Ricardo Galli: «Me sorprende que fuera tan fácil ‘borrarme del mapa’ de Twitter por una falsa denuncia»

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[caption id="attachment_965" align="alignright" width="304" caption="Ricardo Galli. / C. P."][/caption]Hace unos días, a Ricardo Galli, profesor y creador de Menéame, Twitter le bloqueó su cuenta en esta plataforma. El motivo, según él mismo explicaba poco después de producirse esta medida, era un tuit de hacía más de un año en el que se hacían públicos unos datos relacionados con un profesional. La decisión de la plataforma de microblogging se había ejecutado, a su juicio, de forma "apresurada" a partir de la denuncia realizada por la persona que se citaba en aquel tuit y sin conocimiento de todos los datos y de la legislación española. En esta entrevista, Galli hace una valoración de los hechos y de cómo ha afrontado Twitter un caso como el suyo.– Después de este desagradable episodio, ¿cuál es tu valoración del tratamiento que hace Twitter de los comentarios de sus miembros?– Mi queja es que tomaron una decisión apresurada sobre una denuncia falsa. Puedo entenderlos, yo también estoy en su situación cada día con Menéame, y no tenemos los problemas de idiomas (¿cómo van a saber que el "número de colegiado" de un abogado es público y se trata de lo que ellos conocen como "bar association"?) ni el volumen de denuncias que debe recibir.  El balance entre proteger la libertad de expresión y respetar la privacidad es complicado y delicado.A muchos nos gusta tener el 100% de ambas, pero son contradictorias, hay que encontrar ese balance. El mayor fallo que veo en Twitter es que parecen tener una "disfunción cognitiva" de no reconocer que pueden cometer errores importantes, que no reconocen los matices de otros idiomas y culturas, y que las denuncias por violación de privacidad se han convertido en una herramienta sencilla para practicar la censura contra tuits inconvenientes, como fue mi caso. Está claro que se puede convertir en un problema muy serio. Al ser un servicio global y tan importante, creo que deberían poner a personas con más conocimiento de culturas e idiomas, al menos los más importantes (el castellano está entre ellos). Yo no tuve problemas en responder y explicarles en inglés lo que había pasado, además tenía enlaces y copias para demostrar que los que les contaba era verdad, pero no todos pueden hacerlo. ¿Cuánta gente quedó sin cuenta por no poder responder adecuadamente en inglés y no guardar pruebas para "demostrar su inocencia"?– ¿Qué razón crees que lleva a Twitter a tomar una decisión como bloquear una cuenta a un usuario?-Creo que en mi caso fue un simple exceso de celo por proteger la privacidad, acompañado de un desconocimiento completo de lo que decía el tuit denunciado.– Cuándo se adoptó esa medida ¿qué acciones emprendiste y cuál fue la respuesta del equipo de Twitter?– Justo estaba conectado cuando me la suspendieron. Fui al formulario enlazado para reclamar la restitución. Casi inmediatamente recibí un correo automático diciéndome las reglas que podría haber violado (abuse, impersonation, copyright or trademark infringement). Respondí que no recordaba haber violado ninguna de esas reglas.Veinticuatro horas después recibí un email de una persona indicándome que se me había sido suspendido porque me habían denunciado por violación de privacidad en este tuithttps://twitter.com/gallir/status/89313134313091072 Estaba en el gimnasio cuando lo recibí, en cuanto volví a casa les respondí explicando que en ese tuit no había información personal, que todo era público, y que la relación de esa persona con esa empresa hasta salió en la prensa. En menos de cinco minutos me respondieron que la cuenta estaba rehabilitada. Eso fue todo.Pero en esas 24 horas pasaron bastantes cosas. Un amigo, Sebastián Delmont avisó a amigos de él que trabajan en Twitter, Juan Luis Hortelano escribió al CEO de Twitter y éste le contesto que lo miraría. El presidente del Consejo de Twitter es también muy amigo de Martín Varsavsky, que apenas se enteró se ofreció a hablar con él, aunque le pedí que no lo hiciera, quería ver cómo respondían, pero no sé si lo hizo o no. En Twitter también se organizaron con el hashtag #freegalli, que me dijeron que estuvo como TT (trendign topic) unos dos minutos. No sé si llegó a influir en la relativa rapidez con que respondieron, y si es así, fui afortunado, si hubiese sido un "anónimo" sin "enchufes" la probabilidad de perder la cuenta hubiese sido mayor.– ¿Consideras que ha habido una acción desproporcionada por parte de la compañía?– Dado que me suspendieron por algo que no hice, sin duda. Pero también hay que decirlo bien claro: el responsable de esto, o al menos el principal, es el que me denunció, con el único objetivo de censurarme por este medio, ya que legalmente no tenía opción. Y es más grave si lo ha hecho el abogado citado (o algún relacionado), porque sabía perfectamente que no había ninguna violación de privacidad, simplemente que querían eliminar datos inconvenientes.– ¿Este tipo de comportamiento muestra de alguna manera que en Twitter existe una cierta censura en algunos casos?– Como decía antes, Twitter no me censuró. Para censurar hay que tener la voluntad de eliminar un contenido. Twitter ni se enteró. El que censuró fue el que denunció a sabiendas de que mentía. Lo que hizo Twitter fue tomar una decisión apresurada, y no es la primera vez. Deberían corregir ese problema, aunque, insisto, también entiendo la complejidad y recursos que se necesitan. – ¿Vas a tomar alguna medida más? – No, ninguna. Si debería hacer algo es contra el que denunció, pero tampoco creo que haya mucho que ganar, ni tengo ganas de perder tiempo cuando no tengo nada que ganar.– ¿Se puede afirmar sin problema que en Twitter impera la libertad de expresión a la hora de publicar contenidos o comentarios?– Pregunta complicada. No puedo hablar por todos, ignoro lo que está pasando en países donde sí hay conflictos graves y con gobiernos dictatoriales o totalitarios. En mi caso personal, opino sin ningún tipo de problemas, solo me limito a respetar las leyes españolas y a tener evidencias de si lo que escribo afecta a otras personas. Lo que me sorprende es que fuera tan fácil "borrarme del mapa" por una falsa denuncia. Afortunadamente pude recuperar todo, pero conozco gente que no. Ese es el problema que debe resolver Twitter, si realmente quiere ser un servicio público, como aseguran en sus discursos.