MANUEL MORENO | Publicado:

Wikipedia utilizará tecnología Blockchain para evitar la edición deliberada de sus entradas y que se modifiquen las informaciones. / Foto: Pixabay

Es posible que ya haya oído hablar de Blockchain, pero quizá no sepa bien a qué se refiere esta nueva tecnología. Sin embargo, conviene que se acostumbre a ella cuanto antes porque va a revolucionar la manera en la que navegamos por Internet.

Se trata de un sistema desarrollado por Satoshi Nakamoto, padre también de Bitcoin, la principal moneda virtual, que sirve para hacer inviable el fraude por Internet.

Resumiendo mucho, podemos decir que Blockchain -que en castellano significa “cadena de bloques”- es una forma de organizar la información en la red que supone que ésta se encuentra en miles de ordenadores en todo el mundo. Así, si alguien modifica un valor en algún ordenador, no pasaría nada puesto que el cambio debería hacerse a la vez en todos los equipos.

En realidad es una tecnología mucho más compleja, pero en base ese es su funcionamiento: se crea una especie de libro de registro que se ubica en muchos nodos (los distintos ordenadores) y la información no puede alterarse jamás a no ser que se quiera expresamente.

Esto hace que sea una tecnología muy segura a la hora de realizar transacciones bancarias y garantizar la inviolabilidad en la red. Aunque ya ha comenzado a aplicarse en muchos sistemas transaccionales en Internet –moneda virtual, compañías energéticas, bancos, etc- será el año que viene cuando veamos un auténtico boom a la hora de aplicar la tecnología blockchain en la vida diaria. Por eso conviene tener el término muy en cuenta y saber qué significa.

Una de las ventajas de Blockchain más simples y más inmediatas que vamos a experimentar todos los usuarios va a ser su aplicación a la Wikipedia. La mayor enciclopedia del mundo, solventados los problemas económicos que hicieron temer con su desaparición gracias a la colaboración de muchos internautas, va a “pasarse” próximamente a Blockhain para garantizar que nadie puede modificar sus contenidos y ofrecer informaciones inexactas.

El hecho de que prácticamente cualquiera pueda modificar las entradas de Wikipedia –cuenta con más de 30.000 editores voluntarios en todo el mundo que son los que se encargan de dotar de contenido a la enciclopedia virtual- provoca que cada vez que ocurre un suceso controvertido o polémico haya quien trate de cambiar la realidad en la mayor enciclopedia virtual. Casos hay muchos, algunos de gran popularidad, y entre los más recientes se puede citar el del artículo que explicaba que Cataluña era una nación independiente que había logrado separarse de España el pasado 1 de octubre, publicado el mismo día de la celebración del referéndum.

Generalmente son los propios internautas los que alertan de este tipo de modificaciones y Wikipedia revierte los cambios a las pocas horas. Sin embargo, la satisfacción de cambiar un contenido –y por tanto, la historia, aunque sea mínimamente y sólo en la enciclopedia virtual- lleva a muchos usuarios a reescribir su propia versión de una entrada.

Sin embargo, la aplicación de BlockChain a la Wikipedia eliminará esta posibilidad por completo. La startup Everipedia va a ser la encargada de ayudar a la gran enciclopedia virtual a trasladar toda la información que contiene a la tecnología Blockchain.

Esto supondrá descentralizar el contenido y que no quede regulado únicamente por un “ente superior”, en este caso, la fundación Wikimedia, sino que todas las entradas de la enciclopedia de Internet pasarán a ser libros de registro almacenados en miles de ordenadores. Así, será un contenido blindado que no podrá ser modificado por una única persona a su libre albedrío.

Pero claro, esto plantea una duda: ¿Qué pasa cuando haya que editar una entrada porque se haya producido una novedad? Esto puede ocurrir, por ejemplo, para tener que incluir un nuevo récord del mundo o el resultado de un proceso electoral en un determinado país…

Para que las actualizaciones puedan seguir llevándolas a cabo los usuarios –ya que sería imposible de otra forma pues la fundación no cuenta con recursos- Everipedia ha ideado un sistema de tokens, unas fichas llamadas IQ, que el usuario puede conseguir según crea y sube contenido. Estas fichas pueden emplearse como “créditos” para cambiar contenido.

Si muchos usuarios utilizan sus tokens para modificar una determinada entrada con la misma información, Everipedia entenderá que se trata de un cambio legítimo y necesario y el artículo se actualizará. Además, los IQ empleados por los usuarios les serán devueltos para que puedan seguir utilizándolos en señal de agradecimiento por su buen hacer en favor de la neutralidad del conocimiento.

Everipedia, de momento, sólo trabaja con artículos en inglés, por lo que la versión en castellano de Wikipedia tendrá que esperar para su paso al Blockchain. La aplicación de la “cadena de bloques” a Wikipedia no es más que una de las miles de funcionalidades que se le puede dar a esta revolucionaria tecnología que algunos expertos consideran que cambiará nuestras vidas a corto plazo más que la propia creación de Internet.

Facebook lanza Messenger Kids, para niños de 6 a 12 años

Facebook ha sorprendido esta semana con un lanzamiento polémico: una app de mensajería instantánea gratuita que no es más que una versión de Facebook Messenger pero destinada a un público muy especial: los niños de 6 a 12 años.

Messenger Kids, que así se llama la app y que ya está en funcionamiento en Estados Unidos para teléfonos con sistema operativo iOS, permite a los chavales crearse una identidad online y mandarse mensajes con sus familiares y amigos a través del sistema de mensajería que, en muchas funcionalidades, recuerda a WhatsApp.

La peculiaridad de la aplicación reside en que son los propios padres los que tienen que crearle la cuenta al menor. La app queda vinculada así a su perfil de Facebook, desde el que pueden controlar en todo momento con quién hablan sus hijos e incluso el contenido de las conversaciones.

La polémica viene suscitada porque en muchos países los menores legalmente no pueden tener acceso a las plataformas sociales. Por ejemplo, en España la edad mínima legal establecida para crearse un perfil en una red social es de 14 años.

En este sentido, se ha acusado a Facebook de querer “enganchar” cuanto antes a nuevos usuarios. Si los pequeños se acostumbran a utilizar Messenger Kids, cuando tengan mayor edad pasarán más fácilmente a usar otros productos de la compañía: WhatsApp, Instagram o la propia red social.

La compañía se ha defendido argumentando que, aunque exista una limitación legal, la realidad es que la mayoría de los niños de entre 6 y 12 años tienen contacto directo con las aplicaciones sociales. En ese sentido, señala que es mejor que la presencia sea controlada por los padres –con aplicaciones como Messenger Kids- y no que los pequeños campen a sus anchas por la Red sin control alguno por parte de adultos responsables.

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