Google arremete contra la Comisión Europea: “Hay otra manera de hacer las cosas”

 El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ayer, durante el discurso anual sobre el estado de la Unión en el Parlamento Europeo. / Patrick Seeger (Efe)
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ayer, durante el discurso anual sobre el estado de la Unión en el Parlamento Europeo. / Patrick Seeger (Efe)

El enfrentamiento que mantiene Google desde hace meses con la Comisión Europea por la defensa de los Derechos de Autor en la era digital arrecia tras las declaraciones realizadas ayer por el presidente del organismo continental, Jean-Claude Juncker, durante el Debate sobre el Estado de la Unión.

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A lo largo de su intervención, Juncker mostró su intención de obligar a las páginas agregadoras de contenidos, como Google, a pagar un canon a los medios de comunicación para compensarles por utilizar los enlaces a sus informaciones en Internet y, además, por incluir un extracto de la información. El directivo señala que ese párrafo de entrada que muestran los buscadores para llamar la atención del usuario puede provocar un descenso del tráfico hacia las páginas web que albergan el contenido original, ya que algunos usuarios no pulsarán en el enlace al haber saciado su necesidad informativa consumiendo esas breves líneas

Ante esta situación, que según Juncker sirve para que los agregadores se beneficien económicamente de los contenidos elaborados por otros, el presidente de la Comisión ha solicitado una “remuneración justa” para el trabajo de periodistas, informadores, editores, ya trabajen por cuenta ajena o por cuenta propia, sin el respaldo de una gran empresa de medios que vele por sus derechos como creadores.

La aplicación de la medida requiere una reforma legal profunda que tendría que ser aprobada por el Parlamento Europeo. Sin embargo, ésta llegaría como punto final a un largo proceso legislativo, por lo que hasta que se materializasen las intenciones del presidente de la Comisión podrían pasar meses o, quizás, años.

Sin embargo, a pesar de que no pueda ser de aplicación inmediata, sólo la intención mostrada por Juncker ha provocado la rápida reacción de Google. Nunca antes la compañía había reaccionado de manera tan veloz y tan contundente por este tema como lo hizo ayer. “Creemos que hay otra manera de hacer las cosas. Innovación y acuerdos (no subvenciones obligatorias y restricciones gravosas) son la clave para un ecosistema exitoso, diverso y sostenible en el sector de los medios en Europa”, ha señalado la compañía en un comunicado oficial.

Para Google, preservar los principios del enlace, compartición y creatividad es “vital”, tanto para defender los derechos de los creadores como de los consumidores europeos. “Todavía no se ha alcanzado el equilibrio apropiado y Google está comprometido a formar parte de esta discusión”, apunta la compañía. En otras palabras, Google tiende la mano y ofrece sentarse a negociar, pero se opone radicalmente a tener que pagar por enlazar los contenidos elaborados por terceros, así como por publicar extractos de los mismos. “Pagar por mostrar fragmentos de información no es una opción viable para nadie”, establece la firma del buscador, que considera la medida una cierta forma de censura. “La propuesta sugiere que las obras que incluyen texto, vídeo, imágenes y muchas otras, deben ser filtradas por los servicios online. Esto conlleva convertir a Internet en un lugar donde todo debe estar revisado por abogados antes de que llegue a la audiencia”, apunta el comunicado oficial de Google.

En este sentido la compañía se defiende alegando que ya existen herramientas como Content ID, con las que YouTube (de su propiedad) bloquea o permite obtener ingresos económicos a los propietarios de derechos por el contenido reclamado. Google ha recalcado que en Alemania y España –uno de los únicos países del mundo donde permanece cerrado el servicio de Google News- ya se realizaron propuestas legislativas similares que finalmente no llegaron a materializarse porque “representan un paso atrás para los derechos de autor en Europa”.

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