charla. La tecnología tiene una velocidad que no alcanzan los políticos con sus leyes. Quizá haya alguno que piense que ahora tocará ir a por Google, por crear herramientas como Google Docs.

La norma que permitirá a una comisión administrativa cerrar aquellas páginas que considere que contienen enlaces a archivos con copyright está diseñada con una mentalidad estática, de foto fija, incapaz de captar la maleabilidad de la red. En unos minutos, centenares de personas de forma anónima se organizaron para crear un gran índice de películas. "Ante esta realidad ¿no habrá que sustituir derechos de imposible ejercicio por un derecho de remuneración?" preguntaba a su auditorio este abogado.

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