Gabi Zimmer: "Si demostramos que la izquierda es capaz de gobernar, podremos cambiar la Unión Europea"

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Gabi Zimmer, presidenta del Grupo de la Izquierda Unitaria Europea. / Beatriz Ríos
Gabi Zimmer, presidenta del Grupo de la Izquierda Unitaria Europea. / Beatriz Ríos

BRUSELAS.– El pasado 20 de noviembre se hacía oficial una coalición histórica que supondrá el primer gobierno de izquierda en Alemania desde la caída del comunismo, concretamente en Turiniga, que reúne a Die Linke (La Izquierda), el Partido Social Demócrata Alemán (SPD) y Los Verdes tras unas elecciones en las que los democristianos de la CDU perdieron su hegemonía, a pesar de ganarlas, y en las que La Izquierda se convirtió en la segunda fuerza política. Bodo Ramelow, el dirigente de Die Linke que se acompañaba de un busto de Karl Marx durante la campaña electoral, fue elegido el pasado viernes ministro-presidente por el Parlamento regional. cuartopoder.es ha entrevistado a Gabi Zimmer, miembro de Die Linke y presidenta del Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica, sobre esta coalición sin precedentes y sobre el ascenso de la izqquieda europea.

La agenda de Gabi Zimmer es increíblemente apretada, de modo que la entrevista se retrasa al menos un cuarto de hora. Su asistente reconoce que le sorprende el interés que genera en la prensa extranjera, pero se congratula. Zimmer entra en su despacho, decorado con fotografías de la pobreza en las calles de Polonia. Se disculpa. Viene de una reunión y apenas se toma unos segundos para respirar hondo, sentarse y empezar a contestar preguntas.

Die Linke ha acordado una coalición histórica: por primera vez la izquierda radical toma una presidencia regional. Lo hace en coalición con los social-demócratas (SPD) y los verdes. ¿Cómo evalúa usted los resultados de esta elección y el acuerdo de coalición?

– Será difícil mantenerla pero si soy franca, no había alternativa. Todos sabemos lo peligrosa que es pero debido a la atmósfera política en Turingia, era la única manera. Decir que no estamos listos habría sido una catástrofe para nosotros y, por supuesto, también para la credibilidad de los partidos de la izquierda, y por eso decidimos hacerlo. Además, el resultado de la negociación ha sido bueno.

El acuerdo implica ciertas concesiones, ¿por qué es tan importante para Turingia esta coalición?

– No es un programa radical de izquierda, cierto. Es un buen programa social. Un programa más solidario con un gran acuerdo en cuanto a la situación de los inmigrantes en Turingia que es bueno y necesario. Ha sido una dura lucha durante los últimos años. Además, está el escándalo del Partido Nacionalsocialista Clandestino (en alemán, Nationalsozialistischer Untergrund) cuyos miembros han asesinado a 10 personas (esencialmente inmigrantes) en los últimos 10 años. Este grupo, activo en la clandestinidad, tiene su centro de operaciones en Turingia. Por eso hemos formado esta coalición. Tenemos que poner especial atención a la situación de los inmigrantes y luchar también contra estos grupos de extrema derecha. Espero que este gobierno sea capaz de demostrar que una coalición de socialdemócratas, verdes e izquierda, actuando juntos, puede producir una nueva cultura política.

¿Demuestra esto que la izquierda alemana está dispuesta a cooperar? ¿Podría plantearse una coalición como ésta a nivel nacional en el futuro?

– Lo veremos. Puede ser un modelo para otros gobiernos a nivel regional. Si es una posibilidad a nivel nacional, no lo sé. Es importante entender que nosotros como izquierda tenemos que trabajar en alternativas claras, pero también, y ese es el primer paso, no solo decir que queremos un nuevo sistema sino que además tenemos que mostrar cómo queremos lograrlo. Tenemos que hacer política en la calle, en los parlamentos, pero también en la administración. Debemos entender que la oposición, tanto como la participación en el gobierno, es una herramienta para el cambio y que la participación en el gobierno no puede ser el objetivo sino, de nuevo, una herramienta. Debemos usarla para equilibrar el poder. Si tenemos la oportunidad, debemos hacerlo, tenemos que intentarlo pero también convencer a la gente de que es mejor modelo que el conservador.

¿Quién es Bodo Ramelow, el hombre que presidirá el gobierno de Turingia?

– Es un político talentoso. Un hombre con una larga trayectoria en el servicio público. Tiene una excelente experiencia en negociación con organizaciones sociales, pero por otro lado él es capaz de mantenerse firme. Es un hombre que sabe hacer política. Es capaz de negociar, de entender y respetar otras posturas, lo cual es muy importante para poder colaborar con otros grupos, pero también es capaz de hacer respetar nuestros propios intereses. Además, es suficientemente joven pero no tanto como para repetir errores.

Gabi Zimmer, durante la entrevista. / B. R.
Gabi Zimmer, durante la entrevista. / B. R.

Die Linke no es el único partido de la izquierda en Europa que empieza a tomar fuerza. Especialmente interesante es el caso de Syriza, ¿qué opina de la posibilidad de una eventual victoria en las próximas elecciones del partido de Alexis Tsipras?

– Toda mi solidaridad está con Syriza, así como con otros grupos políticos que están desarrollando estrategias alternativas a la austeridad y que están luchando por los derechos de sus ciudadanos. Estos derechos han sido violados por las decisiones tomadas no solo por sus gobiernos sino también por las instituciones de la UE y el Banco Mundial y tenemos que devolverles la dignidad. Van a tener que enfrentarse a muchos retos y no será fácil. Por eso, ser solidarios con ellos implica apoyarles y buscar respuestas políticas a la situación de su país. Para mucha gente, esta es la última oportunidad de confiar en la política. Si ellos también fallan, no sé qué va a pasar… La contención de los grupos fascistas en Grecia también es muy importante. Veo instituciones europeas y estados miembros hablando en contra de estos nuevos gobiernos porque son gobiernos de izquierdas. Es peligroso cuestionar la elección de la ciudadanía. Si queremos que Grecia juegue un papel importante en el futuro de la Unión Europea, tenemos que aceptar sus elecciones. Buscar soluciones alternativas a la crisis de la deuda será también otro factor importante.

– En España, Podemos ha crecido extremadamente rápido alcanzando un gran apoyo de la ciudadanía en los últimos meses, ¿qué le ha parecido la entrada en escena de este nuevo partido?

– Es impresionante haber creado en… ¿menos de un año?, un partido político y aparecer en las elecciones al Parlamento Europeo. Fue sorprendente para nosotros que fueran capaces de reunir tanto apoyo en tan poco tiempo. Es positivo, sobre todo para aprender otra forma de mirar a la gente, de centrarse en ellos y tener en cuenta sus preocupaciones. La ciudadanía no quiere hablar de perspectivas para dentro de cincuenta años, necesita una respuesta a sus necesidades ahora. Han perdido su confianza en la política por la gestión de la crisis y, especialmente los jóvenes, esperan que Podemos concrete un cambio político en España. Parece que pueden tener buenos resultados en las elecciones del próximo año. Lo veremos. Es mucho tiempo y pueden cambiar muchas cosas. Pero están aportando ideas nuevas y eso es bueno, especialmente respecto a la utilización de las redes sociales y otras herramientas de comunicación. Debemos unirnos, partidos políticos más tradicionales con otras nuevas formas de hacer política. En los últimos años, hemos cooperado activamente con algunas organizaciones sociales y Podemos puede ayudarnos a mejorar esta relación.

Precisamente sobre esta unión entre fuerzas tradicionales y fuerzas nuevas, en España empieza a hablarse de la posibilidad de una coalición formada por Podemos e Izquierda Unida. Con el caso de Turingia en mente, ¿cuál es su opinión sobre esta posibilidad?

– Ambos deben aprender de la situación. Podemos, quiere trabajar a nivel nacional y, sin embargo, Izquierda Unida es más fuerte a nivel local. Creo que este puede ser un buen punto de partida para trabajar juntos e intercambiar experiencias. En cualquier caso, para mí sobre todo es importante que no estén luchando entre ellos sino cooperando y en el caso del grupo (GUE/NGL), coordinando iniciativas. Hay diferencias, claro, Podemos ha adoptado el discurso de “no somos de derechas, tampoco de izquierdas” mientras que Izquierda Unida se define como “izquierda radical.” Pero pueden actuar juntos incluso desde la diversidad.

Supongamos un escenario en el que la izquierda toma el poder en España, Grecia, Alemania… ¿Cómo sería una Europa de izquierdas?

– Una condición previa para que la izquierda consiga más influencia a nivel europeo y a nivel de la UE es aprender a cooperar de forma innovadora. Necesitamos una cooperación transnacional. Si podemos demostrar que la izquierda es capaz de gobernar y hacer progresar la sociedad, marcando la diferencia respecto a los antiguos gobiernos conservadores, de derechas… entonces podremos cambiar la Unión Europea. Tenemos que hacer entender que la austeridad no es la manera de salir de la crisis y desde luego no es la solución; que la UE debe luchar unida contra la exclusión social y la pobreza y que la Unión Europea debe ser una unión social, no solo la unión para las empresas, los bancos… Tenemos que trabajar unidos porque no seremos capaces de defender los derechos humanos y los derechos sociales trabajando solo a nivel nacional.

(*) Beatriz Ríos es periodista.

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