El calentamiento global está reduciendo la capacidad para trabajar

Los trabajos más afectados por el calentamiento serán los realizados al aire libre, como los agrícolas. / NOAA

El ser humano ha demostrado su capacidad para trabajar en ambientes calurosos durante horas, pero tiene un límite. A partir de los 32º el rendimiento y la salud se resienten. ¿Qué pasará entonces si el calentamiento global sigue su curso? Eso es lo que han intentado responder un grupo de investigadores estadounidenses. Revisando la evolución de la temperatura global del planeta de las últimas décadas y las proyecciones para las que vienen, estiman que nuestro rendimiento laboral podría reducirse a la mitad en el futuro.

Usando las recomendaciones para un trabajo seguro en situaciones de calor del Ejército de Estados Unidos, que son similares a las mantenidas por nuestro Instituto Nacional de Seguridad e  Higiene en el Trabajo, climatólogos de la agencia federal NOAA establecieron los márgenes térmicos en los que una actividad laboral puede realizarse. La temperatura máxima para un trabajo pesado (consumo de 350-500 kilocalorías por hora) debe rondar los 25º-27º . Para los intermedios, el máximo estaría en los 31º y para los más ligeros, equivalentes a caminar, no deberían realizarse por encima de los 32º durante un tiempo prolongado para evitar una hipertermia o golpe de calor.

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Sobre esa base, los científicos proyectaron la evolución de las temperaturas desde mediados del siglo pasado. Tal como publican en la pasada edición de la revista Nature Climate Change, el incremento de la temperatura en las últimas décadas en 0,6º habría reducido la capacidad laboral en un 10% en los meses de verano, los de mayor estrés térmico.  A diferencia de otros estudios climáticos, los investigadores de la NOAA se basaron en las mediciones de los llamados termómetros de bulbo húmedo, que dan una medida más ajustada de la temperatura real que siente el cuerpo humano al tener en cuenta también la humedad del aire.

Las profesiones más afectadas son, como era de esperar, las que se desempeñan al aire libre, desde albañiles hasta agricultores. Por zonas, donde la actividad laboral se ha reducido más ha sido en las regiones ecuatoriales del planeta, sur de Asia, África subsahariana y América central.

Pero lo peor estaría por llegar. Las estimaciones más optimistas hablan de un aumento de la temperatura de entre 1º a 2º en lo que queda de siglo. "Proyectamos que la pérdida de capacidad laboral relacionada con el estrés térmico se doblará en 2050 con el calentamiento", decía el coautor del estudio, John Dunne a Reuters. De seguir la tendencia actual, entonces será tan difícil trabajar en el sur de Estados Unidos como lo es hoy en India o en los países del golfo Pérsico.

En el peor de los escenarios, habrá amplias zonas del planeta donde será imposible trabajar en las horas centrales del día durante muchos meses si se quiere evitar sofocos, palpitaciones, deshidratación o un golpe de calor. En 2100, la capacidad para trabajar habrá bajado hasta el 63%. Y, según los investigadores, un aumento de 6º para el año 2200, como dibujan las previsiones más pesimistas, bajará aquella cifra de rendimiento hasta el 39% de la actual en los meses más cálidos en todas las zonas intertropicales.

Entonces, trabajar en casi toda España en verano será como hacerlo hoy en Bahrein. Incluso, la mayor parte del hemisferio sur verá como su margen para trabajar en un ambiente térmico saludable se reducirá en un 88% durante todo el año. En 2003, una ola de calor acabó con la vida de 70.000 europeos. Aquello fue algo excepcional pero el cambio climático lo podría convertir en habitual. Lo único que podría evitar este futuro, según los investigadores, sería un reducción drástica de las emisiones de CO2 y cuanto antes.