La República Islámica del ‘reformista’ Ruhani sienta a ‘la belleza’ en el banquillo

Varias de las modelos detenidas, entre ellas Molavi (segunda por la derecha). / Campaña Internacional
Varias de las modelos detenidas, entre ellas Molavi, segunda por la izquierda. / Campaña Internacional por los DDHH

La operación se llama “Spider 2” y ha sido desarrollada en los últimos meses por los Pasdaranes (los Guardias de la Revolución iraníes). El objetivo: acabar con las peluquerías, salones de belleza, centros de moda, estudios fotográficos y las redes sociales de internet –Facebook, Instagram, Whatsapp, Viber, Telegram...- que divulguen la belleza y la moda.

Según informó el pasado 15 de mayo Mustafá Alizadeh, portavoz del Centro de Investigación contra el Crimen, todos los investigados y detenidos, tanto hombres como mujeres, formaban una “Mafia de la Moda”, una amplia red vinculada a agencias extranjeras para, según sus palabras, pervertir a la juventud iraní, transmitiendo valores obscenos, inmorales y pro-occidentales contrarios a los que rigen en la República Islámica.

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La modelo Elham Arab, durante su "confesión" televisada.
La modelo Elham Arab, durante su "confesión" televisada.

En total, se han investigado unas 150 empresas o asociaciones culturales y cerca de 400 portales de internet, habiendo sido detenidas 29 personas, entre ellas conocidas y populares modelos iraníes, como Nilufar Behbudi, Melika Zamani, Dony Moghaddam, Dana Nik, Shabnam Molavi o Elnaz Golroj, además del modelo Hamid Fadaie. Entre los nombres, destaca el de Shabnam Molavi cuyas fotografías posando en el Bazar de Teherán fueron, hace tres años, las primeras de este tipo que publicaba la revista de moda norteamericana FSHN.

Algunas de las detenidas habrían sido trasladadas a la tristemente famosa prisión de Evin, donde cumplen condena cientos de presos políticos. Durante los registros, los Pasdaranes se han incautado de ordenadores, discos duros, discos portátiles y todo tipo de soportes para el almacenamiento de imágenes.

De acuerdo con las denuncia realizada por la Campaña Internacional por los Derechos Humanos en Irán, los interrogatorios de las detenidas han durado de 3 a 8 horas diarias, en algunos casos hasta con diez sesiones por jornada, tratando a las detenidas de “depravadas” y “putas”.

También informa esta importante organización dedicada a la vigilancia de los derechos humanos en la República Islámica que la igualmente popular modelo Elham Arab fue forzada a realizar unas declaraciones ante una televisión oficial reconociendo que pertenecía “a la mafia de la moda” y que realizaba las sesiones fotográficas para enriquecimiento personal consciente de que así estaba atentando contra los valores tradicionales de la familia iraní.

Los nuevos "policías secretas" en la parada oficial, según la fotografía difundida por la propia Justicia iraní.
Los nuevos "policías secretas" en la parada oficial, según la fotografía difundida por la propia Justicia iraní. /mizanonline.ir

La operación contra los salones de belleza y las modelos iraníes coincide con la creación de un cuerpo policial con 7.000 agentes secretos que se dedicará a vigilar en las calles qué mujeres iraníes no llevan colocado el hijab (el pañuelo islámico que debe cubrir totalmente la cabeza) de forma correcta.

Los nuevos policías refuerzan otras unidades existentes desde hace años con el mismo objetivo y han sido reclutados debido al generalizado incumplimiento en las ciudades iraníes de las rígidas normas de la República Islámica sobre la vestimenta o el embellecimiento del cuerpo.

El control de las mujeres se concentrará sobre todo en los grandes centros comerciales, pero también en las vías públicas e incluso sobre las conductoras de vehículos, ya que la mujer iraní suele aprovechar la privacidad que supone estar dentro de un coche para desprenderse del pañuelo. En este caso, según informó el Centro de Investigación contra el Crimen, los agentes no están autorizados para detener los vehículos pero podrán anotar las matrículas para presentar la correspondiente denuncia.

La mujer iraní ha convertido la forma de vestir y el uso de los cosméticos en una verdadera batalla contra los fundamentos del régimen islamista desde los primeros momentos de la Revolución Iraní en 1979, sustituyendo el normativo chador negro, gris oscuro o marrón (cobertura completa del cuerpo) por pañuelos multicolores que progresivamente han ido dejando a la vista una mayor cantidad de pelo y prendas cada vez más cortas con pantalones ajustados, sin que los distintos gobiernos hayan conseguido acabar con esta corriente. Incluso hace dos años surgió una campaña, con decenas de miles de seguidoras, pidiendo a la mujer que se fotografiara sin hijab y que colgara las imágenes en internet.

El anuncio de esta nueva unidad policial fue realizado el pasado mes de abril por la web oficial del Poder Judicial iraní –Mizan Online- divulgando precisamente las fotografías, a cara descubierta, de cientos de agentes en un acto oficial, un hecho que provocó irónicos comentarios en las redes sociales ya que, como comentaba un joven, Irán es el único país del mundo en el que se muestran públicamente las fotografías de sus “policías secretas”.

Narges Mohammadi.
Narges Mohammadi. / Campaña Internacional

Esta ofensiva contra los valores de la República Islámica coincide con la reciente condena a 16 años de prisión de Narges Mohammadi, conocida luchadora contra la pena de muerte y en la defensa de los derechos de la mujer. Según denunciaba la Campaña Internacional el pasado 18 de mayo, Mohammadi ha sido condenada por el Tribunal Revolucionario número 15 a diez años de cárcel por pertenecer a la organización ilegal denominada “Paso a paso, acabemos con la Pena de Muerte”, a cinco años por “actividades contra la seguridad nacional” y a un año por “propaganda contra el Estado”.

Para la citada organización humanitaria, el verdadero responsable de la investigación, procesamiento y finalmente condena de Mohammadi es el Ministerio de Inteligencia, dependiente del Gobierno “reformista” de Hasán Ruhani, por lo que exige al actual presidente iraní que haga las gestiones necesarias para la puesta en libertad de Mohammadi e impida que los organismos bajo su jurisdicción tomen iniciativas contra los derechos humanos y las libertades de los iraníes.

Hasán Ruhani llegó a la Presidencia de Irán en agosto de 2013 tras una campaña electoral en la que prometió apertura política, respeto de los derechos humanos y puesta en libertad de los presos políticos. El pasado mes de enero tanto la Unión Europea como Estados Unidos se “reconciliaron” con Irán tras la firma de un acuerdo nuclear que fue seguido por el levantamiento de las sanciones económicas y la primera visita oficial del mandatario iraní a varias capitales europeas.