Los usuarios de redes sociales también se ‘autocensuran’ en temas políticos, según un estudio

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Gráfico recogido en el estudio del Pew Research.

Un reciente estudio publicado por el Pew Research Internet Project constata que los usuarios de redes sociales se muestran poco dispuestos a opinar sobre temas políticos de relevancia en estas plataformas, lo que demuestra que la 'autocensura' que las personas se suelen imponer para no hablar de este tipo de asuntos en público o delante de familiares y amigos también se traslada a las redes sociales. De este modo, la teoría denominada Espiral del silencio de Elisabeth Noelle-Neumann, según la cual los individuos adaptan su conducta a las actitudes predominantes sobre lo que es aceptable y lo que no, se aplica igualmente a estos canales.

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La investigación, que consistió en una encuesta realizada a 1.801 adultos, se centró en el polémico caso de las revelaciones de Edward Snowden y pretendía analizar la percepción que tenía la gente en torno a la seguridad nacional. Entre los hallazgos del estudio, destaca que la gente estaba menos dispuestas a discutir sobre este asunto en las redes sociales que en persona. Y así lo confirman los resultados: el 86% de los americanos aceptaban mantener una conversación físicamente sobre el programa de Seguridad Nacional mientras que solo el 42% de los usuarios de Twitter y Facebook estaban dispuestos a escribir sobre ello en estos espacios.

En contra de lo que se ha pensado en muchas ocasiones, los medios sociales no parecen erigirse en un lugar de discusión alternativo para aquellas personas que se niegan a opinar sobre política en público. Del 14% de los estadounidenses que no quería pronunciarse en persona sobre el caso de Snowden, sólo el 0,3% se mostró receptivo a escribir sobre este asunto en las redes sociales.

También es interesante resaltar que, según esta investigación, la gente se suele mostrar más dispuesta a compartir sus puntos de vista sobre temas políticos cuando tiene la creencia de que sus seguidores, la comunidad a la que se dirige, va a estar de acuerdo con ellos. Así se puede observar en el gráfico que acompaña este texto. Los resultados de la encuesta fueron claros en este sentido: los usuarios de Facebook eran dos veces más propensos a unirse a una conversación en esta plataforma sobre el caso que nos ocupa si pensaban que su comunidad de amigos estaba de acuerdo con sus planteamiento. Es evidente, por tanto, que la presión que ejercen los seguidores en estos espacios es la clave para que un usuario opine abiertamente o no de un tema de relevancia política.