Giuseppe Civati: “La inmigración ofrece una respuesta sencilla a una pregunta compleja”

  • "Macron está haciendo lo mismo que Salvini, solo que uno lo hace desde el Eliseo, de manera “más elegante”, mientras el otro a través de un directo en Facebook"

A pocos meses de las elecciones europeas, el escenario en Italia parece relativamente estable y delineado. La Liga goza del auge de popularidad de su líder máximo, mientras el Movimiento 5 Estrellas busca levantar cabeza tras el lanzamiento de su medida estrella: la renta de ciudadanía. Al mismo tiempo, la izquierda sigue sin liderazgo ni proyecto político.

Giuseppe Civati, ex secretario general de Possibile y ex candidato a la secretaría del Partito Democratico, habla con cuartopoder.es. Fue el primero en dejar el PD tras los primeros soplos liberales de Renzi. Un “pionero”, considerando lo que ocurrió en los años siguientes. A pesar de su gran notoriedad, tras el fracaso de la coalición de izquierda (LeU), decidió dar un paso atrás. Hace poco ha decidido lanzar un proyecto editorial que, de momento, parece tener una muy buena acogida.

 ¿Cómo ve actualmente las relaciones de fuerza entre Liga y Movimiento 5 Estrellas?

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Es una relación en constante tensión que favorece definitivamente a la Liga. Una fuerza que siempre se ha definido “ni de izquierda ni de derecha”, aliarse con la extrema derecha significa tomar partido, tener un color político. Además, hay que considerar el factor de la experiencia política: el M5E no ha conseguido demostrar solidez, mientras que Salvini ha conseguido imponer su discurso, moldear el ejecutivo, debido a la centralidad del tema migratorio durante este verano. El primer Ministro, Giuseppe Conte, tampoco puede cambiar los equilibrios, debido a su bajo perfil. Dicho esto, está claro que esta relación seguirá tensa. Que este gobierno dure o no se verá en el resultado de las europeas, que va a tener un papel importante.

¿Qué podría ocurrir tras las elecciones europeas por las dinámicas internas a la coalición de gobierno?

Si la Liga consigue el sorpasso a costa del Movimiento 5 Estrellas, dando la vuelta a los resultados de las últimas elecciones generales, Salvini podría pensar en una alternativa más adecuada: tomar las riendas de este gobierno o forzar nuevas elecciones. Sin embargo, hay que decir que ya ahora el Movimiento 5 Estrellas, en ocasión de las grandes batallas políticas, baja sistématicamente la cabeza. Veremos qué harán con el TAV (tren de alta velocidad Torino-Lyon) y si autorizarán la magistratura a proceder en el juicio contra Matteo Salvini. No sabría decir si es por una cuestión de cálculo político o simplemente por debilidad.

¿Cómo calificaría ese abanico de propuestas del M5E, desde la anti-corrupción, pasando por la renta de ciudadanía, hasta el decreto dignidad? Aquí se habló mucho del primer decreto de Di Maio y se han ofrecido visiones muy distintas a la interna de la izquierda.

Bueno en primer lugar, lo que el M5E llama “renta de ciudadanía” sería en realidad una “renta mínima garantizada”. Así que, desde el punto de vista de la categoría, no estoy en desacuerdo, al contrario: lo proponía antes de que lo dijera Beppe Grillo. Sí critico el relato que se ha construido y las formas utilizadas para llevar a cabo esta reforma. Una reforma hecha con tanta prisa simplemente para obtener más consenso electoral es ridículo. El decreto dignidad, más allá de las opiniones que haya generado, ha sido la única reforma laboral de este gobierno y con efectos además muy limitados. Hay una desproporción hasta en términos de inversión entre estas dos reformas.

Lo que veo es que falta un razonamiento sobre el régimen fiscal. Hay que bajar la presión fiscal a las pymes, aplicar un sistema más progresivo para recaudar más a través de los grandes patrimonios. De todas formas, me parece ridículo que el PD quiera proponer un referéndum para abolir la renta mínima garantizada. Las dos visiones –de M5E y PD– faltan de perspectiva, de una visión global. Si por un lado no pensaría financiar esta reforma endeudándome y sin operar sobre el régimen fiscal y el mundo del trabajo, por el otro no puedo rechazar medidas de redistribución de la renta. Si el pacto social se rompe, también es por causa de estas desigualdades.

¿Por qué la narrativa de Liga y Movimiento 5 Estrellas ha tenido tanto éxito?

Cabe destacar que nuestro país vive un declive de ciertos valores. Hay profundas desigualdades entre Norte y Sur que explican por qué el M5E ha ganado en el mezzogiorno, mientras la Liga haya arrasado en el settentrione. Hay una indiferencia generalizada hacia la clase dirigente y ya no hay una dialéctica clásica, sino que más bien se trata de la revuelta en contra de la élite. El PD (Partito Democratico) no ha comprendido todavía ese sufrimiento, a pesar del fracaso en el referéndum constitucional (diciembre 2016) y en las elecciones generales (marzo 2018). No se ha hecho un análisis de las razones que han llevado a la derrota. Luego, está claro que el odio y el rencor hacia el migrante han sido determinantes para la Liga, porque se les identificado un chivo expiatorio. A pesar de las falacias lógicas, el discurso ha funcionado.

¿Y por qué la inmigración ha llegado a ser tan central en los últimos años más que otros temas?

El tema migratorio ha llegado a tener tanto peso porque ofrece una respuesta sencilla a una pregunta compleja. Además a través de esto se cristalizan otros temas, como la pérdida de la soberanía nacional, la crisis económica y socio-política o el creciente sentimiento de inseguridad. Lo peor de todo es que hasta los mismos gobiernos supuestamente europeístas aplican una política soberanista. Macron está haciendo lo mismo que Salvini solo que uno lo hace desde el Eliseo, de manera ‘más elegante’, mientras el otro lo hace a través de un directo en Facebook. El Parlamento Europeo ha intentado proponer una solución compartida, pero los Estados no han respondido como debido. Las respuestas han sido de carácter soberanista.

Efectivamente, en España este discurso –proporcionado en particular por Vox– está funcionando: ¿cuánto crees que influye la coyuntura internacional?

Acaba de salir un informe que señala como Italia será el país que menos va a crecer económicamente, entre los estados miembros de la Unión Europea. Está claro que un contexto internacional de este tipo tiene mayor impacto en países que viven una crisis económica y sociopolítica, como es el caso italiano. También, vemos el arrase de Vox en Andalucía: es cierto que es una región “roja”, pero a la vez es una de las más pobres del país. Las desigualdades económicas han sido determinantes. Con los debidos matices, el mismo M5E ha arrasado en regiones económicamente frágiles. Además, en estados donde hay instituciones democráticas débiles –como en Hungría-, hay mayores riesgos de caer en autoritarismos.

Me gustaría que volviéramos la mirada hacia atrás, hacia la campaña electoral del 4 de marzo de 2018. ¿Qué análisis hizo de esa tajante derrota?

La verdad es que no me gusta volver al lugar del crimen. Construimos las listas con cierta dosis de autolesionismo. Era muy pesimista y hasta el sistema electoral nos penalizaba. En estos casos, con resultados así, hay que cambiar radicalmente las cosas, lo que significa dar un paso atrás. Quizás yo sea el único que lo haya hecho. Pensaba que otros también lo habrían hecho, porque era necesario. Pero eso no ocurrió. Possibile, en lo suyo, sí lo hizo.

Ha habido un recambio, se ha “puesto en juego” otra vez con otras caras, buscando soluciones nuevas. Lamentablemente, todo está bloqueado en el resto de la izquierda. Entre los candidatos a la secretaría del partido, sólo Nicola Zingaretti parece más en línea con la idea de reconstruir algo. El resto es una pelea entre corrientes internas. De todas formas, hay que partir de la idea de que la izquierda no tiene que estar con los poderes fuertes, sino que tiene que estar a disposición del pueblo. La izquierda no puede estar con los de arriba, contra los de abajo. Si no sabes qué decir, qué hacer, y cuando te expones te pones del lado de los poderosos, entonces es obvio que la gente busca otras vías, otros proyectos políticos.

Ha tocado, en mi opinión, una serie de puntos determinates, que deslumbran las razones del fracaso de la izquierda y del centro-izquierda. Por ejemplo, en el caso del PD, se les ha acusado a menudo de elitismo y clasismo. ¿Cree que el PD pueda volver en el lado izquierdo del tablero ideológico en algún momento?

Honestamente, creo que no. Lo único que hay que hacer es reconstruir una izquierda, quizás también conflictiva en la interna, pero que intente dialogar. Antes señalaba los errores del PD en campaña, pero no podemos estancarnos en eso: la vida sigue y hay que volver a construir.

Le iba a preguntar sobre este tema, ¿cómo se puede reconstruir la izquierda en Italia?

Con Renzi no había margen de diálogo. No sabría decirte qué va a cambiar tras el Congreso del PD, pero les recordaría que ya no tienen el 40% (que obtuvieron en las europeas de 2014) y que es fundamental una confrontación. Si no hay diálogo, no habrá ninguna salida a la crisis de la izquierda. Esto significa que el Partito Democratico tiene que cambiar. Tras esa “deflagración” hay que cuestionarse y estar dispuestos a hacer algo diferente.

Por lo tanto, ¿cree que hay posibilidades para la recomposición de una coalición de izquierda?

Ahora mismo no hay posibilidades, pero hay que crearlas. Si yo pienso en las batallas políticas que propone Possibile, las veo en un escenario de confrontación interna de un gobierno. Sin embargo, durante los últimos años (con Renzi y Gentiloni), el PD ha pasado de esas batallas y ha preferido optar por políticas de derecha, sin margen de debate. Ese era el esquema anterior. Ahora bien, hay que ver si el PD quiera seguir en ese esquema o si por fin se abrirá al debate. Si no lo hace, se tendrá que pensar en otras opciones políticas.

¿Cuál es su propuesta para levantar otra vez la izquierda?

La izquierda debería arrancar otra vez respondiendo a las preguntas que acabas de hacer. Es decir, hay que hacerse las preguntas correctas y ofrecer respuestas. Aquí en esta entrevista he barajado algunas respuestas, pero podríamos hablar de este asunto por muchísimo tiempo. Antes has hablado del elitismo: eso no pega con la izquierda. Los grandes representantes de la izquierda han surgido tradicionalmente de la lucha obrera, de los sindicatos. No hace falta ser doctor para llegar a un ministerio. En definitiva, el tema clave debería ser: ¿cómo operar un cambio social respetuoso con la democracia y con nuestra Constitución? Lamentablemente, no es lo que se escucha normalmente. Aún no se formulan las preguntas adecuadas.