López Obrador da un triunfo histórico a la izquierda en México

  • Andrés Manuel López Obrador vence con Morena, una formación creada a su imagen y semejanza hace tan solo seis años que se ha impuesto bipartidismo
  • Sorprende la rápida felicitación de Donald Trump y la aceptación de la derrota tan rápida por parte de los dos mastodontes burocráticos que son el PRI y el PAN

CIUDAD DE MÉXICO — Andrés Manuel López Obrador, AMLO para los mexicanos, le ha dado un triunfo histórico a la izquierda mexicana con su partido Morena, una formación creada a su imagen y semejanza hace tan solo seis años que se ha impuesto bipartidismo. Con el primer conteo y a falta de resultados oficiales, los dos principales rivales del ‘peje’ han reconocido su derrota, mientras ha sorprendido la inmediata reacción del presidente estadounidense Donald Trump, quien le ha felicitado a través de Twitter por haberse convertido “en el nuevo presidente de México” y ha manifestado tener “muchas ganas” de ponerse a trabajar con él en beneficio de ambos países.

El pueblo mexicano ha registrado una alta participación en estas elecciones con más del 60% y el Instituto Nacional Electoral (INE) ha informado de que un 53% de los votos serían para López Obrador, mientras que el candidato del Partido de Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya, obtendría un alejado puesto con el 22% de los votos, el líder del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI) se situaría en un tercer puesto con entre el 15% y el 16% de los votos.

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Al observar la ventaja de más de treinta puntos del candidato de Morena sus contrincantes han reconocido el batacazo. La ciudadanía mexicana probablemente no esperaba una aceptación de la derrota tan rápida por parte de los dos mastodontes burocráticos que son el PRI y el PAN, las dos fuerzas que han gobernado México a lo largo de su historia y no supieron ponerse de acuerdo para hacer frente al movimiento político de López Obrador. “Reconozco su triunfo, le expreso mi felicitación y le deseo el mayor de los éxitos”, ha indicado Anaya. Por su parte, Meade y el actual presidente de México, Enrique Peña Nieto, también le han transmitido la enhorabuena al ‘peje’.

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En sus primeras palabras en público tras conocer los resultados y antes de dirigirse al Zócalo –el centro de Ciudad de México– para reunirse con sus seguidores, López Obrador ha marcado las dos prioridades de su Gobierno, “erradicar la corrupción y la impunidad”, dos cuestiones que conoce son punta de lanza del hartazgo de los mexicanos. Para despejar las dudas de las alianzas que ha gestado con personajes políticos controvertidos ha lanzado una promesa: “Sobre aviso no hay engaño, sea quien sea será castigado, incluyo a compañeros de lucha, funcionarios, amigos y familiares”.

El que ya es aceptado por todos como el vencedor de la contienda ha indicado que los pobres serán su causa en un país con más del 50% de la población en situación de pobreza y las comunidades indígenas, maltratadas a lo largo de la historia del país, tendrán un papel principal, ha prometido. Una de sus líneas principales de pensamiento es que la causa principal de la violencia es la desigualdad. “A partir de mañana convocaré a representantes de Derechos Humanos, a líderes religiosos, a la ONU, a organismos nacionales e internacionales para elaborar un plan de reconciliación para la paz”, ha anunciado también López Obrador, quien ha prometido también buscar con Estados Unidos “una relación de amistad y de cooperación para el desarrollo” basada en “el respeto mutuo”.

Simpatizantes del candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador celebran su victoria en las elecciones a la Presidencia de México en Puebla.
Simpatizantes del candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador celebran su victoria en las elecciones a la Presidencia de México en Puebla./ Hilda Ríos (Efe)

Al conquistar la Presidencia en su tercer intento, el izquierdista ha guardado unas palabras de agradecimientos al papel de los medios de comunicación y ha acogido con satisfacción “el comportamiento respetuoso” de Peña Nieto. Por otra parte, ha asegurado que no traicionará al pueblo por la importancia que le da a sus ideales, pero además ha confesado tener “una ambición legítima” que es “pasar a la historia como un buen presidente de México”.

Las primeras felicitaciones han llegado rápido. Además de Trump, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, o el presidente boliviano, Evo Morales, ya han dado la enhorabuena a López Obrador. Líderes políticos de todo el mundo como la expresidenta brasileña Dilma Rousseff, la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner o en España el líder de Podemos, Pablo Iglesias, manifestaban antes de la jornada electoral su alegría porque el candidato de Morena fuese a alcanzar la Presidencia de México.

El castigo al ‘PRIAN’ se extiende a todo el país

Es evitable negar la capacidad de López Obrador para sumar apoyos a un movimiento que empezó bajo en las encuestas y ha conseguido conquistar recorriendo el país de cabo a rabo, pero los mexicanos también han ejercido un voto de castigo contra las fuerzas políticas que les han liderado: el PRI ha gobernado en los últimos años, pero se mantuvo en el poder de manera hegemónica entre 1929 y 1989; y el PAN, que presidió el país desde el 2000 al 2012. El hartazgo se ha vuelto insostenible porque 2017 fue el año más violento en la historia de México y el país está entre los países con índices más altos de corrupción.

El batacazo para el bipartidismo también ha llegado al Congreso y al Senado. Un total de 89,3 millones de mexicanos tenían que elegir a 500 diputados y 128 senadores, además de a centenares de cargos locales. Las primeras encuestas de salida vaticinan que Morena y su formación aliada, el conservador Encuentro Social, conseguirán una bancada para la izquierda de entre los 127 y los 142 legisladores, mientras que en el senado obtendrían una mayoría como la que actualmente tiene el PRI de entre 48 y 54 curules.

En cuanto a los estados, la coalición de Morena, Juntos Haremos Historia, también parece haber ganado en al menos cinco de las nueve entidades que se encuentran en disputa electoral: Tabasco, Chiapas, Morelos, Veracruz y Ciudad de México. En Guanajuato se impondría el PAN, mientras que el PRI solo lograría conservar un estado, Yucatán.

Los datos finales tardarán en llegar. En realidad hasta ahora solo se cuentan con estimaciones y el resultado oficial se tendrá el viernes 6 de julio, cuando se abrirá un periodo para las impugnaciones que puedan hacer los partidos políticos, mientras que el resultado definitivo se dará semanas después. López Obrador no llegará a la Presidencia hasta el 1 de diciembre y, hasta entonces, se abrirá un periodo de incertidumbre para el país que podría ser especialmente tenso. Esta nueva era de la política mexicana irrumpe hoy como una ola pero tardará en consolidarse unos meses.