Denuncian la limpieza étnica de las ‘bolsas’ rebeldes aisladas en la zona de Gadafi

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Varias organizaciones  vinculadas a la defensa de los pueblos bereberes en el Magreb han denunciado una campaña de limpieza étnica llevada a cabo por las fuerzas de Gadafi en la parte más occidental de Libia, concretamente en las regiones de Zwara, montes Nefussa y en aquellas partes de la frontera con Argelia y Níger habitadas por los tuareg, un pueblo igualmente de origen bereber. Todas estas zonas se unieron a la rebelión contra el régimen de Muamar al Gadafi durante el mes de febrero pero después, cuando se produjo el contraataque gubernamental, quedaron aisladas de la Cirenaica, la parte oriental de Libia controlada por los rebeldes.Entre las organizaciones denunciantes, destaca el Congreso Mundial Amazigh (bereber), una asociación que, a su vez, es apoyada por partidos y grupos que actúan, sobre todo, en Marruecos y Argelia. Según sus informaciones, el régimen libio ha utilizado todos los medios a su alcance, incluido armamento pesado, contra la población civil en el Adrar Nefussa, donde se concentra principalmente esta etnia.[caption id="attachment_1323" align="alignright" width="300" caption="Las zonas azuladas señalan las regiones de población bereber y tuareg. / Manuel Martorell"][/caption]Los montes Nefussa se extienden desde la frontera tunecina hasta el sur de Trípoli. Aquí se ubican los mayores núcleos urbanos habitados por los bereberes, como Nalut, Jadu, Zintán y Yefren, desde las cuales se pensó al principio de las revueltas populares comenzar una marcha para “liberar” la capital. Todavía algunas de ellas, como ocurre con el caso de Zintán, resisten los asaltos del Ejército formando bolsas “rebeldes” en la zona controlada por Gadafi, mientras que en otros pueblos los habitantes habrían tenido que huir para escapar de las represalias.De acuerdo con la denuncia, “son cientos los muertos y heridos en esta zona”, donde la población “sin armas y sin protección alguna” sufre una política de limpieza étnica que ahora se ha intensificado con el conflicto bélico. “Desde hace varias semanas, escasean gravemente los medicamentos y los productos alimenticios de primera necesidad”, añaden estos grupos. Igualmente señalan que existe un número indeterminado de personas que habrían sido apresadas y estarían siendo utilizadas “como escudos humanos en sitios estratégicos para las fuerzas del dictador”. Una situación semejante podrían estar sufriendo la población bereber de la zona de Zwara, en la costa mediterránea, igualmente muy próxima a Túnez.[caption id="attachment_1324" align="alignright" width="224" caption="Vista parcial de la histórica Ghadamés, cruce de caravanas y principal ciudad tuareg de Libia. / M. M."][/caption]Las organizaciones denunciantes, además, aseguran que, por los mismos motivos y junto a las fronteras de Argelia y Níger, se está registrando el éxodo de los tuaregs que pueblan esta parte meridional de Libia, que se extiende desde la sureña Ghat hasta Ghadamés, un histórico cruce de caravanas. Estas personas estarían buscando refugio tanto en estos dos países como en el norte de Mali, provocando una “verdadera catástrofe humanitaria” en localidades como Agadez, In Guezam, Tamanraset y Yanet.Las organizaciones en defensa el pueblo amazigh explican que, tras su reunión en Meknes (Marruecos) el pasado 4 de abril, “siguen con inquietud la evolución de los acontecimientos en Libia” y solicitan “a la comunidad internacional y a las fuerzas de la OTAN que lleven a cabo una acción inmediata y enérgica para proteger a los pueblos de Libia cualquiera que sea el lugar donde estén amenazados por las fuerzas criminales del régimen de Gadafi”. “Llamamos a los amazighs de todos los países –termina el comuinicado-, a los ciudadanos y a los pueblos del mundo que se movilicen para detener el genocidio”.La presencia del factor bereber y tuareg en el conflicto libio saltó a los medios de comunicación cuando varios periódicos europeos informaron de que el Ejército estaba reforzando sus filas con mercenarios tuaregs contratados en Mali y Níger que, con el consentimiento de Argelia, habrían sido trasladados en camiones por este país. En este sentido, Akli Checa, uno de los principales representes de la comunidad bereber en Libia, aseguró que tanto los bereberes como los tuareg se habían sumado a la Revolución del 17 de febrero. Ahora estarían sufriendo la venganza del régimen sin que su situación apenas esté teniendo trascendencia en los medios de comunicación internacionales, generalmente centrados en lo ocurre en la zona rebelde de la Cirenaica.