BÁRBARA YUSTE | Publicado: - Actualizado: 7/1/2017 13:33

Cubierta del libro.

Yolanda Quintana y Mario Tascón presentarán hoy martes su libro “Ciberactivismo. Las nuevas revoluciones de las multitudes conectadas” en el espacio cultural “CentroCentro” de Madrid. La obra, como explica Quintana a cuartopoder.es recoge los fenómenos que han demostrado cómo los individuos pueden enfrentarse al sistema establecido gracias al uso de las tecnologías. La Primavera Árabe, WikiLeaks, Anonymous o el 15-Mforman parte de un exhaustivo análisis, pero también otros acontecimiento de menor envergadura, aunque con similares características: cultura colaborativa, libre flujo de información o ausencia de jerarquías, entre otras.

¿Por qué un libro sobre ciberactivismo? ¿Cómo surgió la idea?

– Empezamos a trabajar en él a principios de enero de 2011, es decir, antes de que explotasen acontecimientos como la Primavera Árabe, el 15-M o el movimiento “Occupy”. En un primer momento iba a ser un libro de entrevistas sobre la historia española de la Red y los cambios que se estaban produciendo en el periodismo, la economía o la política. Al tener ya en marcha una investigación sobre el impacto de Internet en los movimientos sociales, la fusión de ambas ideas fue algo natural. Con las revoluciones en cadena en los países árabes anticipamos lo que ha sido una de nuestras principales hipótesis: que estos acontecimientos no eran fenómenos aislados, sino que irían contagiándose y que el cambio fundamental era el del rol de activista. Ya no se trataba de organizaciones sociales más o menos reivindicativas que usaban las tecnologías para movilizarse, sino que cualquier ciudadano había pasado a ser, potencialmente, un activista.

¿Qué define a las multitudes conectadas de las que habláis en el libro?

– Un acceso sin precedentes a herramientas y tecnologías sencillas, móviles y omnipresentes que permiten a los individuos organizarse, actuar y protestar contra los gobiernos, los políticos o las grandes empresas. Cualquiera puede ser un cabecilla o puede apoyar con facilidad un movimiento, la difusión de una idea que comparta o con la que no esté de acuerdo.

¿Cuáles son las principales revoluciones que se recogen en esta obra? ¿Qué tienen en común todas ellas?

– Recogemos prácticamente todos los fenómenos o acontecimientos que, en las últimas décadas, han puesto de manifiesto que un individuo puede enfrentarse al sistema, aliándose con otros por medio de las TIC. Desde pequeñas gotas (como cuando en 1990 se logró parar la comercialización por Lotus y Equifax de una base de datos con información personal sensible) a otras de mayor alcance como la Primavera Árabe, Wikileaks, Anonymous o el 15-M. Todos estos casos han contribuido, como un goteo,  a desplazar y erosionar a las elites convencionales. Se trata de movimientos basados en redes multiconectadas y distribuidas (red “todos con todos”), que se producen por agregación, que son horizontales, inclusivos y que se sustentan en valores que son los de Internet: cultura colaborativa, libre flujo de información, ausencia de jerarquías… Por otra parte, combinan formas de acción convencionales (manifestaciones) con otras novedosas que, por un lado, tienen un fuerte componente simbólico y, por otro, resultan posibles gracias a las tecnologías: envío masivo de correos electrónicos, desfiguración de webs…Todo ello en un contexto de autonomía respecto a canales de movilización y visibilidad tradicionales como las organizaciones sociales o los medios de comunicación masivos.

Las redes sociales son herramientas de empoderamiento para los ciudadanos, ¿qué significa esto en un mundo globalizado?

– Lo que hasta hace pocos años era privilegio de los pocos expertos que manejaban Internet, se está democratizando con las nuevas herramientas y la simplificación de la capacidad de emitir mensajes y relacionarse rápidamente con otras personas sin importar el lugar del mundo en el que éstas se encuentran.

¿Qué ha cambiado desde el “Pásalo” o mensajes de textos como en el 11-M a las movilizaciones de hoy en los medios sociales?

– En el “Pásalo” ya estaban los elementos esenciales de las “nuevas revoluciones”. Desde entonces se ha producido una evolución cuantitativa, puesto que la telefonía móvil, por ejemplo, tiene una penetración casi universal, y cualitativa al disponer de herramientas cada vez más sencillas, como las redes sociales, y con mayores funcionalidades, como los teléfonos inteligentes, que facilitan la organización y la visibilidad de la protesta.

¿Se puede recurrir siempre a estas plataformas para lograr cambios en gobiernos o instituciones?

– Por muy poderosas y útiles que sean, en muchas ocasiones, las tecnologías no han actuado, ni actuarán en el futuro, de manera aislada. La dinámica que siguen muchos de estos movimientos es “de las redes a las calles”, por no hablar del cambio de valores y jerarquías y el desplazamiento del “establishment” tradicional, que ya es irreversible.

Algunas de las conclusiones más importantes del libro…

– Internet ha modificado las reglas del juego, no solo de la información y la comunicación, sino de la forma de organizarse y enfrentarse a los poderes. Aunque ya no hay vuelta atrás, en este choque entre un sistema moribundo y un sistema neonato conviviendo que no sincronizan, se van a producir tensiones crecientes. Algunas de estas batallas serán cruciales, como las que afectan a la libertad y a la neutralidad de la propia Red, cada vez más amenazada.

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  • Niña Chole

    Critical Art Ensemble escribieron en 1994 “Desobediencia Civil Electrónica”(hace casi 20 años); en 2001 la ciudad de Manila usó la comunicación móvil para reunir a 1 millón de personas a la puerta del parlamento y consiguieron tres días después derrocar al Gobierno como recoge Rheingold en “Smartmobs” (hace 10 años).; luego el tema, muy novedoso no parece. Además, cualquier investigación prudente repensaría el determinismo tecnológico como motor de cambio en sí mismo. Y luego, ¿cómo es eso de que han desplazado a la élites convencionales? Occupy Wall Street fue un ejemplo de fracaso online y un éxtio offline (porque el movimiento se hizo popular, masivo y eficaz cuando los medios convencionales retransmitieron el abuso policial en el puente de Brooklyn y no a partir de la convocatoria de Adbuster). Y la “Primavera Árabe”, “15-M” y las anteriores “Revoluciones de colores” en los países del Este han tenido apoyo económico, mediático y estratégico, por parte de la fundación Rockefeller y otras afines al partido republicano estadounidense. Antes de publicar hay que saber investigar, investigar es interrogarse sobre la nueva hegemonía cultural que se está creando; antes de pensar en la democracia 2.0 hay que revisar la relación entre anarcocapitalismo y criptoanarquismo y entender que EL CIBERACTIVISMO DEBE SER COMPRENDIDO EN LA MEDIDA QUE PERSONAJES ANÓNIMOS DE SILICON VALLEY POSEEN LAS MAYORES FORTUNAS EN PARAÍSOS FISCALES. A mí me daría vergüenza…

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