Diana Riba: “La represión la transformas en ganas de luchar”

  • Entrevista a la número 3 de Ahora Repúblicas

Diana Riba (Barcelona, 1975) se presenta como número 3 en la lista de Ahora Repúblicas a las elecciones europeas. Esta coalición entre ERC, Bildu y BNG estará encabezada por Oriol Junqueras, seguido de Pernando Barrena. Riba es esposa de Raül Romeva, exconseller de Exteriores de la Generalitat y uno de los presos políticos que están siendo juzgados en el Tribunal Supremo en el juicio al procés.

Riba es una de las personas fundadoras de la Associació Catalana Pels Drets Civils en la que se agrupan familiares de los presos políticos independentistas. Pedagoga de formación, regenta una librería en San Cugat del Vallès. Da el salto a la política para llevar la voz de la represión del Estado a los dirigentes independentistas al Parlamento Europeo.

— Hemos visto a los presos políticos prometer el cargo como diputados y senadores. ¿Qué simboliza este momento para la actual situación política catalana?

Publicidad

— Demuestra que estamos en un tema político que no se resolverá en los tribunales. La llegada a las Cortes de Junqueras y Raül, diputado y senador más votados en Catalunya, demuestra que nuestros objetivos son políticos y nuestra vía para conseguirlos la política. En el caso de Raül, obtuvo 930.000 votos en la circunscripción de Barcelona, es una cifra enorme que significa que gente de diversas ideologías políticas le ha votado. Este número no se consigue solo con la suma de los independentistas. Hay que hacer esa lectura.

En algunas poblaciones, el porcentaje ha sido tan alto que hay gente del PP y Ciudadanos que ha votado a Raül. Representa ese 80% de Catalunya que quiere que estén en libertad y que todo se solucione sin la represión. Ese 80% también tiene a un 40% de votantes de Ciudadanos, de PP, un 60% de PSC… Por tanto, la llegada de los presos al Congreso y Senado representa las ganas de Catalunya de una solución política.

— Usted es esposa de Raül Romeva. ¿Cómo afectado la prisión de su marido en su decisión para presentarse a las elecciones europeas?

— Yo vivo la represión en el seno de mi casa. La represión, en primer lugar, da rabia e indignación, pero después la transformas en trabajo y en ganas de luchar. Cuando Junqueras me propuso el ser candidata, le dije que sí porque la voz de los represaliados es lo que tiene que primar en Europa, esta nueva puerta que tenemos. Los familiares de los presos, desde hace año y medio, ya nos juntamos en una asociación, la Associació Catalana Pels Drets Civils, desde la cual nos hemos puesto en primera línea política, entrando en las instituciones para explicar lo que estamos viviendo.

— Ustedes han descrito el juicio del Tribunal Supremo como un “juicio a la democracia”…

«La oportunidad de la política se llama absolución»

— Lo vivimos como un juicio a la democracia, pues en el banquillo de los acusados están los líderes de las principales organizaciones sociales del país, los principales dirigentes políticos, la presidenta del Parlament. Es un juicio a todos los ciudadanos, a toda Catalunya, al 1-O, un día en el que la población decidió hacer un referéndum de forma pacífica, poniendo unas urnas y votando. Es un juicio a una democracia.

El juicio lo vivimos de una forma totalmente injusta. Es una situación irregular, con una prisión preventiva totalmente injustificada. La rebelión se puso en la acusación no por los hechos, sino para justificar esta prisión preventiva e influir en la política catalana. Lo demostraron el primer día que entraron en prisión, pero también después de unas elecciones forzadas por el 155, en las que se volvieron a presentar Romeva, Rull, Turull… Cuando estaban a punto de configurar el Parlament, les volvieron a meter en prisión.

La acusación de rebelión solo busca justificar la prisión preventiva. Como no hay hechos que justifique las acusaciones, se desmonta el juicio, lo vemos claro. Pero también vemos claro que se usará toda la fuerza judicial para reprimir nuestra ideología. Esta anomalía de juicio, porque no se pueden presentar las pruebas de los testigos, no sabemos dónde se va a llegar. Cada vez más hay un clamor popular, como hemos visto en las elecciones generales, también en todo el Estado y tenemos claro que no estamos solos, de salir del ámbito judicial y volver al político. Tienen una oportunidad los jueces, lo dijeron claramente cuando testificaron, hay que devolver esta carpeta al mundo político. La oportunidad de la política se llama absolución.

— ¿Qué puede aportar Junqueras, más allá de denunciar la represión, a la solución al conflicto catalán desde el Parlamento Europeo si consiguiera ejercer como eurodiputado?

«Junqueras saldrá de la cárcel y recogerá el acta»

— Veremos cómo llega esta situación al Parlamento Europeo. ¿España va a pedir la suspensión de dos eurodiputados? Cada vez que subes de cámara, la democracia tiene que funcionar mejor. Un juez español no va a poder pedir la suspensión de los eurodiputados como hemos visto que ha hecho el Tribunal Supremo al Congreso. ¿Dónde está la separación de poderes? ¿Le van a decir al Parlamento Europeo qué tienen que hacer? Eso, lo primero. Lo segundo, espero que el Parlamento Europeo no lo haga.

Junqueras saldrá de la cárcel y recogerá el acta, lo puede hacer porque vive en España. Lo segundo, se pedirá otra vez la libertad para que pueda ejercer sus derechos políticos que están intactos. Nos han acostumbrado a verles como unos delincuentes, pero no lo son y tienen sus derechos políticos intactos. Que este Estado no les permita cumplirlos, no significa que no los tengan. El Parlamento Europeo tendrá este tema sobre la mesa. Si todo un estado, como el Estado español, llega hasta extremos de democracia tan insana, se pueden abrir puertas en otras regiones de Europa a estas prácticas.

Plantearemos el contraste de cómo ciudadanos europeos, por hacer lo mismo, votar en un referéndum de autodeterminación, han sido tratados de forma tan distinta: los catalanes y los escoceses. El 1-O hubo mucha violencia en las calles por las cargas policiales, hay presos políticos y gente en el exilio. Esta tensión política no sé dónde va a llegar, pero tenemos que tensionar para que reaccione este Estado y se siente a dialogar. Nuestra forma de ser es pacífica y democrática, siempre apostaremos por el diálogo.

— En estas elecciones compiten Junqueras y Puigdemont. ¿Hasta qué punto están en juego dos modelos del independentismo, la hegemonía del independentismo?

— Nosotros no lo vivimos así. Lo que se demuestra con dos listas es que el independentismo es plural. Esto es lo que queremos demostrar en la Eurocámara. Diferentes opciones políticas, que estarán en grupos distintos, que tienen programas diferentes, pueden estar de acuerdo en una unidad de acción clara. No solo me refiero a la lucha contra la represión, volvemos a lo del 80%. Ya se constituyó hace dos años en el Parlamento Europeo el grupo de diálogo entre Catalunya y Europa. Ese grupo está conformado por eurodiputados de muchos países. Nosotros no vemos ninguna pugna en el independentismo. Tenemos claro que tenemos que dar la oportunidad al ciudadano de votar qué Europa quiere, en nuestro caso es progresista, plural y feminista.

— ¿Qué aporta esta coalición de ERC con Bildu y BNG?

— ERC siempre ha tenido esta tradición de ir junto a otros pueblos del Estado español en las europeas. Nos sentimos cómodos dando voz a distintos pueblos del Estado en Europa. Cualquier ciudadano español que quiera una Europa más progresista puede votarnos, pues apostamos por la defensa de los derechos de todas las personas en Europa. Hay mucha gente del Estado español que nos mira mucho, lo que pasa en Catalunya preocupa más allá de Catalunya. Con esta lista, tienen la oportunidad de empujar a una dirección de búsqueda de soluciones mediante el diálogo.

— ¿Por qué debería votarles un ciudadano español que no sea gallego, vasco o catalán?

— Porque tenemos una frase en Catalunya que es: “Ahora puedes ser tú”. Vamos a defender los derechos de todos. Hoy somos nosotros, pero mañana puede ser un grupo feminista de Andalucía, como vimos con las declaraciones tras configurar en Parlamento de Andalucía, les dijeron que eran la kale borroka andaluza. Creo que cualquier ciudadano que crea que es injusta esta situación y que no crea que el Estado deba usar la represión para solucionar temas políticos tiene en nosotros una gran candidatura para votar.

— La ultraderecha puede ser muy fuerte en el próximo Parlamento Europeo.

«España tiene que volver a votar progresista»

— Hay que ser más fuertes que nunca. Que nadie se quede en casa, que todo el mundo vaya a votar. Los progresistas tenemos que ser más. Si algo se ha demostrado en las pasadas elecciones es que Vox, aunque ha entrado con fuerza, no ha obtenido el resultado esperado. España tiene que volver a votar progresista para parar a la extrema derecha en Europa. Dicen las encuestas que en Europa no habrá una fuerza mayoritaria, que el grupo verde crecerá mucho y ERC forma parte de este grupo.

— ¿Qué se puede hacer para combatir la desafección de la ciudadanía hacia las instituciones europeas?

— Ahora Repúblicas tiene claro que las instituciones europeas tienen que tener más sentido para los ciudadanos y que la gente se tiene que sentir más europea. Tiene que haber más puentes entre instituciones y ciudadanía. Por otro lado, cuando los estados miembro votan cuotas de personas refugiadas o niveles de CO2 y no se cumplen, hay que sancionar a los estados. Ahora Repúblicas quiere dar más poder a los ciudadanos, hay que incidir más a través del voto. Esto solo se puede hacer con fuerza, no se puede hacer sin que la gente vote progresista.

— ¿Qué podría aportar un gobierno de izquierdas en España a esta Europa?

— Sería un mensaje ideal. Veremos si este gobierno quiere sentarse y dialogar para que haya este acuerdo. No sabemos qué socialistas nos encontraremos en este nuevo gobierno, si los del 155 y la represión o los del diálogo.