El suburbio de Iztapalapa sale a votar en la tensa jornada electoral mexicana

  • La calma es solo aparente: hace unas horas el presidente de una casilla salía de su casa cuando fue atacado a punta de pistola
  • Se han registrado algunos incidentes violentos e irregularidades en diversas partes del país, mientras el INE destaca “la tranquilidad” de la jornada

México vive sus horas más decisivas en una jornada electoral con dosis de ilusión y de desconfianza por situación de violencia y corrupción que atraviesa el país. Iztapalapa es una de las demarcaciones clave de la Ciudad de México por ser la más poblada de toda la nación –cuenta con 1,8 millones de habitantes–, pero también por ser de las más pobres. Este enclave de la ciudad que vio crecer a la mítica banda de cumbia popular Los Ángeles Azules, es también un viejo bastión del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), que por primera vez concurre a las elecciones con el conservador Partido de Acción Nacional (PAN). Es, por tanto, terreno en disputa.

La participación en esta demarcación de Ciudad de México suele ser alta. Con calma y tranquilidad los vecinos van haciendo fila en las casillas electorales para depositar su voto. Pero la calma es solo aparente: hace unas horas en la colonia Pueblo Santiago Acahualtepec, dentro de Iztapalapa, el presidente de una casilla salía de su casa cuando fue atacado a punta de pistola por unos desconocidos que le robaron más de 500 boletas –papeletas electorales–, por lo que este centro electoral no llegó a abrirse.

El Instituto Nacional Electoral (INE) ha indicado que únicamente diez casillas de las 156.807 desplegadas por todo el país no han podido instalarse y ha informado a media mañana de que la jornada transcurría “con tranquilidad”, pero se han reportado algunos incidentes violentos en varios estados del país y los ciudadanos han denunciado irregularidades. Las casillas especiales, aquellos lugares destinados al voto de quienes se encuentran alejados de su lugar de origen, han vivido momentos de tensión. Tal y como advirtieron a este medio los expertos, estos son puntos calientes donde es más fácil realizar fraude electoral.

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Fila para votar a primera hora de la mañana en una casilla de Iztapalapa.
Fila para votar a primera hora de la mañana en una casilla de Iztapalapa./ M.F.S.

Entre los que acuden a depositar su voto en Iztapalapa se encuentra Manuel Iván, un estudiante de Sociología que llega a las urnas esperanzado y desea que los comicios se desarrollen con normalidad, sin violencia, a diferencia de las últimas elecciones presidenciales. “La jornada se ve tranquila, no hay ningún tipo de coacción y me han orientado muy bien”, resume a cuartopoder.es tras depositar su papeleta, aunque confiesa que lleva encima su propia pluma –bolígrafo– porque desconfía del lápiz oficial que usa el INE –está extendido el rumor de que puede borrarse con facilidad–.

Otros vecinos también dan muestras de su desconfianza, pero más hacia la clase política. Es el caso de Ana María, una señora de 78 de edad que como cada domingo trabaja en su puesto de comida en Iztapalapa. Aunque acudirá a votar en cuanto acabe su jornada, no ve encarnado el cambio que necesita México en ninguno de los candidatos. “Pobres nacimos y pobres vamos a morir”, vaticina. De orígenes muy humildes, ha trabajado duro toda la vida para salir adelante y los distintos gobiernos que han pasado delante de sus ojos no le han procurado demasiada recompensa, según cuenta.

Una actitud diferente tiene Raquel Anica, una joven abogada que es oriunda de Iztapalapa, aunque ya no reside en la zona, y hace fila en la casilla para elegir a sus representantes. Espera la victoria de “ya sabemos quién”, dice entre risas, en una alusión velada a Andrés Manuel López Obrador, el candidato de Morena que se sitúa como claro favorito en las encuestas. “Me gustaría que ganara porque ya estoy bien harta y seguramente hablo por muchas personas: los mismos partidos nos tienen hartos y queremos cambio”, manifiesta a este medio.

Un puesto callejero de comida en Iztapalapa
Un puesto callejero de comida en Iztapalapa./ M.F.S.

Los ciudadanos denuncian irregularidades, el INE destaca “la tranquilidad” de la jornada

Dos horas después de que comenzara oficialmente la jornada electoral –08.00 AM– y aunque en muchos puntos las casillas se han abierto con retraso, el INE ha informado de que la jornada se desarrolla “con tranquilidad” y sin mayores incidentes. Por la mañana, la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, FEPADE ha registrado un total de 74 denuncias y ha detenido a seis personas por compra de voto, irregularidades con las credenciales –la documentación para votar– y algunos actos de violencia. Los incidentes han tenido lugar en los estados de Michoacán, Oaxaca, Puebla, Estado de México y Ciudad de México.

En las casillas especiales de la Ciudad de México se han vivido momentos de tensión. A primera hora de la mañana ya no quedaban papeletas y algunos ciudadanos han comenzado a denunciar la situación. Medio centenar de personas han decidido bloquear la carretera del Periférico en señal de protesta. El INE ha hecho un llamamiento a la calma, ha recordado que estas casillas solo tienen 750 papeletas por ley y ha recomendado a los ciudadanos buscar otra casilla de votación.

Estas elecciones son todo un desafío a la calidad democrática del país. Son las elecciones más grandes –hay 3.400 cargos en disputa, entre ellos el del presidente del Gobierno–, las más vigiladas con 24.648 observadores –entre ellos 640 extranjeros–, pero también las más violentas hasta la fecha, porque 145 políticos han sido asesinados. La última víctima mortal ha tenido lugar tan solo hace unas horas: la militante del Partido del Trabajo (PT), Flora Reséndiz González, ha sido atacada a balazos en Michoacán al salir de su casa este domingo. El miedo es también una forma de coacción al voto en los puntos más calientes del país.