La mitad de los españoles son adictos al móvil

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Impactante imagen de una campaña publicitaria desarrollada en China para concienciar de los peligros de la adicción al teléfono móvil. / Foto: Ogilvy Beijing

La dependencia que tenemos del teléfono móvil es cada día mayor. Así lo atestiguan varios informes que muestran cómo en sólo dos años el móvil ha pasado de ser un dispositivo que nos permitía estar más en contacto con los demás a convertirse en un objeto imprescindible para muchas personas, hasta el punto de que pueden llegar a pasarlo realmente mal si se les olvida en casa al iniciar la jornada.

Ese síndrome de ansiedad, que puede llegar a generar incluso malestar corporal o sensación de depresión, es denominado nomofobia. Según reconoce el Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad, afecta ya al 53% de los españoles, y el porcentaje va en aumento.

De hecho, en España hay más de 56 millones de teléfonos móviles, casi 16 millones más que personas. No todos los usuarios de telefonía móvil generan cuadros preocupantes en cuanto a su relación con el dispositivo, pero sí que es cierto que el 82% de los españoles asegura que “no se despega de su móvil” en todo el día. Así se establece en el Informe de la Sociedad de la Información en España realizado por Telefónica.

Estar enganchado al teléfono móvil durante un mínimo de tres horas al día puede considerarse adicción. En este tiempo se incluye la realización y la recepción de llamadas pero también las consultas constantes al dispositivo para comprobar si, por ejemplo, ha llegado un mensaje de WhatsApp o alguien ha contestado a la última actualización de nuestro estado en Facebook. De media, lo podemos llegar a hacer unas 20 veces al día, pero hay personas entre las que este número es mucho mayor.

Entre los jóvenes, la posibilidad de adicción se dispara. Hay quien asegura que prefiere prescindir incluso de tener relaciones sexuales el fin de semana pero no concibe pasar un sábado y un domingo, es decir, 48 horas, sin su teléfono. Así, según un estudio de Tuenti Móvil, lo primero que hace el 90% de los jóvenes cuando se levanta es consultar su dispositivo móvil.

Además, un porcentaje similar confiesa que la del móvil es la última luz que apaga por la noche y que suele pasar una media hora antes de dormir consultando el teléfono desde la cama o manteniendo conversaciones con sus amigos a través de sistemas de mensajería instantánea.

El estar continuamente enganchado al dispositivo móvil comienza a verse como un auténtico problema. Surgen clínicas especializadas en tratar la adicción e incluso en algunas ciudades se han instalado carteles para que los viandantes no crucen la calle mientras utilizan su teléfono móvil sin despegar la vista de la pantalla. El número de accidentes de tráfico provocados por distracciones causadas al utilizar el teléfono mientras se conduce se ha multiplicado por 10 en tan sólo dos años.

Esta situación alarmante que está comenzando a producirse en países como España ya la han vivido en otros lugares donde el uso del móvil está todavía más extendido, como pueden ser China y Japón, donde llevan años tratando de poner medidas al problema y donde, por ejemplo, ya es habitual el consumo de televisión en cualquier parte a través del dispositivo móvil.

Precisamente en China acaba de ponerse en marcha una impactante campaña publicitaria, desarrollada por la agencia internacional Ogilfvy en su sede de Beijing, que trata de concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de saber relativizar el uso del gadget.

¿Qué eliges? ¿El móvil, o tu familia?” Con tan directo mensaje la campaña está acompañada de varias fotografías que demuestran cómo estar obsesionado con el teléfono móvil provoca incomunicación y dificulta el desarrollo familiar. “¿Sabes cuánto tiempo de atención le estás quitando a tus hijos por estar con el móvil o la tablet?”, pregunta la voz en off de la campaña mientras que un gigantesco teléfono bloquea la vida familiar.

Se trata de una imagen muy gráfica de lo que sucede en la vida cotidiana y que bien puede aplicarse a otras relaciones, como las de amistad, o incluso las laborales. Junto a esta campaña también merece la pena ver el cortometraje que un estudiante chino de 20 años, Li Chenglin, ha realizado para mostrar las graves consecuencias de la adicción al móvil. Se ha convertido en un vídeo viral que atesora millones de visionados en YouTube.

Campaña realizada por estudiantes sobre la adicción al teléfono móvil. / NTDTV. (YouTube)

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