¿Es Signal realmente más segura que WhatsApp y otras apps de mensajería?

Signal no proporciona información del número de usuarios que tiene en el mundo, pero esta semana se ha situado en el 'top' de descargas en España en las principales plataformas.

Esta semana saltaba a la fama la aplicación de mensajería instantánea Signal por ser la utilizada por Carles Puigdemong y el ex conceller de ERC en la Generalitat de Catalunya Toni Común para comunicarse en el exilio. Esta app era la vía por la que intercambiaban mensajes como los que han trascendido esta semana al ser fotografiada la pantalla del móvil de Comín, lo que ha permitido conocer que Puigdemont calificaba el procés como “terminado”.

Este hecho ha provocado que la aplicación, hasta ahora relativamente desconocida, se haya aupado a los primeros puestos en los rankings de descargas de las principales tiendas de apps, tanto en Google Play como en Apple Store. ¿Por qué motivo debería utilizar un individuo Signal en lugar de WhatsApp, la aplicación de mensajería más usada en el mundo y que esta misma semana alcanzaba los 1.500 millones de usuarios mensuales? ¿En qué se diferencia de otras herramientas como Telegram o Line?

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La interfaz de usuario de Signal es muy sencilla de utilizar y la app permite el envío de todo tipo de archivos.

Se ha señalado a Signal durante estos días como la app de mensajería más segura que existe, aunque esto es parcialmente discutible. Así lo era en el año 2010, cuando la crearon Moxie Marlinspike, técnico informático, y Stuart Anderson, ingeniero en robótica, con la intención de que pudieran enviarse SMS sin que nadie tuviese acceso a su contenido.

Signal se llamaba por aquel entonces “Whisper Systems” y empleaba una tecnología de seguridad muy novedosa que sí que marcó un antes y un después en la forma de transmitir mensajes a través de dispositivos móviles. De nombre “TextSecure”, permitía la encriptación punto a punto, que implica una seguridad total.

El funcionamiento es aparentemente sencillo. Antes de transmitir el primer mensaje e iniciar una convesación, el teléfono móvil del emisor genera un token -una especie de contraseña- que se remite al dispositivo del destinatario. Posteriormente, se envía el contenido encriptado y únicamente puede descifrarse con la contraseña generada. Es decir, sólo el teléfono del receptor podrá conocer el contenido del mensaje.

De hecho, mediante este sistema, la comunicación queda completamente protegida y no se almacena ni siquiera en los servidores de la aplicación, por lo que ni siquiera los empleados de la compañía podrían tener acceso a lo que se transmite. Es tan fiable que en 2014 Edward Snowden reconoció que Signal era la app más segura que existía, gracias a su sistema TextSecure.

Así era en aquel entonces pero, aunque la recomendación de Snowden dio cierta popularidad a Signal, pocos fueron los que la descargaron. Se calcula que la aplicación ha sido instalada desde entonces unos cinco millones de veces, pero no se tiene confirmación oficial del número de usuarios que posee. Con toda seguridad, la cifra estará muy lejos de los 1.500 millones de WhatsApp o los más de 150 millones de Telegram.

En la actualidad, estas dos aplicaciones también utilizan la encriptación punto a punto tanto para los mensajes como para las llamadas y las videollamadas. WhatsApp fue la última en incorporarlo, pero los mensajes que se comparten a través de esta aplicación, incluso los que se envían a grupos, gozan ya del mismo nivel de seguridad que los que se envían a través de Signal.

Entonces, si utilizan el mismo protocolo de envío… ¿por qué se dice que Signal es la app más segura? Principalmente, por una serie de funcionalidades que incorpora y que, al menos todavía, hasta que el resto de aplicaciones las imiten, la hacen especial. Entre otras opciones, Signal permite enviar mensajes que desaparecen del teléfono del receptor una vez leídos, y también avisa al emisor del texto si la persona que lo recibe realiza una captura de pantalla para conservarlo. Además, a través de ella se puede enviar cualquier tipo de archivo y su interfaz es tremendamente intuitiva y fácil de utilizar.

Con Signal se puede proteger el acceso a la aplicación mediante contraseña o incluso establecer un salvapantallas para que nadie tenga acceso a la información recibida, pero además, otra característica la hace única: detrás de ella no hay ninguna compañía sino que su código es abierto y la aplicación se financia sin ánimo de lucro, únicamente con las aportaciones y donaciones que realizan los usuarios, lo que la mantiene fuera de cualquier sospecha comercial.