Líderes del ‘Brexit’ piden calma a Bruselas, que urge a Reino Unido a abandonar la UE

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Actualización a las 21:30 horas
Los resultados del referéndum sobre la pertenencia de Reino Unido a la UE. / Ana I. Cordobés
Los resultados del referéndum sobre la pertenencia de Reino Unido a la UE. / Ana I. Cordobés

Eran poco más de las 7 de la mañana en Londres cuando David Cameron compareció ante la prensa. Lo hizo para reconocer la victoria de los partidarios Brexit, prometer que la voluntad de los británicos será respetada y anunciar su renuncia al cargo de Primer Ministro... a partir de octubre. Cameron encarga la formalización de la demanda de salida de la Unión Europea, dentro de tres meses, al nuevo jefe de Gobierno. Bruselas ha respondido contundente: la salida se debe producir cuanto antes. Jean-Claude Juncker mantiene el "out is out (fuera es fuera)" que defendió antes de la votación. Los partidarios del Brexit piden tiempo, la Unión, celeridad.

Reino Unido amaneció en shock el 24 de junio. El Brexit provocó una agitación brutal de los mercados. La libra cayó a mínimos históricos, también las bolsas europeas, incluido el IBEX que se hundió un 12% en la peor sesión de su historia. El Brexit y el proceso de negociación que debería sucederle, crearán un largo periodo de incertidumbre que afectará negativamente a la economía británica. Pero no solo los mercados se sorprendieron por la noticia, también los propios ciudadanos que asistían estupefactos a la consumación de la apuesta de los británicos por su salida de la UE. Varios medios recogen testimonios de votantes arrepentidos que creían que el Brexit no ganaría... pero votaron leave. Una petición ciudadana que pide un segundo referéndum ha colapsado la web de la Cámara de los Comunes debido al inusual número de usuarios en una misma petición. Nigel Farage, líder del UKIP y gran valedor de abandonar la UE, ha reconocido en televisión que algunos de los mensajes de su campaña eran falsos. Tras el anuncio de los resultados, lo más buscado Google era "¿Qué implica que dejemos la UE?" Londres se ha despertado del sueño europeo y la realidad no parece muy agradable.

David Cameron ha presentado su dimisión pues considera que el país necesitará un liderazgo nuevo para afrontar la negociación con la Unión Europea, pero no dejará el cargo hasta octubre. Un cargo que podría asumir Boris Johnson, exalcalde de Londres y miembro del partido conservador pero que ha hecho campaña por el leave. Con la renuncia de Cameron en stand by y Johson diciendo que en esto del Brexit "no hay prisa", la presentación de una demanda formal para dejar la UE no parece que vaya a producirse a corto plazo. Bruselas, sin embargo, ha pedido a Reino Unido que formalice la petición antes posible: "Cualquier retraso prolongará la incertidumbre". Los partidarios de dejar la UE piden tiempo y Bruselas a los británicos que se marchen.

Londres, Escocia e Irlanda del Norte, únicas zonas en las que gana el remain

La victoria del Brexit, con un 51,9% frente a un 48,1% de los votos, es clara. Las especulaciones sobre como las lluvias torrenciales de ayer en Reino Unido podían afectar a la votación parecen ridículas con una ventaja de más de un millón de votos del leave. Las encuestas previas a la votación auguraban un resultado ajustado pero la distancia final es de cuatro puntos. Los resultados han confirmado la peor de las pesadillas para Europa: los británicos han optado por la salida de la UE. Solo en Escocia, Gibraltar y la región de Londres ha ganado mayoritariamente el remain. Una victoria que evidencia además grandes diferencias entre los propios británicos: una brecha generacional, pues mientras los menores de 35 han votado mayoritariamente por el Bremain, los mayores de 50 lo han hecho por el Brexit; pero también nacional al confirmarse que, salvo en Gales, en Irlanda del Norte y Escocia, la mayoría apuesta por la permanencia en la UE.

El primer ministro británico, David Cameron, durante su comparecencia de esta mañana ante la residencia oficial, donde ha anunciado que dimitirá en octubre. Al fondo, su esposa, Samantha Cameron / Will Oliver (Efe)
El primer ministro británico, David Cameron, durante su comparecencia de esta mañana ante la residencia oficial, donde ha anunciado que dimitirá en octubre. Al fondo, su esposa, Samantha Cameron / Will Oliver (Efe)

Pasadas las 8 de la mañana, sereno y firme, Cameron ha dado su discurso a la nación tras la celebración del referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea. El Primer Ministro ha celebrado el gran ejercicio democrático que ha supuesto la votación. Se siente orgulloso, dice, "de que en estas islas confiemos en la gente para las grandes decisiones". Los británicos, ha continuado el primer ministro "han votado por abandonar la Unión Europea y su voluntad debe ser respetada". Cameron ha pedido unidad a Irlanda del Norte, Gales y Escocia para afrontar la negociación con la UE. El Primer Ministro dice haber luchado en esta campaña por aquello en lo que cree con "cabeza, corazón y alma": que Reino Unido es más fuerte, más seguro y mejor en la Unión Europea. Ante la decisión de los británicos de "tomar otro camino", Cameron cree que el país necesita un nuevo liderazgo y por eso dejará el cargo en octubre. El todavía Primer Ministro cree que debe ser el nuevo jefe de Gobierno el que decida cuando invocar el artículo 50 del Tratado de Lisboa que permite el abandono de la UE y también la negociación con las instituciones.

Más madrugador para celebrar la victoria fue Nigel Farage. Apenas pasaban las 4 de la mañana (5 am en la península) cuando los resultados empezaban a ser concluyentes. Con una ventaja de más de 200.000 votos -que más tarde se convirtió en más un millón- se imponía el leave (marcharse) frente al remain (quedarse). La libra caía estrepitosamente a niveles de 1985, Europa se echaba las manos a la cabeza y Farage, líder del UKIP, que al inicio de la noche daba a entender que el Bremain ganaría, salió a celebrar su victoria: "El 23 de junio pasará a la historia como nuestro día de nuestra independencia". El 52% de los ciudadanos británicos han votado para abandonar la Unión Europea, Reino Unido opta por el Brexit.

Las condiciones en las que Reino Unido habría continuado en la UE y que se negociaron en el Consejo Europeo de febrero, uno de los más largos y agotadores de los últimos meses, no han sido suficientes. La del Brexit es la opción de la de la incertidumbre pues lanza un proceso nuevo hasta ahora en la historia de la UE. Aunque el referéndum no es vinculante, parece impensable que el Gobierno ignore el resultado.

¿Y ahora? ¿Cómo se concretaría el Brexit?

Mañana sábado se reúnen en Berlín los ministros de Asuntos Exteriores de los socios fundadores de la UE: Francia, Bélgica, Luxemburgo, Italia, Alemania y Países Bajos. El lunes, Angela Merkel, canciller alemana, François Hollande, presidente francés y Matteo Renzi, primer ministro italiano, harán lo propio. Estas reuniones aspiran a trabajar sobre el futuro de una Unión más cohesionada, más fuerte. Los próximos días 28 y 29 de junio, martes y miércoles de la semana que viene, los 28 se reúnen en Bruselas. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha llamado a los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 Estados miembros, ya sin Reino Unido, a llevar a cabo una reunión informal en los márgenes de la cumbre.

Para que la decisión sea efectiva no basta con el resultado del referéndum que, de hecho, es consultivo. Reino Unido debe invocar el artículo 50 del Tratado de Lisboa que regula la salida voluntaria de un Estado miembro de la UE. El país en cuestión debe notificar al Consejo Europeo su intención de abandonar la Unión. Esta notificación dará lugar a un proceso de negociación para definir los términos en los que se pone fin a la relación. El acuerdo alcanzado deberá ser aprobado por mayoría cualificada por el Consejo, tras conseguir el consentimiento del Parlamento Europeo. Aunque los líderes de los, hasta ahora, 28 Estados miembros se reúnen la próxima semana en Bruselas, tal y como ha anunciado Cameron, no invocará el artículo antes de octubre.

A partir de la notificación y mientras se negocia su salida de la UE, o hasta dos años después de ésta, aunque el Consejo puede ampliar el plazo, los tratados de la Unión seguirían aplicándose al Estado que ha solicitado su marcha de la UE. Dado que es la primera vez que se da una situación como esta y que el tratado es especialmente vago en lo que al procedimiento se refiere, los pasos a seguir están aún por definir. También cómo estos cambios se apliquen. Lo cierto es que la opción del Brexit era la de la incertidumbre que ahora empieza.

Tres posibles escenarios tras el Brexit

Una vez se confirme la demanda de cese de pertenencia a la UE, Reino Unido podría renegociar sus relaciones con la institución como Estado independiente. En ese sentido se plantean, a priori, tres modelos diferentes posibles.

Reino Unido podría formar parte del Espacio Económico Europeo, como Noruega, Islandia y Liechtenstein. Los británicos participarían en el mercado único, y por tanto tendrían que adaptar su legislación a las normas europeas, pero tendrían libertad para imponer aranceles y negociar tratados de comercio con terceros países. Aunque este sistema incluye también la libre circulación de personas, uno de los caballos de batalla de los partidarios del Brexit. También tendrían que contribuir al presupuesto de la UE, otro de los temas explotados en campaña.

Los británicos podrían optar también por el ‘modelo suizo’. Suiza establece su relación con la Unión Europea mediante tratados bilaterales específicos que puede hacer y deshacer cuando crea conveniente. Además, no existe la libre circulación de personas entre el país y la Unión. Sin embargo, este modelo implica la salida de Reino Unido del mercado único, lo que podría tener un impacto económico importante. La firma de un tratado de libre comercio con la Unión podría ser una opción ventajosa para Londres.

Una tercera opción, aunque no parece la más probable, sería una ruptura total. Reino Unido no establecería ningún tipo de acuerdo bilateral, tampoco comercial, con la Unión Europea. Su relación se limitaría a la que establezca con los países europeos a través de la Organización Mundial del Comercio.

El líder del Partido Independencia del Reino Unido (UKIP) Nigel Farage celebra la victoria del 'Brexit' en la sede del partido hoy, jueves 23 de junio de 2016, en Londres (R.Unido). / Hannah Mckay (Efe)
El líder del Partido Independencia del Reino Unido (UKIP) Nigel Farage celebra la victoria del 'Brexit' en la sede del partido hoy, jueves 23 de junio de 2016, en Londres (R.Unido). / Hannah Mckay (Efe)

Una derrota para Europa pero también para Cameron

La negociación en sí de las condiciones ventajosas para Reino Unido respecto al resto de países de la Unión era un ataque directo a los valores de la UE. Un ataque no solo permitido sino apoyado por los líderes europeos que firmaron la declaración en la que se basa el Bremain y que afecta directamente a sus ciudadanos, a los que margina. Así todo, ese compromiso para conceder un estatus especial a Londres no ha sido suficiente. El voto de los británicos pone fin a 50 años de construcción europea y plantea, por primera vez, la salida de un Estado miembro de la Unión. Y ha provocado además un efecto dominó. A primera hora de la mañana, el Partido por la Libertad holandés, con el populista Geert Wilders a la cabeza, ha pedido un referéndum en Holanda. También lo han hecho Marine Le Pen, del Frente Nacional francés que considera la del Brexit, una "victoria de la libertad", o el líder del partido italiano Liga Norte, Matteo Salvini: "Ahora nos toca a nosotros".

Pero la victoria del Brexit es también una derrota para Cameron. El Primer Ministro, que convocó el referéndum cumpliendo así una promesa electoral, ha hecho campaña por la permanencia de Reino Unido en la UE. Unos resultados tan ajustados lo convierten en uno de los grandes perdedores de esta campaña, casi pasara lo que pasara. Pero ha ocurrido lo peor. En primer lugar por la amplia división en su propio partido. Algunas de los ministros de su gobierno y figuras conservadoras más importantes han apoyado abiertamente el Brexit. En segundo porque demuestra que para los británicos, el acuerdo que Cameron defendió como victoria no es suficiente. Tras la jornada electoral, un grupo de 84 diputados conservadores, un tercio de los que han apoyado el Brexit, enviaron una carta al Primer Ministro pidiéndole que, independientemente del resultado, conserve su cargo: “Creemos que sea lo que sea lo que los británicos decidan, usted tiene ambos, el mandato y el deber, de guiar a la nación en la implementación de nuestras políticas”. Lo hicieron antes de conocer los resultados. Cameron, sin embargo, ha preferido dimitir.

El futuro de Escocia e Irlanda del Norte es otro de los grandes afectados por esta decisión. Martin McGuinness, ministro principal norirlandés, ha manifestado que de salir Reino Unido de la UE, es un "imperativo democrático" plantear una posible reunificación con Irlanda. Su homologa escocesa, Nicola Sturgeon, que ya advirtió que habría que convocar un nuevo referéndum de confirmarse el Brexit, ha sido menos explícita pero la intención es clara: "El voto deja claro que el pueblo de Escocia ve su futuro dentro de la UE".

La Europa de los 27

Mariano Rajoy, Presidente en funciones del Gobierno español, ha querido transmitir "serenidad y tranquilidad" ante los resultados del referéndum, especialmente a quienes viven en Reino Unido o se ven afectados por sus actividades en el país. Los servicios consulares estarán al servicio de los ciudadanos que tengan cualquier duda al respecto. Aunque es la primera vez que un Estado decide abandonar la Unión, ha aclarado Rajoy, "los tratados prevén un proceso negociado y ordenado".  El líder del Partido Popular ha destacado, ante la convulsión en los mercados, que "España tiene una economía con sólidos fundamentos" para afrontar "las turbulencias financieras que pudieran protegerse". Rajoy ha aclarado que durante la negociación que siga a la invocación del artículo 50, el Gobierno deberá defender tanto los intereses de los españoles como los de la Unión Europea. De cara la cumbre de la próxima semana, el Presidente se reunirá con el resto de fuerzas políticas para conocer su posición al respecto. El líder popular cree que este resultado debe hacer a los Estados miembros esforzarse "como nunca en reconquistar el vigor del espíritu fundacional de la construcción europea".

"En un proceso libre y democrático, el pueblo británico ha expresado su deseo de dejar la Unión Europea. Lamentamos esta decisión pero la respetamos". Así comienza un comunicado conjunto de los presidentes del Consejo Europeo, el Parlamento, la Comisión y la presidencia rotatoria de la UE, que en este momento ostenta Países Bajos y que Jean-Claude Juncker ha presentado en rueda de prensa. Bruselas insiste en que, aunque se trata de una situación sin precedentes, la UE se mantendrá fuerte, "la Unión de los 27 Estados miembros continuará". Se muestran dispuestos a negociar las condiciones de la retirada pero advierten que hasta que estas se concrete, Reino Unido deberá respetar sus obligaciones y mantendrá sus derechos como Estado miembro. El "out is out (fuera es fuera)" que Juncker anunció antes del referéndum, se confirma: el acuerdo de febrero deja de existir y ninguna renegociación es posible. Al concluir la rueda de prensa, una periodista ha preguntado al presidente de la Comisión si este es el principio del fin de la Unión. Juncker ha contestado con un rotundo "no" tras el cuál ha abandonado la sala entre los aplausos de los funcionarios presentes.

(*) Beatriz Ríos es periodista.
3 Comments
  1. Volare says

    Enhorabuena al pueblo inglés que nos ha dado la primera lección de una serie de lecturas sobre qué es la política y como ejercerla.

    PS: Aquí los seres unineuronales terminarían apoyando el TTIP excusándose en los refugiados y la xenofobia.

  2. Piedra says

    Los británicos han votado contra la ciudadanía europea, no contra los paraísos fiscales y la libre circulación de capitales. Su aportación a la UE es ridícula en comparación con los beneficios que reciben. Por dignidad, ni un chantaje más.

  3. Julio Gómez says

    Cameron, antes de convocar el referéndum sobre el Brexit, intentó que la UE aceptase unas reformas para continuar en ella. Este es el tema principal del artículo: ¿Qué tipo de unión necesita Europa para que la Unión Europea sea una realidad y que sea lo más parecido a una familia en la que todos rememos hacía el mismo destino?. En los últimos meses e podrían poner más ejemplos de desunión en Europa, desde el referéndum holandés sobre la aceptación o no del acuerdo de asociación de Ucrania con la Unión Europea hasta el referéndum en Hungría en el que se convocó a los húngaros a participar en un referéndum para mostrar su opinión sobre el sistema de cuotas de reubicación obligatoria de refugiados decidido por la UE. Por el camino están otros ejemplos como el referéndum sobre la reforma constitucional italiana, que según algunos medios alarma más en Europa que el propio Brexit, por el efecto que puede tener sobre la posible crisis del sistema bancario italiano y su colapso o la crisis originada por las oleadas masivas de refugiados procedentes de países en guerra y como debe tratar a estos refugiados https://planckito.blogspot.com.es/2016/11/quo-vadis-europa-es-europa-una-union-o.html

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