10 claves para entender el ‘Brexit’

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Pegatinas en defensa del ‘Brexit’ y el ‘Bremain’ en un bar en Reino Unido, que decidirá esta semana su futuro europeo. / Efe

BRUSELAS.– El próximo 23 de junio se celebra en Reino Unido uno de los referéndums más importantes, sino el más, de la historia de la Unión Europea. Los británicos decidirán si permanecen como Estado miembro de la UE o se convierten en el primer país en abandonar la institución. En cuartopoder.es analizamos las principales claves para entender el debate sobre el  Brexit.

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1. ¿Qué es el Brexit?

El debate sobre la pertenencia de Reino Unido a la Unión Europea no es nuevo. De hecho, ha sido casi una constante desde su adhesión en 1973. Aunque ésta se votó ya entonces en referéndum, cuarenta años después, en 2013, David Cameron prometió llevar de nuevo a los ciudadanos a las urnas para que decidieran su futuro dentro o fuera de la UE. El 20 de febrero de 2016, el primer ministro llamó finalmente a los británicos a votar y lo harán el 23 de junio.

El término Brexit (Britain’s + exit) hace referencia a una posible salida de Reino Unido de la UE. En oposición, se ha popularizado el Bremain (Britain’s + remain) que designa la permanencia en la Unión.

2. ¿Por qué ahora?

Reino Unido siempre ha mostrado sus reticencias respecto a la construcción europea, sobre todo en lo que a la armonización legislativa y política se refiere. Aunque podrían valorarse muchos otros factores, la crisis de 2008, su impacto en la UE y la imagen de la misma como una fuente de problemas más que de soluciones y riqueza ha sido determinante.

Además del aspecto económico y financiero, está el control de fronteras. El aumento de la inmigración del sur de Europa hacia Reino Unido ha sido interpretado como una amenaza al sistema laboral y social británico. En los últimos meses, las dificultades de la Unión para gestionar la crisis de los refugiados han sido instrumentalizadas, especialmente por los partidos nacionalistas xenófobos, para criminalizar a los demandantes de asilo y convertir el in or out (dentro o fuera) en una cuestión de seguridad.

3. ¿Quién es quién en el debate sobre el Brexit?

Probablemente el mayor defensor de la salida de Reino Unido de la UE es Nigel Farage. Este eurodiputado conocido por su discurso populista anti-europeo es el líder del UKIP (United Kingdom Independence Party), un partido xenófobo y euroescéptico, que ha centrado toda su campaña en la criminalización de migrantes y refugiados. Además de Farage, parte de los miembros del Partido Conservador de Cameron apuestan por el Brexit. Es precisamente la crítica al funcionamiento de la UE por considerarla poco representativa de los interesas británicos, la imposición de legislación europea sobre la nacional, regional y local y el coste económico de la pertenencia lo que critica el sector pro-Brexit.

El Partido Laborista –con Jeremy Corbyn a la cabeza a pesar de sus críticas a la UE–, el Partido Nacionalista Escocés, los Liberales Demócratas o los Verdes están a favor de la permanencia de Reino Unido en la Unión. También el primer ministro, David Cameron, está haciendo campaña en favor del Bremain. Para los partidarios de permanecer en la UE, las ventajas del mercado único europeo para la economía y el comercio británicos, así como la importancia de la Unión como actor político, son claves. Además, entienden que el Brexit no implica necesariamente menos inmigración, pero sí supondrá mayor dificultad en la libre circulación de personas y capitales.

4. Pero, si Cameron no apoya el Brexit, ¿por qué convocó el referéndum?

Cameron apostaba por una reforma de la UE y, en particular, de las condiciones de pertenencia de Reino Unido a la misma. El referéndum se convirtió en último término en una forma de presión: o negociamos o hago campaña por el no. Y el Consejo Europeo cedió. De esa forma, el primer ministro cumplía con su promesa electoral, pero lo hacía trayendo bajo el brazo nuevas condiciones para Reino Unido que considera ventajosas y que, de hecho, lo son. Aunque está por ver si suficientes.

La UE accedió a renegociar y en caso de que Reino Unido vote Bremain, su relación con la Unión cambiará radicalmente. Entre otras cosas, los británicos podrán vetar regulación financiera que, entiendan, perjudique a países fuera de la Eurozona, abstenerse en decisiones políticas y limitar los derechos sociales de trabajadores europeos en su territorio. El acuerdo se cerró en la cumbre del 18 y 19 de febrero. Cameron convocó el 20 el referéndum.

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Nigel Farage, líder del UKIP, posa frente a un cartel en defensa del ‘Brexit’ duramente criticado por su carácter racista. / Facundo Arrizabalaga (Efe)

5. ¿Qué pasa después del 23 de junio?

El referéndum sobre la pertenencia a la UE es consultivo, no vinculante. Es decir, la última decisión sobre la permanencia o no de Reino Unido en la Unión Europea sería política. Y el próximo 28 de junio hay cumbre en Bruselas.

En caso de que el gobierno de David Cameron aceptara un resultado pro-Brexit, el Tratado de Lisboa establece un plazo de dos años para negociar su salida. El Gobierno británico quiere conseguir en paralelo un acuerdo de comercio que le permita continuar formando parte del mercado único europeo. Sin embargo, una negociación de tal calibre seguramente llevaría bastante más tiempo y en cualquier caso, para entrar en el Mercado Europeo, Reino Unido deberá adaptar su legislación para cumplir las exigencias requeridas. Además, evidentemente, las condiciones de entrada al país para los ciudadanos europeos cambiarían, e igual para los ciudadanos británicos en la UE.

6. ¿Qué consecuencias económicas traería un posible Brexit?

Aunque el debate sobre el Brexit es principalmente político, el aspecto económico tiene un importante espacio en el mismo y lo cierto es que en general, parece una mala idea. El Tesoro Británico fue claro: «La economía británica caerá en recesión si Reino Unido deja la UE». El informe fue tachado de «propaganda» por no pocos críticos, por representar el peor escenario posible. Sin embargo, el informe en realidad se encuentra en línea con la posición de otros organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que coinciden en que el Brexit tendrá un impacto negativo a corto, medio y largo plazo sobre la economía británica.

La ventajosa posición de Reino Unido –forma parte del mercado único pero no de la Eurozona y por tanto es responsable de su propia política monetaria– le ha permitido reducir el impacto de una crisis que ha lastrado la economía europea. Una salida británica de la Unión le cerraría las puertas de un mercado al que las empresas británicas exportan el 51% de sus bienes y también a gran parte de la inversión extranjera.

7. ¿Y políticas?

El futuro político de David Cameron podría estar ligado al resultado de la consulta. El primer ministro ha pasado de anunciar la convocatoria del referéndum a hacer campaña por el remain (quedarse) en sólo unos meses.

Además, una de las primeras consecuencias para Reino Unido no se ha hecho esperar. La primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, ya ha anunciado que de confirmarse el Brexit, el referéndum sobre la pertenencia de Escocia al Reino Unido volverá a estar sobre la mesa.

Sería además una importante victoria para el UKIP. El Partido por un Reino Unido Independiente ha sido uno de los grandes responsables, tanto antes de la convocatoria como durante la campaña, de la promoción del euroescepticismo entre los británicos.

8. ¿Cómo afectaría a España la salida de Reino Unido de la UE?

En el año 2015, Reino Unido fue el cuarto destino de las exportaciones españolas, que supusieron 18.231 millones de euros. En el primer trimestre de 2016, las exportaciones españolas a suelo británico han seguido su ritmo ascendente con un incremento del 11,8% sobre el mismo periodo del año anterior, situándose el Reino Unido como el tercer mercado destino. Una salida de Reino Unido de la UE dificultaría esta relación comercial y también afectaría a las inversiones extranjeras.

La limitación a la libre circulación de personas que supondría la marcha de Reino Unido de la UE afectaría gravemente a España. En primer lugar porque los británicos representan el grupo más numeroso de turistas extranjeros en el país –más de 15 millones de británicos visitaron España en 2015-, con toda la inversión económica que esto supone. En segundo, porque Reino Unido es el tercer país de la Unión en el que viven más españoles, sólo superado por Francia y Alemania. Además, fue el país de la UE en el que más se incrementó la población española residente en 2015. La salida de Reino Unido de la UE dificulta el turismo extranjero pero también la emigración española y las condiciones de vida de estos emigrantes.

Gibraltar es otro punto clave y los partidarios del remain no han dudado en usarlo a su favor. Defienden que una salida de la UE sería aprovechada por España para intensificar los controles en la península, provocando así su aislamiento, con las graves consecuencias para el turismo que esto implicaría.

9. ¿Qué dicen las encuestas? 

Antes de las elecciones, las encuestas situaban el remain muy por encima del leave (marcharse). Tras la convocatoria del referéndum en febrero, los porcentajes se ajustaron. Hasta el pasado mes de mayo, los partidarios del remain se mantenían ligeramente por encima en las encuestas. Sin embargo, a tres días de la votación, la ventaja del leave ya es de entre 4 y 6 puntos.

Aunque hay un pequeño porcentaje de indecisos y el voto oculto podría variar los resultados, no parece que ninguno de estos factores sea determinante y, en cualquier caso, se espera una mínima diferencia.

10. ¿Por qué, pase lo que pase, el Brexit vs Bremain ya ha cambiado la UE?

El referéndum supone por primera vez que un Estado miembro considere formalmente abandonar las instituciones. También por primera vez, y tras conseguir evitar el fantasma del ‘Grexit’ hace poco menos de un año, la respuesta a los problemas no ha sido avanzar en la integración europea sino todo lo contrario. Esto sienta un precedente que puede ser determinante para la construcción europea.

Ciudadanos de otros Estados miembros han manifestado sus deseos de votar sobre su pertenencia a la UE y no son pocos los partidos eurófobos que toman fuerza en Europa, como el Frente Nacional de Marine Le Pen en Francia o el FPÖ en Austria, que quedó a un paso de lograr la victoria en las elecciones presidenciales del pasado abril. El Brexit podría desencadenar un efecto dominó.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha manifestado que un posible brexit «podría destruir la civilización política occidental». Las declaraciones de Tusk son seguramente exageradas, pero lo que está claro es que este referéndum ha abierto una enorme brecha entre los ciudadanos europeos y ha supuesto el primer paso atrás en la construcción europea. Si se confirma la relación del asesinato de la diputada británica Joe Cox con motivaciones nacionalistas, Europa confirmaría su enésimo paso atrás en una historia que parece ir avanzando hasta repetirse.

(*) Beatriz Ríos es periodista.