El derechista Duque será el nuevo presidente de Colombia

Con una holgada mayoría del 53,9% (10,3 millones de votos) el candidato de la derecha y ‘uribista’ Iván Duque se ha impuesto al izquierdista Gustavo Petro, quien ha obtenido un 41,85% del respaldo (8 millones de votos) en la segunda vuelta de las elecciones de Colombia. Duque, a punto de cumplir los 42 años, se ha convertido así en uno de los presidentes más jóvenes de Colombia.

En su primer discurso tras conocerse los resultados electorales, Iván Duque ha hecho un llamamiento a la unidad de todas los colombianos. “Voy a entregar todas mis energías en unir al país. No más divisiones. Hoy no hay ciudadanos vencidos”, ha indicado el vencedor, quien ha reseñado que Colombia podrá “pasar la página de la polarización” porque no piensa gobernar “con odios”.

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Por su parte, Petro ha reconocido la victoria de Duque y ha declarado no sentirse “derrotado” porque consiguió “levantar la mano” de millones de excluidos. El que fuera alcalde de Bogotá logró llegar a la segunda vuelta presidencial con el mayor caudal de votos de tendencia progresista de toda la historia. Colombia es un país que siempre ha elegido a presidentes en el espectro de la derecha y la irrupción de Petro en la carrera presidencial introdujo algunos temas nuevos en la agenda política como la carencia de sanidad, educación pública y la desigualdad que sufre una gran parte del país, así como la corrupción, la falta de protección del medio ambiente y el machismo.

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El otro actor que se ha manifestado ante la elección de Duque como presidente de Colombia son las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que ya han emitido un comunicado para mostrar su disposición a reunirse con el nuevo mandatario para exponerle sus puntos de vista sobre los acuerdos de paz que acabaron con el último conflicto del continente.

La gran cuestión del Gobierno de Duque tiene que ver con cuál será su relación con las FARC y los acuerdos de paz que desmovilizaron a miles de guerrilleros, pero que en gran parte el Gobierno ha incumplido mientras la violencia no ha sido erradicada: multitud de líderes sociales y excombatientes han sido asesinados. A pesar de los avances, Colombia enfrenta un momento de delicada situación política y a veces pareciera pender de un hilo.

Duque fue uno de los precursores del “no” a los acuerdos de paz. Sin embargo, en sus últimas declaraciones ha prometido que no pretende hacer “trizas” dichos acuerdos aunque sí realizar algunas “correcciones” en la justicia transicional que acordó el Gobierno de Juan Manuel Santos con las FARC en La Habana. El tiempo dirá si Duque cede a las presiones del ‘uribismo’ –su mentor es el expresidente Álvaro Uribe– o impone una postura más moderada que no ponga en riesgo los acuerdos de paz alcanzados. Lo que es seguro es que el próximo 7 de agosto, cuando llegue a la presidencia de Colombia, comenzará una nueva etapa en el país.